Una de las cosas que siempre admire viviendo fuera de este pais, era la generosidad tradicional del norteamericano y ahora que vivo aqui hay cosas sobre como se arma este sentido de bondad y generosidad que me preocupan.
Hace unas semanas mi hijo mayor Emilio participo en una premiacion para la cual habia sido nominado, se trataba de los premios Silverknight http://www.miamiherald.com/1210/story/551787.html que otorga el Miami Herald a los mejores chicos graduados de los highschools de Miami, para recibir el premio ademas de ser buen estudiante la gente debe demostrar que tiene vocacion social, que sabe ser bondadoso y solidario.
Mi hijo no gano uno de los premios y yo lo console diciendole que no importaba y que ya el ser nominado lo hacia un triunfador, pero una cosa que me molesto un poco fue el que me comento que otros chicos ganadores venian de escuelas donde les dan una clase especial para prepararles a nominarse para esta prestigiada beca, entre los consejos que los maestros les dan esta el de escribir en forma melodramatica y conmovedora, les dicen que no importa tanto lo buenos que sean sino el que logren conmover a los jueces con melodramas, mas grave aun el que a los chicos les dicen segun comenta Emilio, el que deben buscarse un proyecto de ayuda social, no por ayudar y sentirse bien con hacerlo, sino para ganarse el premio.
Ganarse un premio por ser bondadoso esta bien, no creo este bien ensenarle a los chicos que simulen ser bondadosos para ganarse algo, a los hijos debemos hacerles ver que el ser generosos embellece el alma y alegra al corazon, espero que no sea comun que se forme en Estados Unidos a la gente a aparentar ser solidarios solo para que se ganen un premio.
Habra quien piense que no importa y que al menos de esta forma, como parte del herramentaje que les dan para triunfar, les hacen ser generosos. Yo creo que algo esta mal. Ustedes...???
Quizás salga sobrando el tema sobre el cual quería escribir este
blogcito pero después de pensarlo llegue a la conclusión de que no saldría
sobrando. Hace tiempo algunos compañeros de mi oficina postearon unas fotos
en Myspace, las imágenes que para ellos resultaban divertidas vistas en el
contexto de quien les ve desde su lugar
de trabajo, no eran tan graciosas y reflejaban una profunda falta de sentido
común. Desde entonces me quedé pensando en los riesgos uno correo, parecen obvios por no lo piensa uno.
Estos riesgos de poner nuestra imagen en peligro han
aumentado en forma exponencial. En la red hay un sitio nuevo que se llama
spokeo.com. Si no les da tiempo ver de que se trata se los platico aquí
brevemente. Spokeo es un meta acumulador o agregador de redes sociales. Uno le
permite a Spokeo bajar del correo que uno use, gmal, Hotmail, etc, su
directorio personal y Spokeo automáticamente recorre la red y busca los
contenidos que la gente en nuestro directorio a posteado en varios sitios. Aun
es limitado ya que no se recorre todos los sitios. Mipagina sale discriminada
al igual que muchos sitios más, pero si uno tiene contenidos en hi5, myspace,
flickr, facebook e incluso en amazon, spokeo la bajará.
Hoy hice algunas pruebas y me reí como pocas veces viendo lo que la
gente de mi directorio de gmail había estado queriendo comprar en amazon o las
cosas que habían puesto en sus páginas. No había nada pavorosamente penoso,
pero veía todo esto con el ojo del amigo y del familiar. No quiero pensar como vería
mucho de esto un pasible patrón o alguien interesado en contratar a cualquiera
de estas personas. Estoy cierto que habría dudas sobre su viabilidad
profesional.
Con bastante frecuencia esta pasando que la gente que funge como
reclutador para alguna empresa lleve parte de sus pesquisas a la red.
Spokeo puede ser útil para que cada quien vea que cosas de uno están
posteadas en infinidad de sitios y en ese sentido como comenta N´ Gai Croal, el
redactor Geek de newsweek, puede ser útil para determinar que tanta ropa sucia
de uno esta expuesta en la red.
La red prometía ser este gran espacio universal de libertad y por ello
me da un poco de tristeza hacerles esta recomendación. No publiquen todo en sus
paginas publicas de sitios como el nuestro de univision o en cualquier otro.
Saldrá sobrando para muchos esto pero viendo lo que a algunos de mis conocidos
les ha pasado vale la pena repetir lo obvio, siempre que suban algo sepan que
lo puede ver todo el mundo. No dejen en la red algo que les pueda avergonzar o
perjudicar.
