miércoles, noviembre 18, 2009, 09:42 EST
[General]
EL PRIMER FRUTO DEL ESPÍRITU ES, AMOR
NOVIEMBRE
DIA 18
“Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”. (Gálatas 5:22-23)
La palabra amor, en el griego, es ágape, que se refiere al amor divino, al amor de Dios al ser humano. El amor genuino entre creyentes. Incluso es el amor al enemigo, como ordena el Señor Jesucristo en Mateo 5:43-48.
Ágape quiere decir tratar a los hombres como Dios los trata, lo cual no significa permitirles hacer todo cuanto les plazca. El amor es la base de la relación entre el Padre y el Hijo. El amor es la actitud de Dios hacia los hombres. El deber del hombre es amar a Dios (Mt. 22:37). La esencia del amor cristiano es el amor a Jesús (Ef. 6:24) William Barclay
El Señor Jesucristo guió a la Iglesia a conocer a los verdaderos discípulos “De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros”. Juan 13:35
Dios es amor, y como tal quiere que los creyentes se amen unos a otros, es decir, se respeten, se comprendan, se ayuden, se animen unos a otros. Esto es posible cuando el creyente en Cristo, deja que el Espíritu Santo, guíe su vida. Un ejemplo, cuando un profesor, le guía al alumno a leer y hacer un resumen de un tema, el estudiante lee, y resume, ha obedecido a su Maestro. El Señor quiere que le obedezcamos al amar al prójimo.
La máxima expresión de amor está en Juan 3:16, Dios amó al mundo y dio a su único Hijo, quien cree en Él, se salva y tiene vida eterna. El amor descrito en 1 Corintos 13, muestra la bondad, comprensión y respeto. Es el amor absoluto de Dios, es el amor sobrenatural, que ama fielmente.
1 Co. 13:4-7 dice: “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. ¿Es su amor ágape o egoísta? alc
ORACIÓN:
Padre eres bondadoso, gracias por amarme con amor eterno.
Se dice que todo Pastor, tiene dos congregaciones, la que tiene y la que le gustaría tener; esto pensando en la Iglesia primitiva, en donde había compañerismo y amor fraternal.
En la vida cristiana hay una koinonia que significa "compartimiento de la amistad" y perseverancia en la compañía de los demás (Hch. 2:42; 2 Co. 6:14). Es interesante observar que esa amistad se basa en el común conocimiento del contenido del mensaje cristiano (1 Jn. 1:3). Sólo aquellos que son amigos de Cristo pueden ser verdaderos amigos entre sí.(II) En la vida cristiana hay una koinonia que significa "compartimiento práctico" (de lo que se tenga) con los menos afortunados. Pablo usa tres veces la palabra con relación a las colectas que, de parte de sus iglesias, llevó a los santos pobres de Jerusalén (Ro. 15:26; 2 Co. 8:4; 9:13; cf. He. 13:16). El compañerismo cristiano es práctico. (Ill) En la vida cristiana hay una koinonia que es "comunión en el evangelio de Cristo" (Fil. 1:5). Pablo da gracias por la comunión de los filipenses en la obra del evangelio. (IV) En la vida cristiana hay koinonia "en la fe". El cristiano no es un elemento aislado, sino un integrante de la comunidad creyente (Ef. 3:9). (V) En la vida cristiana hay "compañerismo (koinonia) en el Espíritu" (2 Co. 13:14; Fil. 2:1). El cristiano vive en la presencia, compañía, ayuda y guía del Espíritu. (VI) En la vida cristiana hay koinonia "con Cristo". Los cristianos son llamados a la koinonia de Jesucristo, el Hijo de Dios (1 Co. 1:9) Barclay.
“Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones... Perseveraban unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas comían juntos con alegría y sencillez de corazón,” (Hechos 2:42,46)
¿Por qué los creyentes no somos unidos? Cada uno hala agua para su molino. La koinonia, debe estar basada en el amor de Jesucristo, para ser unidos, para amarnos, respetarnos y ayudarnos unos a otros, como la iglesia primitiva. Pidamos perdón al Señor, y unámonos en oración para que la Iglesia adore a Dios de corazón y evangelice a su comunidad.
ORACIÓN:
Padre, toma mi vida, oro para que seamos unidos en Cristo.
Gandhi tenía una bondad increíble. Uno de sus discípulos sentía envidia y quería matarlo. El maestro estaba paseando por un camino solitario y desde la cima de una colina, el homicida deslizó una piedra que rodó por la ladera, pero la piedra se trabó con un árbol y se detuvo antes de dar en el blanco. Mahatma reconoció a su agresor pero no dijo nada y no lo contó a nadie.
