"A veces por supuesto usted sonríe y no importa lo linda o lo fea lo vieja o lo joven lo mucho o lo poco que usted realmente sea sonríe cual si fuese una revelación y su sonrisa anula todas las anteriores caducan al instante sus rostros como máscaras sus ojos duros frágiles como espejos en óvalo su boca de morder su mentón de capricho sus pómulos fragantes sus párpados su miedo sonríe y usted nace asume el mundo mira sin mirar indefensa desnuda transparente y a lo mejor si la sonrisa viene de muy de muy adentro usted puede llorar sencillamente sin desgarrarse sin desesperarse sin convocar la muerte sin sentirse vacía llorar sólo llorar entonces su sonrisa si todavía existe se vuelve un arco iris."
Es preciso tener fuerza para ser firme, pero es preciso tener coraje para ser gentil. Es preciso tener fuerza para defenderse, pero es preciso tener coraje para bajar la guardia. Es preciso tener fuerza para ganar una guerra, pero es preciso tener coraje para rendirse. Es preciso tener fuerza para estar en lo cierto, pero es preciso coraje para tener duda. Es preciso fuerza para mantenerse en forma, pero es preciso coraje para mantenerse en pie. Es preciso tener fuerza para sentir el dolor de un amigo, pero es preciso coraje para sentir los propios dolores. Es preciso tener fuerza para soportar el abuso, pero es preciso coraje para hacerlo parar. Es preciso tener fuerza para quedarse solo, pero es preciso tener coraje para pedir apoyo. Es preciso tener fuerza para amar, pero es preciso tener coraje para ser amado. Es preciso tener fuerza para sobrevivir, pero es preciso el coraje para vivir!.
Miradme aquí, clavada en una silla, escribiendo una carta a las palomas. Miradme aquí, que ahora podéis mirarme. Clarividencias me rodean y sapos hurgan en los rincones, los amigos huyen porque yo no hago ruido y saben que en mi piel hay un fantasma. Me alimento de cosas que no como, echo al correo cartas que no escribo y dispongo de siglos venideros. Es sobrenatural que ame las rosas. Es peligroso el mar si no sé nada, peligroso el amor si no sé nada. Me preguntan los hombres con sus ojos, las madres me preguntan con sus hijos, los árboles me insisten con sus hojas y el grito es torrencial y el trueno es hilo de voz y me coso las carnes con mi hilo de voz: ¡Si no sé nada!