La vida simplemente es lo que es; raras veces se dan las cosas tal como uno las desea.
Asimismo, la vida no espera a nadie ni hace excepciones. Es por esto que en cuanto el cocinero logra aceptar su cocina, utilizando los ingredientes que tiene, sin buscar sustituciones y encontrándole el lado positivo a las cosas, se puede decir que ese cocinero ha logrado conquistar la cocina de su vida. Sus recetas siempre tendrán un delicioso y autentico sabor, preparados por el mejor chef con las manos más expertas.
Diariamente todos los cocineros se enfrentan con distintas pruebas y cambios de planes inesperados. Cuando se toma una actitud relajada y se le agrega flexibilidad, será más fácil y rápida la adaptación a la nueva circunstancia. Cada vez que el cocinero se enfrenta a un cambio de plan por más pequeño que sea, se le está presentando la oportunidad de afirmar y madurar algún aspecto de su personalidad. Se dice que cada prueba viene acompañada de un reto, cuando se supera, el cocinero se convierte en un ser que se adapta mejor a la vida y se siente más satisfecho.
Cuando el cocinero logra controlar su actitud se hace dueño de las circunstancias.
No hay nada más sabroso que poder saborear el
exquisito y suculento sabor del Éxito en su propio jugo, este aroma único
sucede como resultado de la perfecta combinación de todos los
ingredientes. Nadie puede dejar de notar cuando cada cocinero llega a su
punto de culminación ya que éste logra traer a la mesa sus mejores
platillos y sus delicias más refinadas. Hace que todos los que lo rodean
disfruten de estos gratos logros que él obtuvo con gran orgullo. El éxito no es
un platillo fácil de conseguir y cuando se logra es igualmente importante
saberlo mantener ya de lo contrario, se convierte en un chispazo efímero
o una ilusión pasajera. Muchas veces dicen que el éxito viene siempre
acompañado por la buena suerte; sin embargo, la suerte nunca golpea a la puerta
de aquellos que no están haciendo nada por ellos mismos. El éxito tiene que
venir como el resultado de muchos intentos, equivocaciones y
frustraciones necesarias para obtener el aprendizaje adecuado y poder
fortalecer el carácter del cocinero. Convertir los propios sueños en realidad
no es algo que muchas personas logran, ya que la disciplina y la
determinación que este trabajo implica son indispensables para lograr los
resultados deseados. Tener las metas claras es siempre un buen principio, mas
es necesario incluir todos los ingredientes y saber darle el tiempo óptimo para
conseguir el perfecto momento y mantenerlo para toda la vida.
Matilde y Lidia amigas envidiables por todas las personas que las conocían, siempre juntas para todo, habían estudiado la misma carrera, compartido las historias de su primer amor, de sus mas intimas aspiraciones, habían hecho divertidos viajes juntas, no había alguna cosa que una no supiera de la otra, tan solo con una mirada sabían si tenían problemas o alegría, era una de esas relaciones que se complementaba y se nutria continuamente. Ellas, trabajaban juntas como asesoras en una universidad. Su amistad sólida por más de diez años. Nadie hubiera sospechado que estas grandes amigas algún día podrían tener algún problema mayor. Desafortunadamente la universidad debió recortar personal así que les informaron que sólo una de las dos podría mantener su trabajo. En un instante la gran amistad se congeló dejando atrás todos los momentos compartidos, el apoyo incondicional, los secretos que se confiaron mutuamente, las risas y las lágrimas. En un instante las buenas amigas se convirtieron en rivales. Matilde comenzó a seducir a sus compañeros de trabajo y sus superiores por medio de atenciones regalando dulces, ricos pasteles, libros autografiados etc. Lidia por su parte, cuado había platicado con Matilde acerca de algunas de las opciones y posibilidades que podrían tener ambas nunca se mencionó el tema de que se habían convertido en rivales, donde la deshonestidad y la frialdad remplazaban la calidez de una amistad inquebrantable, de alguna Lidia se sintió defraudada y estaba molesta con su buena amiga Matilde ya que ella consideraba que Matilde estaba utilizando una actitud deshonesta que nunca había visto antes, repartiendo regalos y ofreciendo atenciones extendidas sin incluirla, fue sin duda la primera vez que sintió a su amiga como una mujer competitiva, envidiosa y aprovechada, que tristeza que su leal amiga se estaba desvaneciendo lentamente, sin querer. Lidia una mujer integra, fiel a sus principios y segura que la universidad les podría proporcionar una buena alternativa para ambas se llenó de reproches y resentimientos los cuales Matilde irónica y pasando como ingenua insistía que eran inadecuados e infantiles. La relación empeoró aun más cuando Matilde triunfalmente anunció que logró retener su trabajo mientras que Lidia perdió su puesto y por supuesto a su amiga.
Es así como una amistad inquebrantable se rompió para siempre en un instante, dejando atrás todos los recuerdos y la lealtad que se habían profesado mutuamente, casi como si todo el pasado fue tan solo un episodio en la vida de estas mujeres. Han pasado muchos años y a pesar de que las dos mujeres tienen vidas increíblemente exitosas nunca se han vuelto a acercar, pretendiendo casi como si el dolor de la separación fue un mal recuerdo, una simple etapa de sus vidas.
