Martín Berlanga Ex-Corresponsal de Texas para la Cadena Univisión Presentador y corresponsal en Miami, FL Mayo 2004
La segunda semana de Noviembre del año 2 mil, decenas de reporteros, corresponsales y voceros de prensa comenzamos a manejar por una sendero desconocido, nos adentramos a un terreno de incertidumbre al quedar inmersos en las elecciones mas controvertidas en la historia reciente de los Estados Unidos. Los norteamericanos y el mundo entero estaba aprendiendo detalles del sistema electoral que nunca antes habian salido a flote. Por varios dias el pais mas poderoso del mundo parecia carecer de sistema de navegacion y las palabras mas comunes fueron "recuento" y "montaña rusa".
Para nosotros los periodistas fue una gran aprendizaje en todos los sentidos, una reflexión sobre la etica mediática. Un reto porque debimos echarnos un clavado a los libros de historia y a la constitución para poder primero entender y luego tratar de explicar algo tan complicado como la diferencia entre el voto electoral y el voto popular . Esas elecciones fueron un memorandum para los medios de como a veces en el afán de rendirnos a "don dios raiting" y doblegarnos ante la "princesa primicia" podemos poner en riesgo nuestra credibilidad y anunciar resultados no confirmados. Una cadena declaró erroneamente un vencedor y después del efecto domino vinieron las disculpas.
Millones de hispanos que radican en Estados Unidos igual que todos, estaban pendientes del resultado, para los inmigrantes hispanos en Estados Unidos los noticieros en español no solo son una forma de enterarse de las ultimas noticias, son también un manual de instrucciones para desenvolverse en un sistema distinto de hacer las cosas, Por eso entender esas elecciones era crucial. Millones de inmigrantes que tienen por la televisión hispana su primer acercamiento a las nuevas reglas que deberan seguir en el pais donde ahora les toca vivir. Ahi nuestro reto de reportar de la forma más sencilla algo que difícil de explicar incluso para los catedraticos. El reto mayor fué simplificar.
Los dias posteriores a las elecciones, los inmigrantes recién llegados al pais, los que ya llevaban aquí mucho tiempo, los que votaban por primera vez y los que llevaban años haciéndolo todos, todos aprendimos que tener mas votos no necesariamente significa ganar una elección. Que un estado de la nación podía definir todo. Entendimos que asimilar ese concepto resultaba más complicado para los originarios de otros paises que para los estadounidenses porque venían de sistemas electorales diferentes.
Cuando tivimos la oportunidad de hacer la cobertura desde Austin Texas de las elecciones presidenciales acompañando a mi colega camarografo Jerry Johnson yo tenía apenas cuatro meses en el puesto como corresponsal nacional para la cadena Univision. No sabía entonces que me enfrentaba a una prueba de fuego periodisticamente hablando.
Mientras que muchos periodistas esperamos poder cubrir un hecho histórico para demostrar nuestra capacidad y para ser notados, a mi no me toco un fenomeno natural sino un huracán de polémica, un terremoto electoral, un tornado que simbró la politica del nuevo milenio.
Después esa fria y lluviosa noche de elecciones los plenes de mis productores era que yo amaneciera para decirle a nuestra audiencia a través de nuestro noticiero matutino nacional que se ve en quince paises cuál era el nombre del nuevo presidente, la noticia tuvo que esperar no un dia, no una semana sino varias.
Durante todo ese tiempo de espera Austin, Washington y Florida fueron el epicentro de la controversia y a nosotros nos tocó estar donde el entonces futuro presidente de los Estados Unidos también esperaba resultados. Las elecciones se decidían en las cortes y no en las urnas.
Por esos tiempos la cara mas recurrida en mis reportajes además de la de George W. Bush, fué la de una mujer hispana, una colega a la que varias veces me toco poner en aprietos. Sonia Colin era la portavoz de la campaña de Bush y los cuestionamientos para ella eran diarios e incisivos y Colin respondía entre la espada y la pared, es decir entre los reporteros y sus jefes, no era mucho lo que podría dejar filtrarse para no provocar una controversia mayor, eso era lo menos que necesitaba su candidato por aquellos dias. Para Colin como para los republicanos las locas eleciones del dos mil fueron una agobiante sopresa porque debieron de continuar en campaña aún después del dia de las elecciones.
