Una querida compañera que trabajó hace algún tiempo en Univision recién acaba de perder ayer a su marido. Andres Buenfil falleció de esclerosis lateral, una enfermedad que lo fue consumiendo poquito a poco durante muchos años. Como sabía que iba a morir le quiso dejar a sus amigos un escrito en el que comparte su concepción de la vida y en el que nos invita a todos a amar, vivir y hacer lo que tengamos que hacer en esta vida, pero hacerlo ya y no estar, como siempre hacemos difiriendo todo. Es también valiosa su experiencia de cómo entendió que sin importar lo que la vida le fue minando, siempre siguió siendo ante todo, el mismo, que si bien iba perdiendo todo movimiento y se fue tornando poco a poco en un ser brutalmente disminuido, su esencia como ser seguía siendo hermosa y diría el sagrada.

Mis Ultimos Deseos
Queridos familiares y amigos,
Ocurrió lo inevitable: he muerto. Por favor no se alarmen, puesto que he estado deseando y esperando este suceso tan preciado e importante durante muchos meses. Si bien mi “enfermedad” de ELA fue una asombrosa bendición y la mejor maestra que tuve en mi vida, fue un proceso extremadamente arduo y difícil. De modo que en verdad estoy feliz de poder descansar al fin y muy gozoso de ir a casa, a mi verdadera naturaleza. Por lo tanto, este es de hecho un momento muy feliz para mí, y dado que ustedes fueron una parte importante de mi vida y tocaron mi corazón, espero que puedan unirse a mí en una pequeña celebración y en una oración desde dondequiera que se encuentren.
Por favor vayan a un lugar silencioso donde puedan sentirse en calma y relajados y siéntense cómodamente. Enciendan una vela y respiren hondo unas cuantas veces. Traten de no pensar demasiado, simplemente miren la llama, noten su respiración y sientan su cuerpo. Ahora piensen en un momento significativo o feliz que hayamos pasado juntos y hagan lo que sientan que está bien: oren, canten, lloren, rían, maldigan, o sencillamente fijen su mirada en la vela. Por favor no repriman ninguna emoción, sólo permitan que su corazón haga lo que necesite. Cuando se sientan más liberados, por favor consideren lo siguiente:
- La muerte es la cosa más natural en la vida; no es nuestro final, es sólo el cierre de un ciclo.
- La vida no puede existir sin la muerte (simplemente piensen en los alimentos que comemos).
- Lo único seguro en la vida es la muerte (tarde o temprano, todas las formas se desintegran).
- Sin embargo, no se sabe cuándo ocurrirá la muerte. Podría ser hoy, el mes que viene o dentro de 50 años. Pero un día, así estén preparados o no, tendrán que dejar ir su cuerpo, a sus seres queridos y amigos, todo su dinero y todas sus posesiones, todos sus títulos y logros, todas sus teorías y conceptos, todas sus expectativas y todos sus deseos.
- ¿Han vivido la vida que quiere su corazón?
- ¿Están satisfechos con cómo es su vida, de manera que si murieran el día de mañana le darían la bienvenida a la muerte sin arrepentimientos ni remordimientos?
- ¿Qué cosas cambiarían, qué harían para poder morir mañana y sentirse satisfechos y en paz?
- ¿Qué harían para sentirse realizados y gozosos con su vida?
l ¿Se casarían o se divorciarían?
l ¿Tendrían un bebé o lo adoptarían?
l ¿Pasarían más tiempo con su familia y menos tiempo en la oficina?
l ¿Sanarían las heridas de su infancia o de sus relaciones pasadas?
l ¿Se reconciliarían con sus padres o con otros seres amados?
l ¿Se mudarían a la ciudad o al campo?
l ¿Volverían a la escuela o cambiarían de carrera?
l ¿Pedirían perdón o que alguien se disculpe?
l ¿Dejarían su empleo y se irían de viaje?
l ¿Comprarían una casa o iniciarían su propio negocio?
l ¿Aprenderían un nuevo idioma o a tocar el piano?
l ¿Aprenderían a cocinar o a bailar?
l ¿Escribirían un libro o esa carta importante?
l ¿Dejarían de fumar o de beber?
l ¿Comenzarían a hacer ejercicio o a comer alimentos más sanos?