Días después, se cruzaron los dos hombres y Gandhi lo saludó con alegría y respeto. El hombre le preguntó muy sorprendido si no estaba enojado con él. Gandhi le respondió que no. ¿Puedes decirme por qué no le has dicho a nadie y cómo has hecho para no enojarte conmigo?
Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando me fue arrojada. El agresor fue uno de los más fervientes defensores del Mahatma durante toda su vida. Tiempo después contó a sus amigos esta historia y relató otra anécdota que describía su temperamento.
Cuando le preguntaban cómo hacía para no reaccionar a las agresiones y a las presiones; un día reunió a un grupo de seguidores y los llevó a un cementerio. Les pidió que gritaran insultos con todas sus fuerzas. Luego de hacerlo, les dijo que gritaran halagos. En el medio de ese campo los hombres parecían un grupo de locos. Luego se sentaron y les dijo que era necesario aprender de los muertos. Como ellos habían que ser. unaqueentiende.blogspot.com
"Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo". (Efesios 4:32)
Seamos como Bernabé, un hombre "bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe", dice Lucas en Hechos de los Apóstoles. Sea bondadoso, perdone la ofensa, y con misericordia corrija lo malo.
Que la bondad, sea su carta de presentación, ore a favor nuestro.
ORACIÓN:
Padre, guíame a ser bondadoso, incluso con los hostiles...
Una de las razones por la que conocí al Señor, fue leyendo el Nuevo Testamento, cada vez que leía sobre la actitud dulce y amable que tenía el Señor Jesucristo con las personas, se conmovía mi alma.
Es que el Señor Jesucristo, trató a la mujer samaritana con ternura, y le mostró el Reino de Dios, con amor y claridad. A Nicodemo, le enseñó con amor, benignidad y firmeza como nacer de nuevo.
Los milagros y sanidades de Jesucristo, fueron actos sobrenaturales, con amor y compasión para el sufrido; como persona mansa, buena y humilde, pero muy firme de carácter con los que explotaban al pobre.
Jamás el Señor Jesucristo, pronunció, engaño ni maldición dice Pedro el Apóstol. No hay duda que el Señor fue amable, cortés y un caballero a carta cabal.
"El no cometió ningún pecado ni hubo engaño alguno en sus labios. Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia". 1 Pedro 2:22-23
Ahora, seamos honestos con nosotros mismos y hagamos un examen de conciencia: ¿Soy amable y benigno con mi cónyuge? ¿Trato bien a mis hijos, o los corrijo con grosería? ¿Soy benigno con mis hermanos en la fe?
Cuanta violencia verbal, vea usted como se insultan los líderes políticos, como se maltratan e insultan unos a otros, en un tráfico de coches; como hay maltrato con la boca, incluso entre llamados creyentes.
El pecado del siglo, no es la guerra, no es la falta de educación, ni la falta de tener una profesión, ni un gran nivel socio-económico; es la grosería, es no ser benigno, ni amables, sino descorteses unos a otros. Que vergüenza, presentarse con cara de "santulón", alabar a Dios cada Domingo en el culto, pero ¿Somos amables todos los días? Confiese el pecado de, descortesía y pida al Señor que le guíe a ser benigno y cortés.
ORACIÓN:
Perdona Señor mi descortesía, guíame a ser amable ahora...
Uno de las señales de nuestra época, es lo instantáneo, lo rápido, todo lo que sea aprisa. Se cuenta que un creyente oraba: Señor dame paciencia, pero dámela ya.
Margaret Thatcher dijo una vez, "Soy extraordinariamente paciente, con tal que al final me salga con la mía." Esto se puede interpretar como un egoísmo, y astucia para manipular a la gente.
Creemos que: "La paciencia es una virtud bien distinta de la mera pasividad ante el sufrimiento; no es un no reaccionar, ni un simple aguantarse, es parte de la virtud de la fortaleza, y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas. Identificamos entonces nuestra voluntad con la de esa "chispa" divina de la que procedemos, y eso nos permite mantener la fidelidad en medio de las persecuciones y pruebas, y es el fundamento de la grandeza de animo y de la alegría de quien está seguro de hacer lo que le dicta su propia conciencia. La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensan que a las cosas que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo". Anónimo.
La Biblia dice: "Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna". Santiago 1:3-4
Bien dijo Rosseau: "La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces". Por eso el creyente en Cristo, puede soportar con paciencia, varias clases de pruebas, como enfermedad, crisis económica y estrés para mejorar su relación con Dios, para consolar al que sufre y tener perseverancia.
Animo amigo(a), espere en el Señor, se lo dice, alguien que espera en el Señor en medio de una necesidad económica. Espere con serenidad que Dios está obrando en su carácter para tener perseverancia y madurez en lo que decida, en lo que piense y haga.
ORACIÓN:
Padre, espero con paciencia tu provisión, mientras trabajo...