Defender lo que ellos consideraban un triunfo no fue fácil, los republicanos cerraron filas, Sonia se encargó de reclutar en la comunidad hispana a los mas prominentes hombres y mujeres que apoyaban a su candidato, de traerlos de California, de Washington o de cualquier parte. No era fácil encontrar a los que hablaban mejor español y además aleccionarlos para que que no dijeran nada demás.
Como experimentada periodista Sonia Colin sabía que es lo que íbamos a preguntar, sabía por donde venía la pelota para atraparla a tiempo, fué difícil encontrar recobecos y hacerla tropezar. Bien sabía Colin que en juego estaba la presidencia de los Estados Unidos.
El todavía gobernador Bush que trataba de masticar unas cuantas palabras en español en su campaña para ganarse el voto hispano, por esos días midió mucho sus palabras incluso en inglés así que su español quedo guardado en un baúl. Asi lo note cuando lo tuve enfrente y se nego a darme respuesta alguna. Su actitud comenzó a cambiar desde entonces.
Pasados 37 dias de angustiosa espera, de verguenza nacional, de ridículo internacional, de unas increibles elecciones en las que una nación se quedó pendiendo de un hilo, de un recuento, de un cartoncito perforado, finalmente se supo que George W. Bush sería presidente.
La legitimidad de Bush como presidente estaba por ser probada los años venideros y en esos años me volví a topar con Sonia Colin, esta vez en Washington, yo cubría desde la capital los peores embates del terrorismo en el pentágono y posteriormente la guerra en Afganistan, Sonia participaba en La Secretaria de Vivienda, habia sido ella quien me presentó a Mel Martinez aún antes de que el se convirtiera en encargado de esa dependencia.
En medio de esas experiencias tan determinantes para una nación conocí a una Sonia Colin abriendose paso en las altas esferas del gobierno estadounidense, una representante mexicana en una administración que repentinamente hizo a un lado la promisioria amistad con el gobierno mexicano, los planes de regularizar a millones de indocumentados mexicanos quedaron sepultados por largo tiempo. El remate fue cuando el gobierno de mexico no apoyó a Estados Unidos en la guera en Irak.
Por lo pronto es seguro que en las elecciones del año 2 mil el apellido Colin quedó escrito en la historia de los Estados Unidos, no aprecerá en los libros de texto porque Sonia Colin es uno de esos artífices anónimos que contribuyó a que Bush llegara a la presidencia, pero ciertamente no paso despercibida en la historia de los estrategas de campaña y de los periodistas a quienes nos ayudó a cumplir cabalmente con nuestro oficio.
Luego de la celebración en días pasados por su 25 aniversario, la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila puso la cereza al pastel con la edición del libro que recoge las memorias de muchos de los involucrados en la historia de la institución.
"Escuela de Ciencias de la Comunicación. 1980-2005" es el título de la obra que presentaron de manera oficial la noche del miércoles en la Casa Purcell, Javier Villarreal Lozano, coordinador de la publicación, Alfonso González Ramírez, director de la institución y Juan Carlos Toledo y Gabriela Soberón, alumnos actuales del séptimo semestre que participaron en el proyecto.
La idea de hacer un libro nació por iniciativa de Villarreal Lozano, decano de la escuela, quien consideró que ésta era la mejor opción si se deseaba dejar un testimonio sobre los acontecimientos que han marcado el desarrollo de la institución.
"Lo que pasa es que yo vivo en la galaxia de Gutenberg, y a mí se me ocurrió un libro donde quedara asentado lo que piensan algunos sobre la escuela", expresa, "en él ex directores y ex alumnos dicen qué es lo que sienten al haber formado parte de la historia de la institución; habrá omisiones, faltará gente, lo que pasó es que en ocasiones no respondían o era difícil contactarlos pero el interés era darle variedad, diferentes puntos de vista de lo que era la escuela para los ellos".
