marianoestrada
http://mipagina.univision.com/marianoestrada

    Mariano Estrada. Diálogos de ficción y un pacto de estado

    jueves, julio 23, 2009, 05:16 EST [General]

     

    Diálogos de ficción y un pacto de estado

     

    Una de las terribles consecuencias de esta crisis es que corta de raíz las aspiraciones laborales de muchísimos jóvenes. Y lo más triste de todo es que ni siquiera los padres  pueden echarles una mano, ya que ellos también están en la cuerda floja.

     

    Primer diálogo

     

    -Mamá: ¿cuándo acaba la crisis?

    -No sé, hijo, vamos a ver si dan a luz los agentes del diálogo social, que están embarazados desde hace muchos meses.

    -¿Tantos como para parir?

    -Y más, incluso. Si de esta no paren, seguro que revientan

    -¿Y entonces?

    -¡Ah! Ahí está el Gobierno para tomar medidas...

    -¿Cómo si se tratara de un traje?

    -Eso, como si se tratara de un traje...

     

    Segundo diálogo

     

    -Papá: ¿cuándo podré tener un trabajo, como tú?

    -¿Como yo? Mira, hijo, ¿sabes lo que es un concurso de acreedores? ¿Y un ERE? Pues mamá es una víctima del primero y yo soy un afectado por el segundo. Y el paro es lo que es y dura lo que dura...

    -Bueno, yo estoy bien aquí, en vuestro piso

    -¿Nuestro piso? Veremos quién paga la hipoteca en los próximos meses

    -No te preocupes, hombre, me ha dicho mamá que el diálogo social está rompiendo aguas

    -Ya, y yo estoy a punto de nadar en ellas. A ver si pillo un trozo de puente, aunque sea el de la Constitución, donde empezar un futuro sin sobresaltos...

     

    Tercer diálogo y el pacto de estado

     

    -Señor Zapatero: ¿por qué el diálogo social no sale adelante?

    -Porque los agentes no se ponen de acuerdo

    -Y el Gobierno, ¿no puede hacer nada?

    -El Gobierno, con su Presidente a la cabeza, está empujando todo lo que puede para aunar voluntades y llegar a una necesaria convergencia.

    -Y si no las aúnan en unos días, ¿se irá usted de vacaciones?

    -Naturalmente, las vacaciones son un derecho constitucional

    -Y el trabajo, ¿no es un derecho previo? ¿No cree usted que estamos en una situación de extrema debilidad, en la que las empresas caen como moscas el desempleo camina a pasos de gigante? ¿Por qué no llama a Rajoy y le propone un pacto de Estado ¿Los gúrteles, dice? Ésos que los ventile la justicia. Ojalá lo hiciera, en lugar de reclamar aumentos inoportunos de sueldo ¿No cree usted que los derechos constitucionales de los ciudadanos deben primar sobre los intereses de los partidos?

    -¡Ah!, pregúntele a Rajoy, que de eso sabe mucho. Claro que a lo mejor no puede atenderle, estando tan ocupado en los juzgados.

    -Pues mire, no, le pregunto a usted, que es el Presidente de todos los españoles y, por lo tanto, el mío. Y lo hago a cara de perro. Y le vengo a decir y le digo: señor Presidente de esta España siempre desgarrada: ¿por qué no fuerza un pacto de Estado, usted que puede, y se pone al servicio del interés general, ya que estamos en una grave situación de emergencia? ¿Y por qué no lo hace ya, aunque sea en detrimento de su derecho constitucional a las vacaciones? Llame a Rajoy, hombre, y oblíguele a prescindir de las suyas. A ver si son capaces juntos de parar el deterioro de este país que se dejó marear por el humo de la riqueza y ahora está cayendo por los derrumbaderos de su propia mentira

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Blog paisajes.blogcindario.com

    Poemas recreados: groups.google.com/group/paisajes-literar...

     

    0 (0 votos)

    Iniciación. Mariano Estrada

    martes, julio 7, 2009, 06:33 EST [General]

     

     

    Iniciación

    Del libro "Las orillas del mar"

     

    1

     

    De forma imperceptible

    -y hasta puede que involuntaria-,

    dejo a un lado el camino

    por el que voy todos los días

    al encuentro gozoso con el mar.

     

    El sendero elegido

    -desdibujado por momentos,

    casi reminiscente-

    me conduce a un paraje solitario

    donde abundan las rocas.

    Una de ellas presenta una hendidura

    por la que accedo a un pasadizo y

    finalmente a una cueva.

