Cuando yo estaba en el mundo, de Jesús tú me hablabas, me decías de sus maravillas, pero yo no te escuchaba no podía entender porque mi corazón era tan duro, tampoco podía yo entender, su amor inmenso y puro . Pero un día estando yo en mi casa, me puse a pensar que mi alma estaba vacía y comencé a llorar. Clame a Jesús Cristo, y le entregue mi corazón, El derramo su Santo Espíritu y sentí su paz y su amor. Su Espíritu cubrió mi ser y ni mis padres me conocían una transformación pudieron ver pero no era a mi a quien veían veían a Jesús y su gran amor reflexionado en toda mi vida su gloria pudieron ver queriendo curar sus heridas Oh, que hermoso es tener su Espíritu mi vida jamás será igual no hay mas rencor ni envidia solamente un gran deseo de amar algunos quieren disminuir, su gran divinidad porque carecen de su luz y también de su verdad. Dicen que El es simplemente una fuerza activa entristeciendo en gran manera a la tercera persona divina. El te esta esperando con los brazos abiertos no lo hagas esperar mas que por ti esta sufriendo vamos todos a abrirle el corazón a nuestro Señor para que nos selle con su Santo Espíritu y nos llene de todo su amor a cada uno le dio un don se lo puso en sus corazones no se lo puso para quedar vamos a desarrollar todos nuestros dones y vamos a contagiar a los demás con nuestros talentos y nuestros encantos que sepan todos que son los frutos del Padre, Del Hijo y Del Espíritu Santo!