Entre el Cielo y el Infierno,
Las lenguas de acero
Hierven gritos voraces.
La lejania del sielncio,
provoca lagrimas de sangre.
Y la locura del viento ejerce en mi una fuerza impetuosa,sublime.
Tanto asi como las aguilas que despiertan el alma dormida
y sostiene en sus alas los designios perpetuos de Dios.
No son tan solo las alegorias de los angeles
Las que habitan en susurros dormidos,
frente a las puertas del sol.
Son las voces de miles de libelulas relucientes.
De luces penitentes, que no cesan de brillar,
Sobre la simiente bendita de los claveles.
Se siente la calma y la fuerza entrelazadas,
mediante el fuego divino.
La bondad y la maldad no se esquivan mas,
Y pareciera que la mar, ahora tormentosa,
admirara la laguna pacifica del espiritu.
MTC@ Nefer

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