     

    Es verdad que me tiembla el corazón,

    pero descubro con asombro

    que mi curiosidad

    es superior a mis recelos,

    siendo éstos muchos.

     

    Y de pronto me veo

    -casi diría que me intuyo-

    en un pequeño espacio

    que, de manera insospechada,

    viene a ser el vestíbulo

    de una experiencia singular,

    desconocida, casi delirante.

     

    La historia es breve:

     

    Cuando mis ojos se acostumbran

    a la mermada luz del interior,

    consigo descifrar este letrero

    cincelado en la roca:

     

    "Prohibido el paso"

     

    Y debajo, con letra diminuta,

    se añade esta curiosa explicación,

    que es más bien un enigma:

     

    "Si transgredes la prohibición

    y cruzas ese hueco

    de elemental oscuridad,

    hacia el que miras con asomos

    de incontinencia,

    sabrás más de ti mismo

    y entenderás mejor el mundo,

    pero nunca podrás, a cambio,

    revelar la naturaleza

    de tus descubrimientos.

     

    En realidad,

    tan sólo habrá una forma

    humana de saber

    si has burlado el mandato

    o lo has obedecido.

     

    Y no tú, otros

    serán los que lo sepan,

    los que te harán saber un día,

    casi de forma imperceptible

    y, desde luego, silenciosa,

    que, como tú,

    están en el misterio"

     

    2

     

    Y no recuerdo más.

    Cuando cesó la luz

    mi mente quedó a oscuras

    y ya no hubo conciencia ni energía

    que guardara un destello en la memoria.

     

    Dicho de un modo más humilde:

    No sé cómo ni cuándo

    abandoné la cueva.

    Tampoco sé la forma

    en que salí de aquel lugar

    para llegar a casa.

     

    Sólo puedo decir

    que, al recobrar la lucidez,

    el alba se posaba sobre el mar

    y el horizonte ardía.

     

    Epílogo

     

    ¿Si me he vuelto a acercar

    al escenario de los hechos?

    Claro, me acerco con frecuencia.

    Tomo el mismo camino,

    llego al mismo paraje y busco,

    busco con toda intensidad.

     

    Pero es buscar en vano,

    porque jamás he vuelto a ver

    la mágica hendidura

    de la roca, por la que un día,

    cayendo ya la tarde,

    penetré en las arterias del subsuelo.

     

    Posdata:

     

    Me siento mal. Ignoro

    lo que pudo ocurrir en esas horas

    de absoluto vacío

    de la conciencia.

    ¿Ha cambiado mi vida? No lo sé,

    pero mis ojos, desde entonces,

    no paran de buscar en las miradas

    inescrutables de la gente

    un guiño de complicidad,

    una confirmación cuyo deseo

    me satisface y me horroriza.

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Blog paisajes.blogcindario.com

    Poemas recreados: groups.google.com/group/paisajes-literar...

     

     

    1.9 (1 votos)

    Mariano Estrada. Pensamiento propio, objetividad y libertad de expresión

    sábado, junio 27, 2009, 06:24 EST [General]

     

    Queridos amigos:

     

    Iba a escribir un artículo sobre la escasa  -por no decir nula-, objetividad que se detecta en las opiniones vertidas no ya por los políticos, que son absolutamente sectarios y mentirosos, sino también por los periodistas, tertulianos y escritores que, de uno u otro modo, participan en el cacareo nacional: ese gallinero que, mal que nos pese,  es el que detenta el monopolio de la opinión publicada. Y, lo que es peor aún, el que crea  la opinión pública.

    Enseguida me di cuenta de que ya había escrito ese artículo. Fue en el año 2005. La sorpresa se produjo cuando vi que su actualidad seguía siendo rabiosa. Ni siquiera fue necesario cambiar el ejemplo, porque al final tiene un ejemplo. Y digo un ejemplo, ojo, no una moraleja.

    Lo cuelgo con una cierta tristeza, la de saber que nuestros males no sólo no han remitido, sino que han seguido avanzando. Y creo que a gran velocidad. Veremos si la crisis invierte la tendencia y finalmente nos sana. Éste es mi deseo. Pero a lo mejor hace falta un milagro.

