La primera vez que escuché la palabra necrofilia no sabía de lo que se trataba. Resultó ser una de las tantas parafilias existentes y que la padecen aquellas personas que sienten una atracción sexual hacia los cadáveres. Al tener acceso a este concepto pensé que se trataba de grupos sectarios que anexaban estas prácticas como parte de un rito religioso o satánico y lo rodeaban de toda un aura de misterio. Era lógico pensar esto ya que existen referencias de las culturas góticas modernas que hacen culto de los muertos y más ampliamente de la muerte. En efecto, si observamos el look de estos personajes, veremos que visten con ropas negras, a veces de cuero o a veces de tela, estas prendas van ajadas y hasta hecha jirones como las que se pueden ver en las películas de estas temáticas o de zombies que deambulan por la tierra.
Además de esto usan accesorios de cadenas, sortijas, collares y objetos metálicos en general. El maquillaje también es al estilo de un muerto con el rostro pálido y las facciones dibujadas anuncian pesar y desolación. Los ojos van maquillados de negro son una línea por debajo de los párpados que acentúa la imagen de la muerte sobre la faz. Pero la sorpresa nos asiste cuando nos enteramos que las prácticas necrófilas no se circunscriben necesariamente a la cultura dark o gótica, ni tampoco a sectas satánicas. Lo que más sorprende es que miembros de la comunidad médica son partícipes de estas prácticas.
En efecto, son los médicos forenses los que han sido vistos muchas veces en medio de estas prácticas. En la red circulan fotografías que los han pillado acostándose con un cadáver. La palabra necrofilia proviene de los vocablos griegos "nekros" que significa muerto y "filia" que significa amor. Esta práctica no es socialmente admitida y está prohibida en casi todos los países. Algunos la definen como la obtención del placer sexual con cadáveres por medio de la cópula con o sin mutilación posterior. Al respecto una escena que seguramente muchos han visto nos puede ayudar a graficar la escena. La imagen a la que me refiero tiene ocasión durante la película Kill Bill o Mata a Hill.
En el filme podemos ver como la protagonista yace tendida en la cama de un hospital, si bien no muerta, si en estado de muerte cerebral, unánime. Se ve como el enfermero que tiene su custodia a cargo, ofrece el cuerpo de su paciente a un pervertido que solía frecuentar el hospital para sostener relaciones sexuales con personas que yacían postradas allí. Se nota claramente como el director incide en el diálogo previo, dejando entrever que esta es una práctica hasta cierto punto común en los hospitales, que hay una especie de mafia que mueve ese "negocio". También el diálogo hace referencia a ciertas reglas cuando el encargado del hospital le advierte al cliente que no debe golpear ni maltratar a su víctima, que sólo debe sostener relaciones sexuales.
Otras personas definen a la necrofilia como una suerte de acoplamiento con un cadáver que se encuentre más o menos fresco. Incluso se habla de que meros tocamientos con un muerto ya son sinónimo de necrofilia, pero en términos médicos la parafilia está definida por el hecho de encontrar placer sexual exclusivamente en la práctica de ésta. Por tanto, si vemos el sentido amplio de la palabra, podemos concluir que la necrofilia es la excitación sexual que se logra a partir de la contemplación, mutilación, contacto o incluso evocación de la figura de un cadáver. Existen también algunas variantes en la necrofilia. Podemos citar el caso de los que asesinan a una persona y luego sostiene relaciones con ella. En este caso confluyen otras parafilias como el sadismo extremo y por supuesto el fetiche que se suma al acto general del pervertido. En ambos casos se puede tratar de una psicosis o de algún otro trastorno mental grave.
La necrofilia es una de las parafilias más raras y los individuos que la padecen tienen una patología de la identificación de la imagen de la pareja sexual que va aparejada de otros trastornos del pensamiento. Por si no fueran suficientes los problemas que acarrea el necrófilo, su integridad física está en tanto o mayor riesgo que su salud mental pues al tener acercamientos a muertos que ya están enterrados, entran en contacto con todo tipo de bacterias y la flora y fauna que se desarrolla en los cadáveres que ya han entrado en su natural proceso de descomposición.
Los necrófilos suelen buscar empleos en las funerarias, en las morgues y en los cementerios para poder estar en contacto más cercano con el objeto de sus deseos sin que esta conducta sea motivo de publicación o conocimiento público. También se ha visto que no muestran interés alguno en sostener relaciones con personas vivas aunque existen reportes de necrófilos que sostienen una cópula con una persona viva cuando esta permanece quieta, imitando la postura de un cadáver. Esta parafilia, por lo general, pasa desapercibida a las personas que rodean al necrófilo al ser ésta un impulso compulsivo en presencia de un cadáver. Se han descrito tres formas básicas de necrofilia. La primera de ellas es la necrofilia por sadismo. En esta categoría caen los descuartizadores, los que desentierran a los muertos y los asesinos que además pueden acabar con actos de canibalismo. También entran en esta categoría los enfermeros, forenses, sepultureros, etcétera que entran en contacto íntimo con los cadáveres.
La segunda categoría es la necrofilia por amor. Aquí el necrófilo hace el amor por última vez con su amada fallecida y representa un acto necrófilo aislado. La tercera categoría es la necrofilia por semejanza o pigmalionismo. En esta categoría el individuo se siente atraído por estatuas o monumentos. En esta categoría también caen las personas que sostienen una cópula con una persona hipnotizada y en estado de indefensión. Finalmente habría que decir que se han descrito algunos casos de necrofilia entre animales como algunas aves y perros.

Social networking