"Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados". 1 Corintios 15:51-52
Pablo los consuela al decir que los muertos en el Señor antes de la venida de Cristo no estarían con desventaja. Les asegura que los que "se dormían" antes de la parusia serían resucitados primero. No serían dejados como estaban. Al decir "no todos dormiremos", el Apóstol expresa su convicción de que él, entre otros, estaría vivo todavía al regresar el Mesías. Esto implica, desde luego, que Pablo creía en el retorno inminente de Cristo. Ciertamente pensaba que volvería durante su propia existencia sobre la tierra (1 Tes. 4:17). Estén muertos o vivos, tendrían que experimentar una transformación. A los dos grupos tendría que dárseles un nuevo cuerpo espiritual. Esta acción se realizaría "en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final". El vocablo "instante" es traducción de atomon, un espacio de tiempo tan breve que no se puede medir. Según Sánchez-Baldeón. Editorial Mundo Hispano.
Aquí hay consuelo para los que mueren en el Señor. La pena por la muerte de amigos es lícita; podemos llorar nuestra propia pérdida, aunque sea ganancia para ellos. El cristianismo no prohíbe nuestros afectos naturales y la gracia no los elimina. Pero no debemos exagerar nuestros pesares; esto es demasiado parecido a los que no tienen esperanza de una vida mejor. La muerte es desconocida y poco sabemos del estado después de morir, pero las doctrinas de la resurrección y de la segunda venida de Cristo son remedio contra el temor a la muerte, y contra la pena indebida por la muerte de nuestros amigos cristianos; tenemos la plena seguridad de estas doctrinas. -Será felicidad que todos los santos se junten y permanezcan juntos para siempre, pero la dicha principal del cielo es estar con el Señor, verle, vivir con Él, y gozar de Él para siempre. Debemos apoyarnos unos a otros en los momentos de tristeza, según Matthew Henry
Si estas de luto, busque consuelo en 1 Corintios 15. Ore por los sufridos.
ORACIÓN:
Padre consuela a familiares y amigos para esperar tu venida.
Amiga(o) Jesús dijo varias veces que sus seguidores no sabrían cuándo esto acontecería. "Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor" Mt. 24:42; "Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá" Lc. 12:40; "Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente..." Mr. 13:35 Más aún, el Señor decía que ni él mismo lo sabía ("Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre" Mr. 13:32; Mt. 24:36. Cuando los discípulos le preguntaron sobre el particular, les dijo: "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad" (Hch. 1:7)
No obstante todo esto, desde los mismos tiempos apostólicos se han venido haciendo especulaciones para determinar una fecha o, a lo menos, la época del retorno de Cristo, muchas veces basándose en algunas de sus propias palabras, incorrectamente interpretadas. La prueba de que esos errores vienen de los tiempos apostólicos puede verse en el hecho de que los apóstoles mismos tuvieron que aclarar a los creyentes la verdad, en vista de ciertos movimientos que se levantaban entre ellos. Pablo tuvo que explicar a los Tesalonicenses: "Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y a nuestra reunión con él... no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar... no os conturbéis... ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca... porque no vendrá sin que antes venga la apostasía" (1 Ts. 2:1-4)
Pedro aclaró que "el Señor no retarda su promesa... sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca" (2 P. 3:9). Hay que apuntar, sin embargo, que teniendo en cuenta todas las Escrituras que hablan sobre la segunda venida de Cristo, resulta evidente que ha sido la voluntad de Dios que todos sus hijos la esperen con un sentido de inminencia, de forma tal que eso mismo les impulse a mantenerse velando contra el pecado y la contaminación. Lockward NDB
Ahora vivamos en santidad, adoremos y sirvamos al Señor cada día. Ore por este Ministerio. Medite en 1 Tes. 2
ORACIÓN:
Padre, tu venida se acerca, úsame para testificar de ti...
"Nosotros los judíos de Georgia tenemos una de las comunidades más antiguas del mundo de la Diáspora Judía que todavía sobrevive," decía Yakov a su nieto. "He escuchado de nuestro más grande erudito rabino, que nosotros provenimos desde el tiempo del poderoso rey babilónico Nabucodonosor. Después que él conquistó Jerusalén en el año 586 a.C, muchos judíos emigraron hacia esta zona."
Esta población judía ha disminuido de 100.000 a sólo 8.000. La mayoría de ellos ha salido de este lugar en los últimos 30 años y han emigrado hacia Israel, Estados Unidos de Norteamérica y Bélgica. Tienen fuertes vínculos con Israel y siempre han sido bien recibidos allí. Sus relaciones con la fe y el gobierno de Georgia han sido buenas. Actualmente, el antisemitismo no ha sido un problema grave en esta su tierra natal. La distinción entre los ashkenazi y los judíos locales siempre se extiende en relación a su religión y organizaciones comunales, aunque sus relaciones son bastante cálidas. La mayoría de los judíos vive en la capital, Tbilisi, y tienen una comunidad muy activa que consta de sus propias escuelas, periódicos, mercados kosher, sinagogas y programas radiales. La mayoría de ellos son ortodoxos y mantienen viva su historia y sus tradiciones a través de museos y literatura. Muchos de estos judíos son eruditos, médicos, hombres de negocios y maestros.