    Un abrazo

     

    Pensamiento propio, objetividad y libertad de expresión

     

    En principio, la objetividad (entendida como modo de ver las cosas con distanciamiento) debería relacionarse solamente con el criterio o el parecer de cada uno, pero tal como está el patio de revuelto se relaciona también, y mucho, con la libertad de expresión, siendo éste precisamente el aspecto que más nos interesa. Se entiende por tanto que la objetividad es algo distinto de lo que llamamos pensamiento propio, libre e independiente, aunque ocasionalmente coincida con él; lo que ocurre es que las relaciones entre ambos son tan obvias que a veces pudieran llegarse a confundir. De ahí que pueda hablarse de grados de objetividad e incluso de pensamiento objetivo.

    Por otra parte, en el presente rabioso y embarullado que nos ha tocado vivir, cualquier tipo de reflexión sobre la sociedad es harto compleja, sobre todo si se tiene la pretensión de ser objetivo ¿Se puede ser objetivo? Ésta es una pregunta sobre la que, sin intención de agotarla, vamos a extendernos también en estas líneas.

    Pues bien, yo creo que se puede ser objetivo en la medida en que no te deslumbren los flases de las opiniones establecidas, que a menudo obedecen al interés, ni te cieguen tus propios prejuicios o tus propias pasiones. O sea, que la objetividad requiere voluntad, clarividencia y desapego. Pero hay que saber de entrada que, por el sólo hecho de intentar ser objetivo, te pueden dar de baja en la existencia (hablando metafóricamente, claro está), salvo a los meros efectos personales y familiares, y en el caso de estos últimos aún tengo mis dudas. Es decir, te apartan, te obvian, te arrinconan, te ningunean. No cuentas nada para ellos ¿Para ellos? ¿Quiénes son ellos? Pues ellos son el poder, el dinero, los que tienen la sartén por el mango y los que esperan tenerla, los políticos en sus muchas categorías, los instalados en la bicoca y el privilegio y, en general, las diversas combinaciones que se pueden hacer con estos mimbres. Ya puedes gritar, que serás un grito en el aire. Ya puedes quejarte, que no tendrás a quién, ni dónde. Ya puedes ser un genio, que nadie va a descubrirte para que deslumbres al mundo. La objetividad no les interesa lo más mínimo, lo único que quieren es la adhesión monda y lironda ¿Sabes lo que ello significa? "Sí, buana". Pues eso.

    En el ámbito del periodismo, lo que acabo de exponer tiene un nombre: "la voz de su amo". Pero ocurre otro tanto en el sector empresarial y, sobre todo, claro, en el político. Por ejemplo, hay razones de estado que, con toda su importancia y pomposidad, se atropellan por meros intereses partidistas o electorales. Hay mentiras tan grandes como ruedas de molino que se maquinan y se escupen contra alguien a sabiendas no del daño que causan, que con eso ya se cuenta, sino de que todo el mundo sabe que, efectivamente, son grandes mentiras. Las llamo grandes mentiras por diferenciarlas de aquéllas que siempre se han llamado mentiras piadosas. Mentiras como catedrales que, de tanto repetirlas, llegan a pasar por verdad en ciertos casos y en amplios segmentos de la población. Hay perjurios como la copa de un pino. Hay negaciones de la evidencia que sonrojan. La consigna es clara: "al enemigo, ni agua". Porque, desgraciadamente, hemos pasado a ser enemigos donde debiéramos ser meramente adversarios. Y aún enemigos a muerte.

    En estas condiciones ¿cómo reconocerle al otro no ya las virtudes, sino los aciertos, lo cual sería un alarde de objetividad? Más aún, ¿cómo reconocerle la posibilidad de acertar? ¿Cómo establecer unos cauces de entendimiento, o al menos unos parámetros de colaboración? ¿Cómo, si el que naufraga prefiere hundir el barco con todos los enseres antes que cogerse a la tabla de salvación del enemigo, que debiera ser tan sólo contrincante y hermano? Y esto es así hasta el punto de que a menudo se afirma lo que al mismo tiempo se niega. Basta con que haya por medio unos cuantos kilómetros, a veces bien pocos (Véase el comportamiento de un partido político en sus diversas circunscripciones cuando hay intereses regionales encontrados, por ejemplo).

    En fin, volvamos al contenido de la pregunta ¿Se puede ser objetivo? ¿Se puede, al menos, tratar de ser objetivo? ¿Verdad que dan tentaciones de decir rotundamente que no? Pues sí, dan muchas tentaciones, pero yo creo que se puede intentar ser objetivo, a pesar de todo. Se puede hacer el bien sin mirar a quién, se puede decir "sí" o "no", o "depende", sin mirar las consecuencias a las que anteriormente nos referíamos. Se puede decir, "sí, pero..." o " no, aunque..." Es decir, se puede matizar para que no sea todo blanco, si no es todo blanco, ni sea todo negro si no es todo negro. Se puede decir: "yo creo que tienes razón en esto, pero desbarras en lo otro". O también: "yo creo que no tienes razón y que mientes como un cosaco" (Por cierto, ¿alguien ha comprobado si los cosacos mienten tanto como se dice?) Sí, yo creo que se puede estar a las duras y a las maduras, e incluso se puede estar sólo a las duras hasta que éstas sean huesos o piedras y no se puedan tragar.

