Honrando a Padres Injuriosos 30 -Tishré 5768 - 11 - 12 Oct 2007
Todos quisiéramos tener padres cariñosos, pacientes, que nos entiendan y nos eduquen. Pero desgraciadamente, la realidad es que algunos padres son irracionales, abusivos, manipuladores y amedrentadores - dejando heridas profundas que probablemente no sean curadas durante toda una vida. ¿Es aplicable en una situación injuriosa, la obligación de “honrar a tus padres”? Para contestar esta pregunta debemos dirigirnos a la fuente. El mandamiento de honrar a los padres fue dado a la generación que salió de Egipto. En el desierto, D-os cubrió todas las necesidades de la gente: el maná caía del cielo, un pozo portátil les proveía agua, “las nubes de gloria” les daban protección, y la ropa nunca se gastaba. Todos los regalos eran de D–os. Los padres biológicos no contribuían en casi nada! Más aún, los padres de esa generación inclusive trajeron un gran dolor a sus hijos: hicieron el becerro de oro y después optaron junto con los “espías” no entrar a la Tierra Prometida, sentenciando así a todos a deambular por el desierto por 40 años!. Sin embargo, fue precisamente esta generación quien estuvo en el Monte Sinai y escuchó los Diez Mandamientos, dentro de los cuales está: “Honrarás a tu padre y a tu madre..”. Esto nos enseña una cosa impresionante: El hecho de que te cambien los pañales, paguen por tu educación universitaria, y te traten con respeto y cariño es una razón para tenerle gratitud a tus padres, pero en la ausencia de éstos, un factor sigue existiendo: tus padres, y nadie más que ellos, te dieron la vida.