Una querida compañera que trabajó hace algún tiempo en Univision recién acaba de perder ayer a su marido. Andres Buenfil falleció de esclerosis lateral, una enfermedad que lo fue consumiendo poquito a poco durante muchos años. Como sabía que iba a morir le quiso dejar a sus amigos un escrito en el que comparte su concepción de la vida y en el que nos invita a todos a amar, vivir y hacer lo que tengamos que hacer en esta vida, pero hacerlo ya y no estar, como siempre hacemos difiriendo todo.Es también valiosa su experiencia de cómo entendió que sin importar lo que la vida le fue minando, siempre siguió siendo ante todo, el mismo, que si bien iba perdiendo todo movimiento y se fue tornando poco a poco en un ser brutalmente disminuido, su esencia como ser seguía siendo hermosa y diría el sagrada.
Mis Ultimos Deseos
Queridos familiares y amigos,
Ocurrió lo inevitable: he muerto. Por favor no se alarmen, puesto que he estado deseando y esperando este suceso tan preciado e importante durante muchos meses. Si bien mi “enfermedad” de ELA fue una asombrosa bendición y la mejor maestra que tuve en mi vida, fue un proceso extremadamente arduo y difícil. De modo que en verdad estoy feliz de poder descansar al fin y muy gozoso de ir a casa, a mi verdadera naturaleza. Por lo tanto, este es de hecho un momento muy feliz para mí, y dado que ustedes fueron una parte importante de mi vida y tocaron mi corazón, espero que puedan unirse a mí en una pequeña celebración y en una oración desde dondequiera que se encuentren.
Por favor vayan a un lugar silencioso donde puedan sentirse en calma y relajados y siéntense cómodamente. Enciendan una vela y respiren hondo unas cuantas veces. Traten de no pensar demasiado, simplemente miren la llama, noten su respiración y sientan su cuerpo. Ahora piensen en un momento significativo o feliz que hayamos pasado juntos y hagan lo que sientan que está bien: oren, canten, lloren, rían, maldigan, o sencillamente fijen su mirada en la vela. Por favor no repriman ninguna emoción, sólo permitan que su corazón haga lo que necesite. Cuando se sientan más liberados, por favor consideren lo siguiente:
La muerte es la cosa más natural en la vida; no es nuestro final, es sólo el cierre de un ciclo.
La vida no puede existir sin la muerte (simplemente piensen en los alimentos que comemos).
Lo único seguro en la vida es la muerte (tarde o temprano, todas las formas se desintegran).
Sin embargo, no se sabe cuándo ocurrirá la muerte. Podría ser hoy, el mes que viene o dentro de 50 años. Pero un día, así estén preparados o no, tendrán que dejar ir su cuerpo, a sus seresqueridos y amigos, todo su dinero y todas sus posesiones, todos sus títulos y logros, todas sus teorías y conceptos, todas sus expectativas y todos sus deseos.
¿Han vivido la vida que quiere su corazón?
¿Están satisfechos con cómo es su vida, de manera que si murieran el día de mañana le darían la bienvenida a la muerte sin arrepentimientos ni remordimientos?
¿Qué cosas cambiarían, qué harían para poder morir mañana y sentirse satisfechos y en paz?
¿Qué harían para sentirse realizados y gozosos con su vida?
l¿Se casarían o se divorciarían?
l ¿Tendrían un bebé o lo adoptarían?
l¿Pasarían más tiempo con su familia y menos tiempo en la oficina?
l ¿Sanarían las heridas de su infancia o de sus relaciones pasadas?
l¿Se reconciliarían con sus padres o con otros seres amados?
l¿Se mudarían a la ciudad o al campo?
l¿Volverían a la escuela o cambiarían de carrera?
l¿Pedirían perdón o que alguien se disculpe?
l¿Dejarían su empleo y se irían de viaje?
l¿Comprarían una casa o iniciarían su propio negocio?
l¿Aprenderían un nuevo idioma o a tocar el piano?
l¿Aprenderían a cocinar o a bailar?
l¿Escribirían un libro o esa carta importante?
l¿Dejarían de fumar o de beber?
l¿Comenzarían a hacer ejercicio o a comer alimentos más sanos?
¿Qué es lo que han estado queriendo hacer pero no han tenido el tiempo, el valor o el dinero para materializarlo? ¿Están esperando a jubilarse, a recibir un aumento de sueldo o a tener más tiempo para hacerlo? Por favor no pierdan ya más tiempo en desear o lamentarse. ¡Actúen! Sencillamente, háganlo.