    Frente a las opiniones establecidas, se puede tener una opinión propia, desde luego, aunque sólo se la puedas comunicar a tu familia y a tus allegados. (El que ésta sea objetiva ya depende sólo de ti, como se ha dicho anteriormente). Se puede, digo, porque la libertad está a nuestro alcance para usarla. Por encima de los intereses y las conveniencias. Por encima de los contubernios. Por encima de tu misma comodidad. Por encima de todos los que van a tratarte como si fueras un apestado, que lo harán con toda la saña del mundo. Para decirlo de una vez, se puede tener una opinión propia y manifestarla públicamente por encima de todos los "encimas" del mundo. Otra cosa es disponer de los adecuados altavoces para su difusión.

    Naturalmente, hablo de la libertad de pensamiento y del derecho que tenemos a expresarla por medio de la palabra, bien oral o escrita; de donde se colige que hablo de la libertad de expresión en la sociedad occidental y, por lo tanto, en el juego de los "encimas" que acabo de exponer no está contemplada la pena de muerte. Salvando la metáfora del principio, nadie te mata ya (o todavía) por expresar públicamente tus pensamientos, aunque éstos sean tan objetivos que incomoden a tirios y a troyanos, a montescos y a capuletos, a republicanos y a monárquicos, a progresistas y a conservadores. Nadie te mata actualmente por tratar de ser objetivo, pero todo el mundo sabe los calvarios de Galileo por empeñarse en afirmar algo tan objetivo como que la tierra no era el centro del mundo. Son muchos los que han tenido que sufrir antes de ahora no ya por decir lo que buenamente creían o pensaban, sino por tratar de expresarse con objetividad, cayera quien cayera, ya que han tenido que enfrentarse no sólo a los extraños, sino también a los propios. Son muchos los que se la han jugado cuando realmente ha habido peligro en jugársela, como para que ahora tengamos que callar nuestra opinión porque así le interese al capital, a la política o a la ideología, ya sea en nombre de la izquierda, de la derecha o del obsceno eclecticismo del dinero.

    Yo aspiro a seguir pensando por mi cuenta (dentro de lo posible, claro, porque el marketing y las trampas están a la orden del día) y a tratar de ser objetivo en mis opiniones, así como a defender que otros puedan hacer exactamente lo mismo. Y, por supuesto, animo a todo el mundo a que no permitan que otros piensen totalmente por ellos. Y a que traten de ser objetivos. Hay momentos, además, en que es necesario serlo, aunque haya que decir que no a muchas gentes o cosas: a un hijo, a un amigo, a una posición, a un halago, a una empresa, a un negocio y, desde luego, al partido con el que se simpatiza o al que se pertenece. A pesar de que ello signifique tener que reducir las visitas al restaurante.

    Pongamos como ejemplo el 11-M: en aquellos crudos momentos, lo que yo percibí del poder y de los partidos políticos, tal vez como muchos ciudadanos, fue lo siguiente: el Gobierno y el PP querían a toda costa que la autoría de los atentados recayera sobre ETA, mientras el PSOE y resto de los partidos querían a toda costa que recayera sobre Al Qaeda. Unos y otros (más acobardado el PP, más envalentonados el PSOE y el resto de los partidos) trataron de crear opinión (de hecho la crearon, y muy ciega, por cierto), pero es evidente que sus manifestaciones eran deseos que se correspondían exactamente con sus intereses. La que acabo de expresar, en cambio, creo que es una opinión objetiva.

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Blog paisajes.blogcindario.com

    Poemas recreados: groups.google.com/group/paisajes-literar...

     

     

    0 (0 votos)

    Mariano Estrada. La angustia

    lunes, junio 22, 2009, 05:21 EST [General]

     

    La angustia

     

    1

     

    Son las siete de la mañana

    del día 3 de agosto

    del dos mil ocho.

    Domingo, por añadidura

    y todavía virgen.

     

    ¿A quién le importa esto?

    Seguramente a nadie, por inocuo.

