Si la vida me regalara un ultimo soplo de aire, Quisiera que ese.... fueras tu. El que acariciara con ternura mi rostro. El que con delicadeza, en mi cabello suavemente te enredaras. El que con dulzura infinita besara mis labios. Ese que a mi vida diera el placer, los deseos de vivir, de renacer.
Que fueras ese, que con brisa suave, desatara el aroma de las flores a mi paso. Para que hicieras mas placenteros mis caminos por recorrer en la vida que me ha tocado vivir. El que con tu melodía en susurros, acariciaras mis oídos y le dieras la alegría de amor arrullada.
Si la vida me regalara ese ultimo soplo de aire, quisiera vida mía que fueras tu, para que así llenaras mi eterno existir.
Encerrada y alejada con mis pensamientos. En un Mutis que antecede a grandes acontecimientos. A una escena compleja, acompañada de intensos sentimientos; Que arrancan lagrimas,
esas que mueven el corazón Que ha quedado lleno de dolor pero también,
de mucho Amor.
Como torrente de lluvia, como tormenta en alta mar. Como fuerte oleaje, por el que te sientes arrastrar. Como ese mismo torbellino que hala, que envuelve y hace que vayas entrando a una gran profundidad de la cual se siente, no puede escapar.
Es como si la brisa fuerte, muy fuerte... te fuera llevando, Esa con la que se lucha, para a la deriva no quedar. Es una escena de la vida misma.... de mi vida donde lucho y lucho contra mi corazon, contra la razón y contra todos los sentimientos Llenos de Amor y también de mucho dolor.
Esa donde son tan importantes las decisiones. Donde toda una vida podría estar pensando en la mas correcta, buscándola y al termino de la vida misma.... aun no sabría si fue la mas acertada, la perfecta.
Donde al mismo cielo se le implora, que ayude, que dirija Dios mi pasos para no caer en el mas terrible de los fracasos. Es una suplica esperando respuesta, y deseando que sea la correcta.
Es tan difícil tomar una decisión cuando el punto clave, Es el mismo Amor.