En pocas palabras, este es mi “descubrimiento” de cuál es el sentido de la vida:
Estamos aquí, en este asombroso planeta, para aprender de nuestras experiencias con el fin de abrir nuestros corazones y mentes para poder crecer en amor y en conciencia. Para fluir en la gracia de Dios y convertirnos en un canal consciente de Su amor divino. La mejor manera de hacer esto es intentar vivir cada momento tan plenamente como podamos, aceptar aquello que ES y aprender de aquello que la vida –el AHORA– nos está enseñando. Reconocer que nosotros y todos los seres somos parte de UNA ÚNICA VIDA SAGRADA, que somos parte de Dios. Nuestra verdadera naturaleza es perfecta y eterna, es amor, es divina. Cuando nuestro cuerpo se desintegra y se recicla regresando a la Madre Tierra, lo único que conservamos es la conciencia que hemos ganado y el amor que dimos y recibimos mientras estábamos vivos. Así que, por favor, no esperen hasta que les diagnostiquen una enfermedad mortal para empezar a vivir. Vivan su vida de la manera más plena y disfrútenla. Todos nosotros somos parte del juego cósmico más increíble y milagroso; ¡no se tomen las cosas demasiado en serio!
Tal vez se pregunten cómo puedo saber que sólo el cuerpo muere pero nuestra naturaleza sin forma, nuestro espíritu, es inmortal, si escribí esto antes de morir.
Bien, a medida que experimentaba la degradación de mi cuerpo y a pesar de que fui perdiendo mi capacidad de utilizar mis manos, mis piernas y mi boca, siempre sentí que yo era el mismo. El sentido del YO SOY era el mismo que cuando yo tenía 3 años; el mismo que cuando tenía 8, 13, 24, 30, 34. Independientemente de mi edad, de mi salud, de mi fuerza física, de mi aspecto, mis títulos, posesiones materiales o mis experiencias, mi espíritu (conciencia, conciencia despierta, o lo que sea) siguió siendo en gran medida el mismo. Tal vez a medida que fui teniendo más edad esta conciencia se fue volviendo un poco más consciente de sí misma y de su interconexión con el resto de la creación y se vio mesmerizada por esta formidable danza divina de las formas y las energías. Sin embargo, esta presencia no se vio afectada por la enfermedad ni por la desintegración de mi cuerpo. De modo que sencillamente sé que mi verdadero ser, el observador silencioso, es intemporal.
Terminó mi trabajo como Andrés A. Buenfil Friedman. No sé cuál será mi siguiente trabajo ni qué forma adoptará mi espíritu para continuar creciendo y unificándose con Dios. Dejo este hermoso cuerpo que me fue prestado con una sensación de completitud, paz y satisfacción. Estoy muy agradecido por la vida extraordinaria que me fue dada y por el privilegio de haberlos conocido y de haber interactuado con todos ustedes. Muchas gracias por haber tocado mi vida y por haberme acompañado caminado en mi camino. Siento especial gratitud hacia la gran comunidad de Shambhalacalli, la comunidad de Garuda, y la comunidad del Fuego Sagrado hacia mis queridos hermanos David y Jacinto, hacia mi maravilloso padre Alberto y hacia mi amada y extraordinaria esposa Citlalli por toda su ayuda, su apoyo y su amor durante los años más difíciles, y sin embargo más iluminadores, de mi vida.
Mis últimos tres deseos son los siguientes:
Primero: que puedan ustedes hacer la contemplación/meditación con la vela que describí antes para ayudarnos a ambos a hacer esta transición con aceptación. Para poder dejar ir en paz y con gratitud, para decir aDiós.
mircoles, septiembre 19, 2007, 09:58 EST [General]
Ahí estaba todo sudado, con mi ropa oliendo a muerte tratando de conciliar lo surrealista de la situación mientras escuchaba a la productora de ABC News que me gritaba diciéndome que la había cagado en mi trabajo y que ella estaba segura que nunca podría llegar a ser un buen productor de televisión. Estaba tan puteado de los días de mal dormir y mal comer y cargaba a cuestas tantos dolores acumulados del alma que en realidad quería llorar, pero no me salían las lágrimas.
Era la semana después del 19 de septiembre de 1985 en la ciudad de México, día que quedo marcado en la historia de mi país porque un sismo de casi 8 puntos en la escala de richter había dejado enterrados entre los escombros a mas 22,000 personas (oficialmente 14,000 si no me falla la memoria). De todo lo que me toco pasar esos días por alguna razón extraña es esta escena de la gringa gritándome una de las imágenes que más grabadas tengo.
¿... y por que me gritaban?
La escena de los gritos se daba frente a la estación de edición en la que preparaba alguna de las estrellas de ABC su pieza magistral del día. Necesitaban lo que llaman en el oficio un puente de audio de gente llorando. En la parte de imágenes de los 18 equipos de campo de ABC que esos días andaban por la capital azteca, el material con el que volvi yo era el mejor. Un entierro en masa, probablemente unas 50 o 80 victimas del terremoto estaban siendo enterradas y habia decenas de mujeres, niños, padres, madres, llorando de dolor e impotencia. El video era poderoso, pero yo que estaba de asistente de producción y además a cargo del audio y la escena me estrujo tanto que yo también me había puesto a llorar y cometí el pecado de no acercarle enjaretarle el micrófono a la gente mientras se despedía de los suyos. No es que no grabe el audio, lo traía pero no con la textura que da el meterle el micrófono a la gente casi metido en la boca y por ello la gringa me gritaba y lo que más me impresionaba era su capacidad de distanciarse tanto del dolor ajeno que lo único en lo que podía pensar es en poder tener el sonido del drama ajeno capturado con un poquito más de "detail"y "textura"como ella me decia entre grito y grito.