     

    Zurea una paloma en los alrededores

    proclamando, tal vez,

    la salida del sol.

     

    Es la hora en que el sueño

    se estrella en las gargantas

    incontinentes de los gallos

    y en los chisporroteos

    crecientes de la aurora.

     

    Es obvio que hay lugares

    donde el amanecer

    se viste todavía

    con un traje de noche, pero insisto:

    ¿A quién le importa esto?

    A nadie, por elemental

    carencia de interés.

     

    A la gente le importan otras cosas,

    por ejemplo: que al despuntar el día,

    todo huela a café y a mermelada.

    Que el frigorífico reviente

    de bienestar acumulado

    y renovable.

    Que el coche nos espere

    en el aparcamiento

    con dos litros de más,

    por si hay que ir al mercado o a la playa.

     

    ¿Que además amanece con dulzura?

    Bendito sea Dios, benditos sean

    los zureos de todas las palomas

    del mundo y que amanezca en paz

     

    En paz, repito,

    porque la noche de los sábados

    acaba con frecuencia al mediodía

    de los domingos.

    Y a estas horas hay ojos

    que nadan en alcohol,

    mientras el genio de la sociedad

    y los predicadores de todas las iglesias

    -política incluida-

    habitan las profundidades

    sordomudas del desentendimiento.

     

    Por lo que cabe preguntar:

    ¿Le preocupan a alguien estas cosas?

     

    Y, más concretamente:

    ¿A quién le importa

    la nieve que esta noche

    ha caído en el monte

    de la respiración,

    que es la ingente nariz

    de la conciencia satisfecha?

    Es verdad que son muchos

    los que sufren por ello, pero al gato

    nadie le pone el cascabel...

     

     

    2

     

    Sale el sol por el frente,

    levantando en su entorno

    una nube de fuego y de belleza

    ¿Vale decir que me impresiona?

    De acuerdo, me impresiona.

     

    Menos mal que la luz

    le da otra vez al mar sus horizontes

    y la **** se va a las cañerías.

     

    Borges diría que "de nuevo

    el mundo se ha salvado",

    pero los técnicos anotan,

    en los análisis meticulosos

    de las alcantarillas,

    el avance de nuestra larga

    enfermedad.

     

    No obstante,

    cualquier amanecer

    es digno de celebración

    si, cuando el gallo canta,

    no lo hace sólo en Zaragoza,

    sino también en las arterias

    de los desiertos, en las charcas

    del mapa universal

    y en los bolsillos inconsútiles

    de los desnudos

    por falta de justicia.

     

    La noche se ha gastado

    en artificios, pero yo pregunto:

    ¿A quién le importa esto,

    pregonero del alba?

    A nadie,

    salvo a aquellos que,

    un día y otro día,

    entre espinas de amor

    y llantos de impotencia,

    han sentido en la sangre

    el borboteo amargo de la angustia.

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Blog paisajes.blogcindario.com

    Poemas recreados: groups.google.com/group/paisajes-literar...

     

     

     

     

    1.9 (1 votos)

    Mariano Estrada. Todo pasa por ti

    domingo, junio 14, 2009, 04:49 EST [General]

     

    Todo pasa por ti

     

    Del libro "Las orillas del mar"

     

    Resuenan con estrépito

    los embates del mar

    sobre el acantilado.

     

    Y yo aprieto los ojos

    para que el peso de las olas

    sofoque los hirientes

    mazazos que, sin tregua,

    me remite la sangre al corazón.

     

    Pero es un hecho inútil,

    como he podido ver,

    porque, en los íntimos

    espacios de mi  vida,

    todo pasa por ti:

    los temblores del alba,

    la oscuridad, la bruma, el espesor

    seco del miedo...

     

    Mis pensamientos sobresalen

    por encima del mar

    y tu sonrisa blanca

    no necesita voz para llenarme

    de pena los oídos.

     

    Contemplo el horizonte y

    por todas partes veo

    desolación. No hay playas

    ni luz ni perspectiva, sino

    sólo una ruina estrepitosa.

     

    Herido en la esperanza,

    miro a la propia intimidad,

    pero en las grietas

    profundas del sollozo

    -que manan impotencia

    y desesperación-,

    percibo claramente que, sin ti,

    los rumores del agua y sus embates

    contra el acantilado

    son estruendos de odiosa indiferencia.

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Blog paisajes.blogcindario.com

    Poemas recreados: groups.google.com/group/paisajes-literar...

     

     

    1.9 (1 votos)

Categorías del Blog