El historiador considera que se deberían haber realizado más de mil entrevistas para poder darle gusto a la mayoría, sin embargo, comentó, la selección de quienes participaron fue una decisión colegiada, y no se trata de entrevistas específicamente sino de textos escritos especialmente a petición sobre el significado que para cada uno de ellos tiene el haber formado parte de la escuela.
Esta es la primera parte del libro, que además incluye una entrevista con Armando Fuentes Aguirre, director fundador de la institución.
"Luego viene la parte académica que concentra lo que se refiere al trabajo de investigación. Aquí se hace un análisis de los trabajos de este tipo que se han en hecho en la escuela, se hace una lista de las tesis presentadas", explicó Villarreal Lozano, "y el libro concluye con un recuento de lo que ha sido el año de celebraciones".
También se incluye un texto de la alumna Cindy Argüello, quien actualmente cursa el quinto semestre, por lo que su visión ofrece una perspectiva a futuro de la institución.
"Este texto lo escogimos porque me parecía que servía muy bien de colofón ya que Cindy, como está ahorita en la escuela, es bueno que diga cómo ve, cómo piensa de ésta", dijo el historiador.
Según el decano, para él resultó interesante trabajar con gente que no tenía experiencia, porqué pudo sentir cómo en ellos de manera renovada se puede percibir la emoción de participar en un proyecto donde sus nombres quedarán registrados, algo que muchos comunicadores disfrutan al principio de sus carreras.
"Tuve un grupo de cinco o seis alumnos que vivieron su primera experiencia, y fue muy interesante ver cómo aplicaban los conocimientos aprendidos en clase", comentó.
Villarreal Lozano se mostró lleno de satisfacción por el trabajo de Toledo y Soberón que, entre otros alumnos, realizaron el proyecto de investigación, redacción y edición.
"Definitivamente el pasado construye nuestro presente", externó Toledo, "este libro expone 25 años de pasión y de trabajo.
Al evento se dieron cita maestros, alumnos y egresados de la escuela. Algunos de ellos figuran en las páginas del libro conmemorativo, como es el caso de María Concepción Recio Dávila, para quien resulta una experiencia emotiva el plasmar su sentir.
"A mí me parece el perfecto corolario de los festejos del 25 aniversario, el libro trae lo que cualquier egresado desea encontrar ahí, el identificarse con el ambiente que se describe y el desarrollo, me encanta que termine con el texto de Cindy, con el aire de libertad del que habla, donde dice que ya a los egresados les tocó sembrar y que a ellos les corresponde continuar ese sueño que alguna vez tuvieron otros", señaló con emoción.
Cuentan su experiencia
"Nuestra escuela es punto de partida y de regreso".
Martín Berlanga
Presentador y corresponsal de noticias Univisión. Generación 10
"El significado de la escuela para mí es grande. Fueron tiempos donde hubo de todo, desde las penurias de llegar temprano hasta el orgullo de un trabajo bien realizado, los buenos amigos, los sueños compartidos".
Juany Bazán
Colaboradora de la estación de KNVO, Univisión en McAllen, Tx, conductora del noticiero Fin de Semana y reportera. Generación 6
"Luego de salir de la escuela aprendí que afuera es un mundo que carcome, salitroso, sin parpadear un segundo, que afuera es todos los días algo distinto".
Imelda Montemayor
Periodista. Generación 16
"Voltear la vista a la escuela no fue difícil, era la primera referencia calificada. Las responsabilidades más altas han recaído en egresados de la institución".
Carlos Arturo Aguilar
Productor de televisión. Generación 11
"El conocer quiénes somos y de dónde venimos, nos permite desarrollarnos en base a nuestra educación y valores; es por eso que la escuela es la columna vertebral y el origen de mi desarrollo profesional".
Iván Márquez
Subdirector del Instituto Municipal de Cultura de Saltillo. Generación 15
"La escuela trajo a mi vida un concepto distinto de ver mi realidad, en otro tono y en otra intensidad".
(26-Abr-2006).- Hace más de una década cursó sus estudios en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UA de C, y ahora, el conductor de Univisión Martín Berlanga regresa para compartir sus experiencias con los alumnos de esta institución.
