Yo quiero ser una mujer, consciente del privilegio y milagro de la vida ... de sentir que tengo, todo el derecho a VIVIR y disfrutar lo que ella me ofrece...
Yo quiero ser alguien, para agradecer y retribuir, todas les bendiciones que Dios me ha dado...
Yo quiero ser FELIZ siendo yo misma, sin máscaras, sin sentimientos de culpa, conforme a mi vocación, a mi misión y a mis sueños...
Yo quiero tener el coraje de ser y sentirme libre, para elegir mis caminos, vencer mis miedos y temores, y asumir las consecuencias de mis actos...
Yo quiero tener alegría para reír, para hacer y recorrer mi camino a la felicidad, para sentir la energía de VIVIR plena e intensamente...
Yo quiero sentir, ser una mujer COMPLETA, amarme, reconocer que soy única, irrepetible e irreemplazable; que valgo, porque han instalado en mí, una LUZ divina y porque en mi interior hay mucho para DAR...
Yo quiero hacer conciencia, de que nadie puede lastimarme, a menos que yo lo permita; que nadie puede agredirme porque no lo merezco...
Yo quiero ser LUZ para mi SOL, mi familia y mis hijos, porque así, les ayudaré a crecer, sin miedos y con responsabilidad.
Yo quiero dejar de ser y sentirme víctima, para retomar o tomar por primera vez en mi VIDA, la capacidad de autogobernarme, de ser protagonista de mi historia...
Yo quiero AMAR el presente, elegir el futuro y luchar para hacerlo, con el corazón sin renunciarme, ni cansarme jamás...
Yo quiero recordar el pasado, pero no vivir en EL, para aprender a no cometer los mismos errores.
Quiero soñar con un futuro brillante, lleno de estrellas; sin dejar de vivir y disfrutar mi presente, teniendo plena conciencia, que lo único seguro, es el hoy, el aquí y el ahora...Yo quiero perdonarme mis errores, mis culpas, mis caídas y liberar la carga, para hacer más liviano mi caminar, hacia una VIDA NUEVA...
Yo quiero, todos los días de mi vida, en esta dimensión, agradecer cada instante de aliento, cada sonrisa, cada lágrima, cada amigo que me ha dado la mano en mi peregrinaje; cada experiencia vivida, que me han hecho SER quien soy, con mis defectos y virtudes.
A veces te sientes como un arado que barre siempre el mismo surco y piensas que el trabajo sería más blando si caminaras en compañía.
A veces te enredas en la nostalgia de lo que dejaste atrás y, así como el agua busca su nivel tu sangre tira y lleva lejos tu memoria.
Miras por sobre el hombro y recuerdas a tus amigos, tu vieja casa, tu ayer o ese alguien especial para ti.
Puedes llegar a maldecir tu decisión de comenzar el camino y te pierdes en los "cómo hubiera sido si..."
Otras veces encuentras injusto el precio de tu soledad y revuelves en los pliegues de tu pasado como quien busca monedas en los bolsillos de un muerto.
Tu mente menor inventa recuerdos y fabrica diálogos que lo expliquen todo: respondes a preguntas que nunca te hicieron e interrogas a quien no tuviste coraje de preguntar.
Pero descubres que no hay risa que devuelva lo perdido, lo llorado, ni dé verde a lo marchito. ¿Pero tú, buscador, estás seguro de haber perdido?
Cuidado: Tú no vives de recuerdos Sino que los recuerdos viven de ti. Son miles de bocas que devoran la fuerza que necesitas para seguir adelante. Te digo que no existe nada de malo en esos sentimientos en tanto no te dejes sofocar por los sentimientos.
Si esto sucede es porque estás olvidando estás no-recordando.
Dime: ¿De quién te acuerdas cuando te acuerdas de ti? ¿Del niño que corría entre los árboles? ¿Del joven que soñaba con viajes lejanos? ¿De lo que fuiste ayer?
Todas esas vivencias tienen la marca de lo fugaz: están escritas en tu memoria como la sombra que un pájaro en vuelo deja sobre el agua. Pero recordarse de sí no quiere decir tener memoria. La memoria y el olvido son funciones de tu mente menor en cambio el recuerdo de sí pertenece al ser profundo.
Escucha: tú no has renunciado a amar por seguir la vía sin embargo puede parecerte que por seguir la vía has dejado de amar.
