Mi hijo Bruno, a sus 8 años me ha preguntado si existe o no Santa Claus, le he dicho que solo existe para quienes creen en él. Dice que para serciorarse de que mis palabras son verdad, le pidió de regalo quedarse despierto hasta poder verlo y que este año él diseñaría el regalo que Santa se lo fabrique, Se la está poniendo dificil al pobre Santa, Le dije que es demasiado tarde, que los juguetes por pedido para fabricar hay que solicitarlos desde Enero o Febrero. Me preguntó si yo sería capaz de comerme las galletitas, le respondí que a mi ni me gustan las galletas, pero respondió "no te gustan, te encantan", sea como fuere se acaba una bella etapa de su vida, la de la ilusión, la de la inocencia, la de creer ciegamente en lo que dice su padre.
Si apenas ayer te arrullaba dormido entre mis brazos hijo mio, si hace tan poco que me sorprendiste cuando tu primer palabra fue papá, si todavia no me hago a la idea de que has crecido, antier te cambiaba los pañales y ayer te paseaba en mis juguetes. Tu me has regalado junto con tu hermano la dicha de volver a creer en la navidad, de pensar en cosas bonitas en estos dias y de ver en una sonrisa el regalo mas grande que Dios me pudo dar. Gracias por esos regalos hijos mios.