¿Acaso la amistad no existe? ¿Será cierto que solo tenemos amigos mientras nos conviene? ¿Podemos tener buenos y verdaderos amigos? ¿Cómo tener un buen amigo se puede transformar en un instante en un rival? ¿Como conservar a un buen amigo?
Amistades que perduran
Ingredientes:
1 taza de Confianza
1 taza de Respeto
2 manojos de Honestidad
1 kg. De Lazos fuertes
Espolvorear con Cariño
Entrega y cooperación al gusto
Condimentos
Tiempo, afinidad, apoyo incondicional, aceptación
Modo de Preparación:
Para tener un buen amigo hay que ser un buen amigo. Bien se dice que los amigos son pocos y escasos, también es cierto que cuando se tiene un buen amigo se tiene un gran tesoro. Un amigo ayuda a fortalecer, a proteger y apoyar en todo momento. Crea lazos emocionales, motivando a luchar para alcanzar las metas que parecen inalcanzables.
Un amigo es como un suculento platillo que se disuelve y se acompaña todas las recetas de la cocina de la vida. Sin embargo un amigo también puede ser aquella olla grande y frecuentemente utilizada para prepara todas las recetas especiales ya que el cocinero tiene la confianza de que con esta olla, los ingredientes se van a sazonar perfectamente bien. El buen amigo es un confidente, es un aliado y un rincón donde siempre se encontrara luz y calor. No existe platillo alguno que la dulce amistad pueda complementar y sazonar mejor. Un buen amigo hace total y absoluta diferencia en la vida de todo cocinero, ya que la enriquece y la acompaña sus platillos, aun los que son mas difíciles de digerir. Un buen amigo nunca juzga, compite o envidia. Los logros de un amigo serán motivo un de festejo y de alegría. Un amigo se cocina en la profundidad máxima del alma, a una temperatura templada y agradable, ya que cuando se es un buen amigo, la amistad perdura toda la vida. Un amigo no necesita explicaciones, ni razones, un amigo complementa y llena vacíos que otras relaciones puedan dejar. Con un amigo es posible aprender, inventar y compartir las mejores recetas. Un amigo de corazón es sin duda el mejor ingrediente que un cocinero pueda tener. Este, el amigo que nos quiere, nos entiende y nos protege es un regalo mas especial que podemos tener, ya que nos deja impregnado con su aroma para toda la vida.
Espero que este 14 de febrero hayan compartido una platica agradable, una cena deliciosa y que la enerigia que hayan gastado haya sido mas para enontrar armonia y felicidad en su relacion con su pareja que en el regalo que le compraron.
No soy cursi ni sonadora solo creo que hay que sazonar la vida con mucho amor.
Aqui les mando una receta para lograr el Amoor verdadero>
Con cada año nuevo hay nuevas resoluciones y nuevas desilusiones.
Cada año nos hacemos las mismas promesas y al igual que todos los anteriores, pronto se desvanecen. Lo bueno es que no estamos solos sin embargo mal de muchos, consuelo de tontos. De acuerdo a distintas fuentes de información las resoluciones más comunes para este y todos los años son las siguientes:
Mario en cambio tenÃa un objetivo muy claro: querÃa ahorrar lo suficiente para irse de viaje en Semana Santa. Sin embargo, llegó el momento de las vacaciones y no se pudo ir porque no le alcanzaba el dinero. Si bien tenÃa un objetivo claro lo que le faltó fue un plan de trabajo concreto para alcanzar su meta.
* 5 onzas de Deseo
* 1 taza de Objetivos Claros
* 1 litro de Realismo
* 2 sobrecitos de Plan de Acción
* 1 cucharada grande de Evaluación constante
* 3 vainas de Compromiso
* 1 lata de Esfuerzo
Que bueno serÃa que con el año nuevo, llegara una nueva vida. Sin embargo, asà no funciona. En la gran cocina de la vida, siempre se tienen sobrantes, pendientes y nuevos platillos que preparar simultáneamente. Es importante ser realista y comprometerse a conseguir objetivos adecuados y que encajen con el propio estilo de vida.
Cada cocinero tiene su historia, sus platillos que lo distinguen y sus recetas únicas. Por esta razón es importante incorporar estos ingredientes al paquete de las nuevas necesidades y del año nuevo, logrando poco a poco, que la mayorÃa de los propósitos se realicen y a su vez den la oportunidad de comprometerse con nuevos propósitos. Esto es lo que marcará que cada año, el cocinero se renueve, reinvente y crezca, saboreando el aroma de sus logros.
Es imposible cambiar totalmente una manera se ser, de pensar o de actuar sin tener un plan de acción concreto, con metas pequeñas y especificas, asà como, con ingredientes que apoyen el cambio deseado. Estos ingredientes deben de estar acompañados con bastante esfuerzo y compromiso para poder implementar y mantener un cambio por más pequeño que sea y poder lograr la consistencia y el sabor adecuado. Para alcanzar el objetivo deseado se requiere enfocarse, visualizarlo como un hecho consumado y tratar de sentir el beneficio que se obtendrá. Esto marcará el camino a seguir y servirá a su vez de guÃa cuando las cosas se tornen en algo complicado.