Recuerda bien, buscador no sea cosa que lo que crees que has perdido sea sólo otro juego de tu mente así como tus recuerdos emotivos pueden ser sólo reflejos condicionados y la historia que añoras un invento de tu nada.
Observa qué curioso: Ciertas cosas llegan a tu vida cuando ya no las precisas. Arriban con un retardo inexplicable cuando la cola de tu ilusión ya dio vuelta en la esquina.
Abre las manos del alma y deja andar su recuerdo como si liberaras una paloma cautiva. Esto también te servirá para aprender.
La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.
¡Sonríe! Pero no te escondas detrás de esa sonrisa, muestra aquello que eres, sin miedo, existen personas que sueñan con tu sonrisa, así como yo.
¡Vive! ¡Intenta! La vida no pasa de una tentativa, ¡ama! ama por encima de todo, ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre, olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla, aunque no te sientas capaz.
¡Busca! Busca lo que hay de bueno en todo y todos, no hagas de los defectos una distancia, y si, una aproximación.
¡Acepta! La vida, las personas, haz de ellas tu razón de vivir.
¡Entiende! Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes.
¡Mira! Mira a tu espalda, cuantos amigos... ¿Ya hiciste a alguien feliz hoy? ¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo.?
¡No corras! ¿Para que tanta prisa? Corre apenas dentro de ti.
¡Sueña! Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga.
¡Cree! ¡Espera! Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.
¡Llora! ¡Lucha! Haz aquello que te gusta, siente lo que hay dentro de ti.
Oye... Escucha lo que las otras personas tienen que decir, es importante.
Sube... Haz de los obstáculos escalones para aquello que quieres alcanzar, pero no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida.
¡Descubre! Descubre aquello que es bueno dentro de ti, procura por encima de todo ser feliz, yo también voy a intentar.
Ahora ve en paz. Yo preciso decirte que... te adoro, simplemente porque existes...Bianca
La única manera de salir adelante en la vida es no culpar a los demás de lo que te sucede.
Tú eres el arquitecto de tu vida. Y si la vida no te ha sido muy favorable hasta ahora, el futuro puede cambiar y depende especialmente de ti.
Si has tenido muchos fracasos, estas en una excelente posición para comenzar una nueva vida, pues eres experto en conocer como no deben hacerse las cosas
Cuando tu sabes que es lo errado, no lo repetirás en el futuro y te acercara cada vez más al éxito. A partir de hoy, tu vida puede tomar uno de dos rumbos.
- El éxito o el fracaso - La felicidad o la infelicidad.
Es tu decisión cual camino tomar y tienes igual oportunidad de seguir uno u otro sendero. Tienes las mismas posibilidades para cualquiera de los dos.
La forma de tomar el sendero del triunfo es... ¡dejar de culpar a los demás!
Asumir tu propia responsabilidad y virar hacia una actitud mental positiva y constructiva.
Elimina los "Si no fuera por...". "Si no fuera por mis padres yo habría hecho...", "si no fuera por este gobierno, yo estaría...", "si hubiera tenido dinero...", "si me consideraran en la oficina..."
Nada soluciona el culpar a los demás.
Si las cosas te sucedieron, es en gran parte tu responsabilidad. Asúmela y tu vida cambiara.
Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer. Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos. Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas.
Decimos que no, cuando queremos decir que sí. Nos callamos cuando queremos gritar y gritamos con todos cuando deberíamos cerrar la boca.
¿Por que? Después de todo sólo vivimos una vez. No hay tiempo de tener miedo.
Entonces basta. Haz algo que nunca hiciste. Atrévete. Olvídate que te están mirando. Intenta la jugada imposible. Corre el riesgo.
No te preocupes por ser aceptado. No te conformes con ser uno más. Nadie te ata. Nadie te obliga.
Se tú mismo. No tienes nada que perder y todo, todo, todo por ganar. Muchas veces creemos en el destino. Rezamos, esperamos que las cosas pasen y nos olvidamos de lo más importante.
¡Creer en nosotros mismos! Nos conformamos en vez de arriesgarnos. Sin pensar que cada día que pasa nunca volverá.
Nada está escrito. Nada está hecho. Ni siquiera lo imposible. Todo depende de nuestra voluntad. De esa fuerza que nos sale de adentro. De decir "si puedo" a cada desafío.