Berlanga ofrecerá una conferencia dentro del simposio organizado por esta escuela, el cual se llevará a cabo del 16 al 19 de mayo en el auditorio Emilio J. Talamás.
El conductor de segmentos noticiosos charlará sobre el papel del periodista en la actualidad.
"En esta ocasión en la Semana de Comunicación hablaremos del papel del periodista en el medio ambiente en el que se desarrolla comúnmente", indica.
"Siempre se habla de la objetividad del periodismo y ver los hechos más que a las emociones, pero somos seres humanos, no podemos sólo hablar de objetos, estamos hablando de sujetos", manifiesta.
Y es que ahora, dice, el interés en la noticia no sólo son las cifras, sino la manera en que esas cifras afectan al mundo.
"El periodista tiene que mediar entre las dos cuestiones, no sólo lo objetivo y las cifras, sino de qué manera nos afecta a todos como seres humanos, es decir, en la política, en la educación y en la religión", puntualiza.
Detrás de un sueño
Egresado de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UA de C y padre de dos niños, Berlanga sabe que el lugar donde se encuentra en este momento no es producto de la casualidad, sino el resultado de una lucha constante.
"(Quiero) Decirles a los chavos que sí es posible hacer realidad un sueño. En la escuela te dicen que no puedes, pero también es cierto que se puede llegar a ser un comunicador destacado a nivel nacional e internacional sin importar de que escuela o universidad vengas", subraya, "lo que voy a decirles a los jóvenes es que soy un claro ejemplo y que luchando se pueden lograr las cosas".
"La diferencia la hace el alumno y no la escuela, ya que a veces competimos con ex alumnos de instituciones internacionales y en ocasiones nos sentimos menos, pero eso depende de las ganas que le ponga el individuo".
Pero algunas veces, agrega, los sueños también traen consecuencias.
"El perseguir tu sueño a veces se paga con situaciones malas y a un precio muy alto", admite, "estoy tratando de definir a nivel personal hasta qué punto el tratar de hacer realidad mi sueño llega a afectar mi familia.
"Detrás de toda decisión también viene una consecuencia y por eso se tiene que definir bien lo que estás dispuesto a hacer", expresa.
Pero le gusta esa lucha, expone, porque lo está haciendo reflexionar sobre la situación.
"Me gusta mucho lo que hago, todavía no me explico porque me pagan, y es que me encanta y me siento pleno laboralmente", finaliza.
Regresa a su tierra
· Martín Berlanga egresó de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UA de C en 1993
· Empezó su carrera como periodista en Univisión en 1995
· Como conductor de segmentos noticiosos inició hace dos años y medio
Hola, saludos a todos ustedes, y a los Salvadoreños claro que si.
Gracias por sus comentarios.
Nuestro idioma español es nuestro común denominador en este pais. Para mi es sumamente importante cuidarlo y a nivel personal hago lo posible, estoy consciente de esa gran responsabilidad como comunicador hispano en este pais. No siempre es fácil lograrlo, yo mismo después de varios años viviendo aqui, me doy cuenta de que a veces se nos viene a la mente mas fácil una palabra en inglés en medio de una conversación en español y mezclamos ambos idiomas. He ahí uno de nuestros retos. A veces en las computadoras es más tardado poner los acéntos y se nos pasan, a mi me ha pasado.
Encontrar un español neutro es para nosotros los periodistas un reto cotidiano. A veces una palabra válida en un pais, puede causar una mala interpretación para alguien que es originario de otra nación. Ahi redactando, a veces perdemos mucho tiempo precisamente por eso. Estar al aire en vivo es otro cuento, de pronto podemos tropezar, ser coloquiales en nuestra forma de hablar, lo cierto es que nuestro trabajo está expuesto en una vitrina pública y ciertamente al fallar, como todo ser humano, el error es mas notorio. Yo espero que sean mas los aciertos que los errores. En esa lucha estamos todos, ustedes y yo, trabajando por hacer lo mejor posible nuestro oficio.
