Esta metáfora familiar, va muy ligada a lo que pasó este lunes en la famosa junta de dueños del fútbol mexicano. Mano dura, código disciplinario para la selección y apoyar más a las selecciones juveniles. Todo esto parece el sueño hecho realidad del fútbol mexicano, planeación, trabajo, organización y apoyo.
Desgraciadamente, todas estas maravillosas intenciones y promesas quedarán muy pronto en el olvido (igual que cuando hablaba con mis papás) ya que son acciones improvisadas y sacadas en un momento que pasó algo que desestabilizó el negocio.
Pienso que si algún profesional del fútbol, necesita un código de disciplina es porque no es un tipo comprometido con su profesión y con la camiseta que defiende. Que haya reglamentos, está bien, cada lugar es diferente y las personas necesitan saber cual es la filosofÃa del equipo para poderse adaptar mejor.
Pues resulta que la tan anunciada fecha en que Hugo iba a entregar el informe a los dueños de los equipos de primera división (o sea sus jefes) llegó. El lugar de la cita se manejó con un misterio tan ridÃculo, que al final el suceso no tuvo la cobertura esperada.
¿En verdad Hugo habrá informado ‘todo' lo que pasó en el verano? ¿Les habrá dicho que varios jugadores se pasaban por.... el arco del triunfo su autoridad y salÃan de fiesta? ¿Les habrá aclarado el caso de Pavel y Osorio, donde por una falta de comunicación tonta (por no usar una palabra más adecuada) se les llegó a llamar desertores, cuando sà habÃan hablado tres meses antes con Egea?
A mi me queda como sensación que:
1.- Les platicó todo y los dueños no le dijeron nada por compromisos con patrocinadores,
2.- O de plano el informe no fue tan ‘informativo' (valga la redundancia) como debÃa de ser.
El aburridÃsimo partido que se jugó en Denver, solo sirvió para que los entrenadores pudieran ver actuaciones individuales de sus jugadores, ya que en lo colectivo es muy difÃcil trabajar algo, cuando solo pueden estar juntos una semana a lo mucho y los futbolistas más importantes se quedan en Europa.
Respondiendo a la pregunta, ¿pasó algo por el triunfo cafetero o por la derrota de los chavos mexicanos? Yo la verdad creo que no.
Si bien los sudamericanos tuvieron una pequeña inyección de ánimo, tampoco creo que influya tanto para cuando les toque iniciar la eliminatoria mundialista.
Por el lado de los verdes, fue la sexta derrota en 19 partidos de la era Hugo Sánchez, no lo que se esperaba, pero tampoco es para dramatizar. El funcionamiento del equipo fue malo, casi no se generaron oportunidades de gol y se tuvo muy poca profundidad. Todo esto es muy lógico, este equipo llevaba tres dÃas trabajando junto y muchos de estos chamacos están acostumbrados a esquemas diferentes.
Luis LandÃn estuvo perdido, no entendió su posición como centro delantero y sus compañeros no lo pudieron encontrar nunca, Santiago Fernández peleó más pelotas de las que buscó en el área.
La columna vertebral de los experimentados, tuvo una buena noche y acomodó bien a los chavos, caso especÃfico de Gerardo Torrado. Johnny Magallón, buen complemento de DomÃnguez, aunque en el gol se perdió con la pared de Torres y Castillón.
Omar Bravo intentó, trató de abrir espacios y buscar pelotas, pero LandÃn lo estorbó más de lo que lo ayudó. Memo Ochoa tuvo muy poco trabajo pero no tiene nada que demostrar y Jaime Correa, desafortunadamente se enfermó, asà que no lo pudimos ver ni en la banca.
El próximo partido del Tri será ante Panamá en Puebla el 9 de septiembre y ante Brasil el 12 en Boston. Hugo dijo que llemará a cinco ‘europeos' entre ellos Vela y Giovanni. Lo interesante será ver cuantos cambios hace, la mayorÃa de los que no llame, seguramente se quedarán sin el sueño olÃmpico.
Los jugadores se veÃan relajados y divertidos, no podÃan tocar la pelota más de dos veces, Diego Cervantes era un portero y Armando Sánchez el otro, los goles caÃan en racimos y los jugadores le metÃan clase a las jugadas, pero entre todo este paraÃso, habÃa uno que no parecÃa estar pasándoselo tan bien. El ‘More' Mosqueda.
Creo que era el único que no se divertÃa de todos los que participaban en la práctica, hasta el cotorreo (la plática) entre los reporteros estaba mejor, que el estado de ánimo que transmitÃa el ‘More'. Impreciso, se veÃa ansioso por demostrar que es un buen jugador y por consecuencia, sus compañeros le reclamaban. ¡ImagÃnate como será cuando es un partido de verdad o un inter escuadras más serio!
La presión en las Aguilas es cosa de todos los dÃas, es lo sabemos todos, pero cuando alguien destaca como es el caso de Juan Carlos, rápidamente se le exige más y se mete en el ojo del huracán aunque no quiera.
Mosqueda tendrá que quitarse de la cabeza que es su obligación ser titular, segundo, deberá de volver a disfrutar jugando al fútbol y tercero deberá de olvidarse que es el próximo sÃmbolo americanista, ya que si sigue asÃ, su nivel de juego bajará y no solo no será el sÃmbolo Aguila, ni siquiera estará vistiendo esta camiseta.