miércoles, abril 23, 2008, 06:48 EST [
General]
Oracion en la Zona Cero
Una densa neblina cubrio el cielo de Nueva York cuando el Santo Padre oro por las victimas del peor atentado en la historia de los Estados Unidos. Llego en el papamovil, camino hacia un altar que fue colocado sobre los cimientos de lo que una vez fueron las torres gemelas; luego encendio una vela y rocio agua bendita. Entre los presentes habian sobrevivientes, familiares de las victimas y socorristas del 11 de septiembre. La ceremonia fue breve y solemne, cargada de mucha espiritualidad y a mi me conmovio. No cubri los atentados de 2001, ni he cubierto uno de los aniversarios de ese fatidico dia, y anteriormente habia visto la zona cero pero nunca tan cerca como el domingo. Estar alli, junto a Su Santidad, en el sitio donde murieron casi 3,000 personas, fue verdaderamente emotivo. Jamas olvidare la figura de Benedicto XVI y el fuerte contraste entre el amarillo intenso del altar y el gris opaco del lugar bajo construccion.
Herido pero no vencido
El dolor en la espalda hizo imposible que Juan Carlos pudiera asistir al servicio de oracion en la zona cero. En su lugar, me acompano nuestro jefe de camarografos, Luis Donadio, quien ante el estado de Juan Carlos no lo penso dos veces para echarnos una mano. Hubiera sido demasiado para Juan Ca cargar el equipo y luego tener que soportar las temperaturas gelidas que se registraron esa manana en Nueva York.
Mi gran preocupacion era que Juan Ca no se sintieran mejor y no pudiera realizar el viaje de regreso a Roma a bordo del vuelo papal. Por fortuna, los medicamentos que le dieron en el hospital comenzaron a reducir su dolor y antes del mediodia me confirmo que si lograria hacer el viaje. Esta de mas decir que mi alegria fue enorme.
Antes de partir a Roma
Antes de partir a Roma, el Vicario de Cristo celebro una misa multitudinaria en el Estadio de los Yankees y nosotros transmitimos para la costa este de la nacion una edicion especial de Primer Impacto Fin de Semana desde Nueva York. Al Santo Padre lo acompanaron mas de 45,000 fieles y a nosotros un excelente grupo de colegas en la Gran Manzana y en Miami que hicieron posible la cobertura especial del Viaje Apostolico de Su Santidad. Si bien por este blog les he comentado sobre el trabajo que Juan Carlos y yo hemos realizado durante esta ultima semana, es importante que tambien comparta con ustedes la gran labor de todos los reporteros, productores, editores, camarografos, tecnicos, entre otros, que han sacrificado su tiempo para llevar a cabo cada transmision que llega a sus hogares. Los informativos son el producto de un trabajo en equipo y yo tengo la gran dicha de contar con el apoyo de gente realmente extraordinaria. A todos ellos, les agradezco por la dedicacion, esmero y pasion con la que laboraron durante esta cobertura y siempre. En las palabras de un estimado ex-colega, "mi trabajo es un reflejo de ustedes." Gracias.
Una ultima vez a bordo del Pastor Uno
El traslado en autobus al hangar 19 del Aeropuerto Internacional J.F.K. fue rapido. Tardamos mas tiempo esperando que el servicio secreto revisara todas y cada una de nuestras maletas de mano, que lo que tardamos en llegar al puerto aereo donde abordariamos por ultima vez el "Pastor Uno." Antes de a bordar la nave, pudimos ver a las mas de 3,200 personas que estaban reunidas en el hangar para despedir al Santo Padre. La ceremonia de despedida fue breve y fue el vice-presidente Cheney tuvo el honor de agradecerle a Benedicto XVI por su vista a los Estados Unidos.
Mientras eso ocurria, los 70 periodistas de la comitiva de prensa del Vaticano aguardabamos en el avion. Para la costa oeste del pais, pude hacer intervenciones via telefonica durante otra edicion especial de Primer Impacto Fin de Semana. Poco despues de las 8:30 p.m. despegamos en un vuelo que se me hizo bastante corto. El ambiente de regreso fue mucho mas relajado que el de venida, pues Su Santidad no ofrecio una rueda de prensa y la mayoria de los periodistas, exhaustos tras una intensa semana de trabajo, aprovechamos parte de las 8 horas del vuelo para descansar, intercambiar impresiones y anecdotas. Las azafatas de la aerolinea italiana nuevamente se esmeraron atendiendonos y brindandonos exquisitos platillos que no tienen nada que envidiarle a un buen restaurante gourmet.
En algunas ocasiones, el Papa Benedicto XVI bendice a los periodistas que lo acompanan a bordo del "Pastor Uno," nosotros no tuvimos esa dicha. Sin embargo, se nos hizo entrega de una medalla para conmemorar el Viaje Apostolico con el lema "Cristo: Nuestra Esperanza," asi como de un rosario bendito. No tuvimos la oportunidad de besarle el anillo al Santo Padre ni de tomarnos una fotografia con el, pero de igual manera nos sentimos agradecidos por la gran oportunidad de haber sido seleccionados para viajar con Su Santidad. Fue una experiencia inolvidable por la cual le extendemos nuestra mas sentida gratitud al Vaticano por confiar en Primer Impacto y en Univision para llevarles a ustedes, nuestra audiencia hispana, paso a paso la visita del Vicario de Cristo a los Estados Unidos.