La Página de Pedro Pablo
sábado, noviembre 3, 2007, 05:06 EST
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Hubo una voz que dialogó en el canto, y un canto que no escuchó a la voz. Hubo un silencio que ofendió a la palabra, y la palabra confusa escondió al silencio. Hubo un rÃo que cruzó los mares, y el mar revuelto se confundió en el rÃo. Hubo un hombre que buscó el amor, y el amor esquivo se burló del hombre.    Â
viernes, noviembre 2, 2007, 08:49 EST
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jueves, noviembre 1, 2007, 08:42 EST
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 Del libro " Nota sobre la almohada"  Tengo la distancia clavada en mis cuatro puntos cardinales. La mirada parpadeante por una brisa de lluvia que me atosiga el alma. Tengo la distancia emprennada en la nostalgia que encorva mis espaldas, y un suspiro elocuente divaga en mis pulmones buscando tu contacto. Tengo tu nombre en mis labios deletreando el sonido de mi infancia, perfumando de aroma silvestre mi ventana. Estás sembrada entre las olas -mojando tus contornos- Mientras yo voy sacudiendo la arena que agranda la distancia.
martes, octubre 30, 2007, 11:38 EST
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Del libro: " Nota sobre la almohada"
Dedicada a la pelÃcula: "Habana: EL arte nuevo de hacer ruinas" Del director alemán: Florián Borchmeyer
Hoy vi las tripas de mi ciudad. La vi por dentro.
Me senté al borde de sus balcones y respiré un aire que paralizó mi sangre.
Me sentà un insecto que volaba, buscando la fragancia de una ola - no la encontré- Sumergà los pasos con zapatos fantasmales y encontré mi huella pintada entre las ruinas.
Hoy me vi a distancia, sentenciado en el silencio del tiempo, como un retrato que cuelga en la poesÃa, como un alma sin descanso sepultada en el derrumbe.
martes, octubre 30, 2007, 10:08 EST
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Del Libro Entre Cuentos y Poesias
No sé porque hoy no vuelan las palomas. Se esconden de mà y del universo oscuro. Sumergen sus alas en el agua sin luz encerrada en el estanque.
Las palomas tienen miedo. Cierran los ojos y enmudecen el pico, se amarran con cintas que parecen sogas, y se niegan a volar en busca de la altura.
La niña llora en un patio desolado, donde no crecen las espigas de las flores.
Hay un solo bombillo que se mece decadente, con la ligera esperanza de alcanzar al viento.
Pero el viento se resiste a flotar entre las nubes, y disfruta con el llanto, y hace mueca a las palomas.