Luego de tres años, el cantante volvió a deleitar con sus canciones al público norteño.
Descontrol, llanto, alegrías y asombros fueron sólo
algunas de las emociones que provocó la presencia de Ricardo Arjona, en el estadio del Club Central Córdoba de Tucumán. Con un despliegue tecnológico impresionante, una imponente puesta en escena y tres pantallas gigantes, el cantante guatemalteco presentó su espectáculo "Quinto piso", ante más de 10000 fanáticos, que no escatimaron gastos, y colmaron el sector vip, las plateas y las tribunas, sin dejar espacios vacíos. El espectáculo comenzó con 30 minutos de atraso, pero nadie se percató de la hora. Es que la escenografía fue una de las cosas que más asombró al público, ya que simulaba la fachada de una ciudad, donde resaltaba un edificio de 5 pisos. Arjona subió al escenario, a las 23, interpretando el tema que da nombre al show que recorre el mundo. Luego de Quinto piso, el carismático guatemalteco recorrió su trayectoria, recordando temas de antiguos discos que lo consagraron, como Te conozco, Desnuda, Tocando fondo e Historia de taxi, entre otros. Pero la sorpresa fue cuando el cantante invitó a una fanática que se encontraba al fondo del estadio, a subirse al escenario para cantarle al oído Señora de las cuatro décadas. En ese momento, la locura se apoderó del lugar: gritos, flashes y hasta prendas interiores que volaban desde la platea, dieron el color a una noche que logró cautivar a los fanáticos y fanáticas que se llegaron desde la misma provincia, e incluso desde Salta, Santiago y Córdoba, entre otros lugares. Arjona, se apoderó de la noche tucumana, una noche que seguramente quedará por siempre en la memoria de sus seguidores, ya que nadie esperaba encontrarse con un espectáculo de tamaña magnitud