Por:
Victor Javier Solano
Noticias 41, Univision
"La cuerda siempre se revienta por lo mas débil". Es una frase que siempre le escuchábamos a nuestros padres y abuelos; una expresión mas de la sabiduría popular, que en estos tiempos de crisis, se ajusta cabalmente a la situación por la que atraviesa la población hispana, el eslabón mas frágil de la economía estadounidense.
Es un panorama que ni siquiera se atreve a negar el Presidente Barack Obama, quien recientemente, reconoció que nadie ha sido mas afectado por la secesión que los latinos.
Cifras de la oficina federal del Censo, indican que en el último trimestre del 2008, el desempleo entre los hispanos nacidos en Estados Unidos era del 9,5 % y del 8 % para los que emigraron de otros países.
Aunque la desocupación entre la comunidad afro-americana, se disparo al 11,5 % y no deja de ser grave, el nativo estadounidense aun tiene la ventaja de acceder a beneficios del gobierno por desempleo, salud, cupones de alimentación, subsidios de vivienda y otra serie de ayudas que el inmigrante latinoamericano, no tiene, a menos que se haya hecho ciudadano de esta nación.
Con el agua al cuello
Un reciente estudio del prestigioso Centro Hispano Pew, revela entre otras cosas, que el 75 % de la población latina considera que sus finanzas son "regulares" o "pobres".
Esa elevada porción, representa a quienes por muchos años se han ganado la vida en labores que en los buenos tiempos, los estadounidenses no han querido hacer: El jardinero, el servicio domestico, la limpieza, el cocinero, etc.
Como si no fuera poca la presión a la que andan sometidos por el desempleo y la falta de dinero para sostener a sus familias, brindarles atención de salud, pagar el alquiler de sus viviendas; muchos han perdido sus casas por no poder cumplir con sus hipotecas.
Mientras todo eso ocurre aquí, se agrega la dificultad cada vez más notoria de ayudar a sus familias allá, en sus países de origen.
Solo en el caso de los mexicanos, que constituyen la comunidad inmigrante más grande y que llego a hacer de las remesas, la primera fuente de ingresos de su país; vieron una caída de 3,6 % en el 2008, lo que equivale a 931 millones de dólares, una cifra que evidencia, las dificultades que atraviesan.
Y que decir de la condición de indocumentados en medio de estos tiempos turbulentos?
Significa menos trabajo y los que resulten, seguramente mas peligrosos, mayores posibilidades de abuso, horarios extendidos, etc. Implica además, la perdida de oportunidades en la medida en que arrecien las redadas de Inmigración, la utilización de algunas policías locales como agentes migratorios y los crecientes controles a las empresas, so pena de sanciones a quienes contraten los servicios de "ilegales".
Aguantando el chaparrón
No faltan quines se preguntan, entonces por que no regresan a sus países si aquí la situación esta tan difícil ?
No regresa la gran mayoría, como lo demuestran registros, por la sencilla razón de que creen que las circunstancias serian peores en sus respectivas naciones, porque en medio de la crisis son optimistas y confían en que la marejada pasara, tienen fe en que el nuevo gobierno con el representante de una minoría a la cabeza, de una manera u otra, les tendera la mano.
Por ahora, aguantan el chaparrón y aun sabiendo que son la parte más vulnerable de la cuerda, no se revientan.

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