Les mando un abrazo, gracias por responder mi saludo a todos, y espero que por aqui nos sigamos viendo
El primer hombre de origen latino levanta la mano para juramentar como presidente de los Estados Unidos. Por televisión todos lo observan. Esta ves las televisoras de América latina también han interrumpido programación. Atónitos lo escuchan, incrédulos esperan que de un momento a otro se le salga una palabra en español, pero eso sería demasiado, el presidente latino correría el riesgo de ser destituido ahí, antes de comenzar su gestión. Una frase tan siquiera finalizaria una era, por fin dice "gracias" algo es algo. La escena emociona hasta las lágrimas, y si bien para algunos son de felicidad, otros lloran porque piensan que es el principio del fin. Temen que a partir de ese momento se van a perder los valores americanos, se preguntan si eso significará que millones de inmigrantes se van a lanzar masivamente en busca del sueño americano, después de todo alguien sí lo había conseguido. Algunos anglosajones se preguntaban si desde esa juramentación las hamburguesas también se podrán comprar en pesos, si comenzarán a ser sustituidas por los tacos, si habrá que meterse a un curso intensivo para estudiar el idioma de Cervantes. El principal temor de quienes ven al primer presidente latino tomar las riendas de los Estados Unidos es que este hombre bilingue mantuvo ocultos sus más profundos deseos y se vayan a hacer reformas que terminen en catástrofe, en el fin de la bonanza.
¿Estaría el pais preparado para un presidente hispano? Bill Richarson está convencido de que si. Se autoproclamó como candidato a la presidencia, con poco dinero pero con muchas ganas de que a los latinos ya les toque su oportunidad.
El panorama planteado antes es la hipótesis de una imaginación poco optimista, pero estas supocisiones podrían ser los retos a enfrentar: Bill Richarson, un hombre con experiencia, personalidad carisma y tez morena después de años de rumores anunció que tiene serias intenciones de ocupar la Casa blanca. El próximo paso ahora es recibir serias donaciones para su campaña.
El dia que el gobernador de Nuevo México anunció su meta presidencial platiqué brevemente con él antes de que fueramos al aire en el noticiero nacional, él en Santa Fé, yo en Miami. El candidato me platicó que fue criado en la ciudad de México hasta los 11 años y me dijo que a veces se le olvidaba la palabra "remesas". Lo cierto es que en inglés o en español o en francés Richarson habla con su interlocutor con tal familiaridad que hace sentir a cualquiera en confianza, nada personal, lo mismo ocurre con todos los presentadores de televisión.
Lo conocí en Phoenix, cuando los demócratas definían a su candidato para el 2004. El apellido Richarson sonaba como compañero de fórmula con John Kerry pero en entonces Richarson me dijo que no, que él estaba muy ocupado siendo gobernador, ahora cuando le pregunté si aceptaría la invitación para ser vicepresidente me respondió sonriendo que yo ya lo estaba bajando a un segundo plano antes de comenzar. Richarson no quiere ser el segundo, quiere ser el primero. Sin embargo todo político sabe que es mejor medir las palabras porque la vida da muchas vueltas y nunca hay que estar cerrado a un plan "B". En una contienda donde participan una mujer, un afroamericano y muchos van a intentarlo de nuevo, todo puede pasar.
Los latinos, sean republicanos o democratas, seguirán muy de cerca a este hombre: por estos dias Richarson de algún modo significará también Hernández, Jiménez o Pérez.
No quiere que lo identifiquen como "candidato hispano" sino como un candidato orgulloso de sus raices hispanas, y aunque eso nos suene extraño puede ser un acierto de pocisionamiento en el electorado general, y la política por estos dias tiene mucho de mercadotecnia.
De sus posibilidades de ganar la nominación solo se sabrá con el tiempo, pero que esta es una oportunidad buena para los latinos es induscutible. Aunque ya fue embajador de Estados Unidos en la ONU y negociador en conflictos internacionales, Richarson va a ser mas oido como pre-candidato que como gobernador. Sus argumentos sobre una reforma migratoria y la problemática fronteriza van a estar mas presentes durante los proximos dias. Todavía faltan dos años para las elecciones pero quizas de Richarson dependerá que se vayan borrando algunos prejuicios que algunos pudieramos tener al imaginarnos a un latino juramentando como presidente.