Quería compartir con ustedes este momentito de la vida de un obrero de la comunicación, da una idea de las miserias del oficio y si me sigo de largo puedo llenar libros con anécdotas mesquinas como esta. Volviendo a los días del terremoto entre lo que me paso en el entierro colectivo y otras cosas me sentía como una especie de buitre. Durante unos 30 días me la pase de compañero de la muerte, yendo a edificios derruidos en especial a aquellos en los que podría haber sobrevivientes.
Como decían los productores " there is no better TV than someone buried alive." No hay mejor tele que la de estar donde hay gente enterrada viva. Así cubrimos por días y días el caso del Hospital Juarez en el que había varios bebes bajo los escombros que se había descubierto estaban con vida (por cierto varios sobrevivieron). Y los días pasaban y mi sentido de culpa empeoraba. ¿que carajos estaba haciendo ayudando a estos gringos morbosos en lugar de colaborar en las tareas de rescate? Me preguntaba y siempre me tenía que repetir que la labor tenía sentido porque así la gente fuera vería todo el dolor y destrucción y le mandaría ayuda a mi país. No se al final sino me estaría engañado. Probablemente, lo único que espero es que la productora gringa que me gritaba finalmente haya entendido el sentido del dolor ajeno, quien no puede sufrir un poco con los demás no puede tampoco gozar de su alegría.
Estaba
leyendo el último ejemplar de la revista Time y hubo un tema de su cobertura
que me dejo pensando y era el precio de la lealtad. La nota habla de la
herencia que deja tras de si el procurador Alberto Gonzáles, el amigo de Bush
que fue defendido por el presidente a ultranza a pesar de que estuvo
involucrado en una serie amplisima de violaciones legales que minaron la legitimidad
del gobierno del actual presidente. González hizo que el gobierno avalara la
tortura como medio legitimo de interrogación, aprobó el espionaje doblegando
preceptos constitucionales y rompió con la neutralidad judicial esencial buscando marginar a todo
juez que no fuera simpatizante de su jefe.
Pero de
todo lo que se me hace interesante es la cuestión de la lealtad, una lealtad llevada
a toda costa y precio. A Bush mucho le costo la amistad con González y sin
embargo lo dejo en su puesto por un tiempo muy largo. Pero en
lo que más me quede pensando de todo el tema fue en la cuestión de la lealtad. ¿Hasta
donde debe llegar la lealtad al amigo? Siento que esta es una pregunta medular
de la vida.
Siempre
me ha dicho Porfirio Patiño quien es el productor en jefe del noticiero de
univision en México. “El amigo siempre tiene la razón” me decía siempre que yo
le preguntaba si yo obre bien o mal. Ahora que me acuerdo jamás me critico una decisión
o me dijo que la cague con algo. Nunca le he preguntado pero creo que para el
era muy difícil el cuestionarme, el hacerlo en su concepción de la amistad era
una especie de ruptura de la hermandad que construimos en nuestra vida. En mi
recuerdo hay incontables situaciones en las que estoy cierto el no creía yo
hubiera tomado la decisión correcta pero el rara vez me dijo algo. Siempre he
valorado su amistad y su lealtad y espero que el sepa también que le soy leal y
solidario a toda costa aunque por mi parte me la he pasado cuestionándolo en
casi todo. Preguntarle al amigo, ponerlo en duda con respecto a su propia visión
de todo lo que enfrentamos ha sido para mi siempre parte de mi sentido de la
amistad.
Veo que
no todo mundo le da esa lectura al acto de cuestionar. Muchos son los que
perciben que se les agrade si se les pregunta porque hicieron algo o no aunque
pregunte uno con el afecto como trasfondo. ¿Ustedes que prefieren?
Volviendo
al caso de Bush pienso en un tema moral. ¿Debe la lealtad llevarse al extremo
de que esta obligue acompañar al sujeto de la misma por encima de otras
cuestiones éticas? Bush aceptó que Gonzáles
mintiera, encubriera y violara la ley. ¿Le toca a el apoyarle como lo hizo en
todo porque la lealtad establece un grado moral superior? Se que en el caso de Gonzáles
el lo hizo por buscando llevar adelante la agenda política de Bush, su forma de
cumplir con la lealtad que le tenia al amigo y patrón. En fin les encargo la reflexión. ¿Cuáles son
los linderos de la lealtad?