¿Qué es lo que han estado queriendo hacer pero no han tenido el tiempo, el valor o el dinero para materializarlo? ¿Están esperando a jubilarse, a recibir un aumento de sueldo o a tener más tiempo para hacerlo? Por favor no pierdan ya más tiempo en desear o lamentarse. ¡Actúen! Sencillamente, háganlo.
En pocas palabras, este es mi “descubrimiento” de cuál es el sentido de la vida:
Estamos aquí, en este asombroso planeta, para aprender de nuestras experiencias con el fin de abrir nuestros corazones y mentes para poder crecer en amor y en conciencia. Para fluir en la gracia de Dios y convertirnos en un canal consciente de Su amor divino. La mejor manera de hacer esto es intentar vivir cada momento tan plenamente como podamos, aceptar aquello que ES y aprender de aquello que la vida –el AHORA– nos está enseñando. Reconocer que nosotros y todos los seres somos parte de UNA ÚNICA VIDA SAGRADA, que somos parte de Dios. Nuestra verdadera naturaleza es perfecta y eterna, es amor, es divina. Cuando nuestro cuerpo se desintegra y se recicla regresando a la Madre Tierra, lo único que conservamos es la conciencia que hemos ganado y el amor que dimos y recibimos mientras estábamos vivos. Así que, por favor, no esperen hasta que les diagnostiquen una enfermedad mortal para empezar a vivir. Vivan su vida de la manera más plena y disfrútenla. Todos nosotros somos parte del juego cósmico más increíble y milagroso; ¡no se tomen las cosas demasiado en serio!
Tal vez se pregunten cómo puedo saber que sólo el cuerpo muere pero nuestra naturaleza sin forma, nuestro espíritu, es inmortal, si escribí esto antes de morir.
Bien, a medida que experimentaba la degradación de mi cuerpo y a pesar de que fui perdiendo mi capacidad de utilizar mis manos, mis piernas y mi boca, siempre sentí que yo era el mismo. El sentido del YO SOY era el mismo que cuando yo tenía 3 años; el mismo que cuando tenía 8, 13, 24, 30, 34. Independientemente de mi edad, de mi salud, de mi fuerza física, de mi aspecto, mis títulos, posesiones materiales o mis experiencias, mi espíritu (conciencia, conciencia despierta, o lo que sea) siguió siendo en gran medida el mismo. Tal vez a medida que fui teniendo más edad esta conciencia se fue volviendo un poco más consciente de sí misma y de su interconexión con el resto de la creación y se vio mesmerizada por esta formidable danza divina de las formas y las energías. Sin embargo, esta presencia no se vio afectada por la enfermedad ni por la desintegración de mi cuerpo. De modo que sencillamente sé que mi verdadero ser, el observador silencioso, es intemporal.
Terminó mi trabajo como Andrés A. Buenfil Friedman. No sé cuál será mi siguiente trabajo ni qué forma adoptará mi espíritu para continuar creciendo y unificándose con Dios. Dejo este hermoso cuerpo que me fue prestado con una sensación de completitud, paz y satisfacción. Estoy muy agradecido por la vida extraordinaria que me fue dada y por el privilegio de haberlos conocido y de haber interactuado con todos ustedes. Muchas gracias por haber tocado mi vida y por haberme acompañado caminado en mi camino. Siento especial gratitud hacia la gran comunidad de Shambhalacalli, la comunidad de Garuda, y la comunidad del Fuego Sagrado hacia mis queridos hermanos David y Jacinto, hacia mi maravilloso padre Alberto y hacia mi amada y extraordinaria esposa Citlalli por toda su ayuda, su apoyo y su amor durante los años más difíciles, y sin embargo más iluminadores, de mi vida.
Mis últimos tres deseos son los siguientes:
Primero: que puedan ustedes hacer la contemplación/meditación con la vela que describí antes para ayudarnos a ambos a hacer esta transición con aceptación. Para poder dejar ir en paz y con gratitud, para decir aDiós.

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MUCHISIMAS GRACIAS BRUNO POR COMPARTIR ESTA CARTA CON NOSOTROS. ES MUY AGRADABLE SABER QUE MI FILOSOFIA DE VIDA Y MUERTE ES COMPARTIDA CON MAS PERSONAS.DEVERDAD QUE LA VIDA MATERIAL ES SOLO UN MOMETO EN CAMBIO LA ESPIRITUAL ES ETERNA.
alice04:41 PM EST