Oremos para que los judíos mesiánicos en Israel y los cristianos en Georgia, guíen a los judíos de Georgia a conocer a Dios a través del cumplimiento de las profecías encontradas en Yeshua (Jesús)
El grupo judío ha estado presente en Georgia hace tiempo. Están ubicados mayormente en las ciudades de Tbilisi y Kutaísi. Practican su religión tradicional, que no reconoce que Jesús es el hijo de Dios y su Mesías prometido a ellos hace siglos. Hablan principalmente el yiddish. La Biblia fue publicada en yiddish en 1821 y una nueva versión en 1936. Oremos para que este grupo de gente judía encuentren a Jesús y reconozca que el es el cumplimiento de las promesas de Dios y el Salvador del mundo. WYCLIFFE - Oficina para las América. COMIBAN, GUÍA MUNDIAL DE ORACIÓN.
Oremos contra la indiferencia y vida cómoda en América Hispana, para que el evangelio llegue por medio de la radio, TV y el Internet. Ore para que el Señor supla nuestras necesidades económicas y sigamos edificando vidas en Cristo.
ORACIÓN:
Sacude a tu Iglesia, para predicar a Cristo, contra la desidia.
"En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor" (1 Juan 4:18)
Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor.
Adolescente, joven, viejo: Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor.
En cuanto sepas que tienes delante de ti un tiempo baldío, ve a buscar amor.
No pienses: "Sufriré". No pienses: "Me engañarán". No pienses: "Dudaré".
Ve, simplemente, diafanamente, regocijadamente, en busca del amor.
¿Qué índole de amor? No importa. Todo amor está lleno de excelencia y de nobleza. Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas... Pero ama siempre.
No te preocupes de la finalidad del amor. El lleva en sí mismo su finalidad. No te juzgues incompleto porque no responden a tus ternuras; el amor lleva en sí su propia plenitud.
¡Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor! Amado Nervo
Y si no puedes llenarte de amor, busca en el Señor su amor, para que Él te llene de su amor. Ora y no desmayes hasta que su amor te consuma. Cuente conmigo. Estoy para aconsejarlo.
Ore e invierta porque su ayuda es vital en este momento de crisis.
ORACIÓN:
Señor que tu amor derramado en mí, lo use para amar al prójimo...
"No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré dice el Señor" (Romanos 12:19)
Se le iba a practicar una cirugía menor. Era un simple arreglo del menisco que Paolo se había lesionado durante un juego de fútbol. Su padre, Salvatore Santarsiero, de Potenza, Italia, dio permiso para que él, como menor de edad, fuera anestesiado e intervenido.
«Media hora -dijo el anestesista, Vito Onofrio-. Media hora escasa es todo lo que necesitamos.» Pero algo falló en la anestesia, y Paolo, que tenía catorce años, no recobró el conocimiento. Pasó un mes, pasó un año, y el muchacho continuaba como una larva humana. Sus padres lo llevaron a Austria. Allí no pudieron hacer nada por él. El cerebro de su hijo estaba definitivamente muerto.
Entonces Salvatore decidió hacer justicia por su propia mano. Buscó al anestesista y lo mató de siete tiros en la cabeza. La venganza deja amargos resultados y nunca acaba con la ira. Desquitarse de la ofensa de un enemigo tal vez proporcione una satisfacción momentánea, pero no deja de ser una satisfacción mórbida, sensual, enfermiza y efímera.
La primera reacción de una persona que se siente ofendida es buscar venganza. El ser humano que obedece a sus instintos primitivos se rebaja. Pasa de su categoría del ser más elevado de la creación a convertirse en fiera.
La venganza es como un bumerán, que se devuelve produciendo mayor daño en el vengador que en el objeto de su venganza. Tal fue el caso de Salvatore Santarsiero. Mató al anestesista, pero él fue condenado a cadena perpetua.
¿Cómo podemos curarnos de esa pasión destructiva? Con madurez, tolerancia, amor, comprensión y generosidad. Esas virtudes no nacen por sí solas en el corazón humano. Deben ser cultivadas. Como ejemplo tenemos a Jesucristo, Maestro Supremo de la humanidad, que dijo de quienes lo crucificaban: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lucas 23:34)
Cuando Cristo es el Señor y Maestro de nuestra vida, nos libra de toda pasión violenta y todo deseo de venganza. Él cambia el corazón y regenera el alma. (Enviado por Linda Miranda)
Hermano mío, es mejor dejar al Señor toda venganza, mejor adore al Señor y perdone. Escríbame si necesita consejo y oración.
ORACIÓN:
Señor perdono a mi ofensor, que tu justicia y misericordia sea sobre él.