En opinión de varios de los jugadores de la plantilla americanista, el entrenador maneja al grupo como si fueran los niños de la Sub 17 o de la Sub 20, cosa que incomoda a las figuras más importantes del vestidor.
Esta era la ocasión perfecta para que América lograra su primer triunfo en el Estadio Azteca de la temporada, se reconciliara con su afición y se metiera de lleno en puestos de clasificación a la liguilla.
Los tres puntos ante Pumas íban a empezar a borrar todas las dificultades sufridas a lo largo de estas 11 jornadas (y los dos años anteriores), calmaría mucho los ánimos al interior del club (cosa que le haría muy bien al entorno del equipo) y le devolvería a los aficionados la confianza perdida en un plantel que le ha dado miles de decepciones últimamente.
Una derrota hubiera sido la catástrofe total, el fracaso del proyecto Chucho Ramírez, la casi segura eliminación de la institución de su cuarta liguilla consecutiva, pérdidas económicas importantes y una inversión de entre 15 y 20 millones de dólares tirada a la basura en medio de una crisis financiera que ya no se los hubiera perdonado, entre otras cosas.
Por eso el empate 0 - 0 en mi punto de vista fue como una derrota ya que dejó una conclusión importante: El América no va a ser campeón.
Primero diré las cosas que me gustaron del equipo en este partido. Chucho por fin está encontrando una alineación fija en la que figuras como Vera, Argüello y Beausejour están quedándose sin lugar, parece que este técnico sí tiene personalidad ya que pone a lo que él cree conveniente en la cancha y que hasta ahora le ha dado mejores resultados, sin fijarse en los nombres y las jerarquías.
Castillo por izquierda y Rojas por derecha finalmente están dejando de ser los laterales amarrados que nunca suben al ataque, que eran antes y la defensa central ya no es lo peor del equipo, Ortiz se está ubicando mejor y por consecuencia Valenzuela e Ismael Rodríguez están aportando solidez a un Memo Ochoa que ya no tiene tanto trabajo como antes.
Lo malo de todo lo mencionado anteriormente es que equipos como Toluca, Pachuca, Puebla, Jaguares, Pumas, Monterrey y hasta las Chivas, ejecutan esto mismo pero con mucho mejor nivel que las Aguilas.
Los emplumados me parece que si se llegaran a meter a la fase final, se toparán con escuadras mucho mejor trabajadas, con un entorno más relajado y sin tantas obligaciones de sumar triunfos, cosa que al final pesará en la cancha y no le permitirá a las Aguilas ganar el título de este torneo.
Pumas fiel a su estilo se ordenó bien atrás, presionó por toda la cancha y si bien no fue muy claro en su ataque (sino creo que hubieran ganado), no pareció que les haya costado mucho trabajo dejar su portería en cero y llevarse un punto que los mantiene cómodamente en el liderato de su grupo.
A pesar de la mejoría, América no tuvo el nivel como para demostrarle al fútbol mexicano que el equipo casi invencible de años atrás, está de vuelta y eso lo pagarán muy caro por ahí de la última jornada o si bien les va, en los cuartos de final.
Pues si, así como lo dice el título, Chucho Ramírez me decepcionó y no tanto por la derrota ante San Luis (no todo fue su culpa), sino por las declaraciones que hizo dos días después, dando a entender que el árbitro influyó en el resultado.
Y esto quizás lo entenderías de alguien como Ramón Díaz que solo vino a cobrar y a tratar de manchar lo menos posible su prestigio.
Pero de un técnico Campeón del Mundo, que ha presumido su metodología por todos lados y donde la fuerza mental es superior a cualquier cosa (según él); me da a entender que la humildad la dejó en Perú aquel 2 de octubre del 2005, donde unos chamacos de 16 años le dieron una alegría inolvidable a México.
La verdad es que sí es para preocuparse, alarmarse, desilusionarse y hasta ponerse triste, ya que en una institución como América, los pretextos nunca deben de estar por encima del funcionamiento del equipo.
A mi me preocupa que Chucho no se esté dando cuenta o no quiera entender que el camino que está eligiendo para dirigir a las Aguilas lo va a llevar al fracaso.
Castillo y Vera le discutieron su cambio y hasta lo encararon, Angel Reyna se hizo expulsar de una manera muy tonta, demostrando muchísima frustración y no fue capaz de pedirle disculpas a la afición. Y si nos vamos atrás, aquel incidente en Chicago donde Oswaldo Sánchez fue arrestado porque algunos jugadores de la selección mayor estaban en plena fiesta y molestaron a los huéspedes del hotel donde estaban concentrados.
Situaciones de indisciplina son las que se escuchan en los equipos mayores (Selección y América) que ha dirigido Ramírez, ser el 'papá' de los futbolistas le ha funcionado muy bien en equipos menores (Sub 17 y Sub 20), donde los adolescentes (igual que cualquier joven entre 14 y 19 años) necesitan orientación y tienen hambre de sobresalir, ahí si sus métodos han sido muy efectivos.
Si el técnico azulcrema no cambia sus formas de trabajo o las adapta a futbolistas experimentados y con muchos trofeos en sus vitrinas, seguramente su carrera en Primera División será muy breve y se quedará como "el perro de las dos tortas", o sea sin nada.
P.D. Andrés Fassi, director deportivo de Pachuca dijo que no existe visoreo en las selecciones menores, por eso no se arman equipos competitivos en los Mundiales, también comentó que los técnicos hablan a los clubes y dicen "pásame a tus dos o tres mejores jugadores, ¿no?" sin siquiera haber sido evaluados antes. ¿Chucho Ramírez habrá sido de estos entrenadores? Ojalá y no, porque sino la decepción sería más grande todavía.