marianoestrada
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    Pasión. Mariano Estrada

    martes, febrero 26, 2008, 08:19 EST [General]

     

    PASIÓN

     

    Te quiero pasional hasta el delirio,

    hasta que el último

    resuello de la bestia

    se vuelva resignada mansedumbre.

     

    Así, consciente de que

    el límite del fuego es un rescoldo

    donde ya no hay pasión sino ternura

    en estado de gran felicidad,

    me instalo en las caricias y deseo

    que no se acabe nunca el magnetismo

    de este fuego sin llama.

     

    Y te cubro de seda hasta que

    el peso de mis manos

    estimule los potros de tu piel

    y de nuevo la bestia nos exalte.

     

    Y nada más, amar...

     

    Amar hasta el desmayo,

    hasta la muerte lenta del deseo,

    hasta vaciar el corazón

    del inclemente peso de la sangre...

     

    Mariano Estrada, www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Del libro "Amores colaterales"

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    Conozco tu cuerpo. Mariano Estrada

    martes, febrero 26, 2008, 05:04 EST [General]

     

    Conozco tu cuerpo

     

    Queridos amigos:

     

    Con el único propósito de que pase a ocupar un lugar en el espacio cedido a las poe-canciones, cuelgo aquí esta obra maestra del conocimiento... ¿Os reís?  ¿No cabe llamar conocimiento al que nos llega por los anchos caminos del amor? ¿Habrá mejor forma de conocer, de conocerse, que la fusión íntima de los corazones? Mirad, mirad lo que dijo el poeta:

    ...

    Pero aún no he podido compartir

    tu excitante materia personal, esa fuente

    donde está la mayor sabiduría

    que uno puede tener,

    la de los largos

    abrazos que conducen

    a las lentas caricias que conducen

    a los hondos conocimientos.

     

    -Ya... ¿Y quién es el poeta que declara semejantes honduras?

    -¡Yoooooo, Pichichiiiiii...!

    -¡Vaya, vaya, vaya...!

    -Capto la ironía, pero no comprendo ¡Explíquese!

    -Pues mire, si lo he entendido bien y la alegoría es correcta, usted es un practicante retirado. El que ha metido más goles en una determinada temporada, pero retirado...

    -¿Tiene usted algo contra los amantes eméritos, y aun emérito-crónicos? ¿Sabe usted lo que son unas manos en las que se han acumulado las sinergias de toda una vida? ¿Sabe usted acaso lo que es una caricia alimentada en los jardines del tiempo? ¿Sabe usted lo que es enriquecer el cuerpo y el espíritu mediante la recreación paciente de la belleza? ¿Sabe usted amar más allá de las tempestades provocadas por el fuego, en los parajes templados del rescoldo? ¿Sabe usted lo que hay que hacer con los azarbes que proceden de las tormentas? ¿Sabe usted administrar los profundos silencios de la calma?

    -Eso no es más que poesía.

    -No le digo que no.

    -Y estúpida.

    -Tampoco se lo niego.

    -¿Y a mí que cojones me importa su estúpida poesía?

    -Nada, como es obvio.

    -¿De qué habla usted, entonces?

    -¿Por qué tengo la impresión de que, a pesar de haber tantos cuerpos en el espacio, usted sólo ve los agujeros negros? Se lo voy a resumir en unas cuantas palabras, hombre: hablo del amor ¿Comprende? En pasado, en presente y en futuro. Es decir, hablo de haber amado, de amar, y del deseo ferviente de seguir amando hasta que quede oscura la sala en la que se proyecta esta película ¿No le parece hermosa esta película?

     

    Un abrazo

     

    Conozco tu cuerpo

     

    Conozco tu cuerpo

    de tanto soñarlo,

    tus valles más hondos,

    tus picos más altos.

    Conozco las fuentes

    que dan a tus lagos,

    que riegan mis noches,

    e inundan mi cuarto.

     

    Yo sé la verdad de tus aguas

    y en ella modelo mis barros.

     

    Yo sé que hay abejas

    de amor en tu tacto,

    picores de araña,

    mordiscos de gato.

    Y lenguas de fuego

    que caen de tus manos

    y encienden las ramas

    y queman el árbol.

     

    Conozco tu risa de almendro,

    conozco tu olor de naranjo.

     

    Me abraso en la savia

    que asoma a tus labios,

    la sed en los míos

    me empuja a besarlos.

    Me sé de memoria

    tu vientre sagrado,

    que miran, a oscuras,

    mis ojos cegados.

     

    Ya ves que conozco tu cuerpo.

    Ya ves que me tiene atrapado

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    http://paisajes.blogcindario.com

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    Aún tengo el amor. Mariano Estrada

    lunes, febrero 25, 2008, 09:37 EST [General]

     

    ÚN TENGO EL AMOR

    Yo tengo en el recuerdo la pureza
    del verso, de la rosa, del rocío;
    yo puedo regresar al mismo río,
    tener en el hogar la misma pieza.

    Yo tengo en un rincón de la cabeza
    el fuego del amor, que fue tan mío;
    el beso, la pasión, el desvarío,
    los pasos que se dan con ligereza.

    Yo tengo un corazón en la corteza,
    un vuelco en la razón hacia el vacío
    del tiempo, que no acaba, que no empieza.

    Yo tengo en el recuerdo la certeza
    del sol, de los calores del estío,
    del rojo de la sangre y la cereza.

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Del libro "El cielo se hizo de amor"

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    Tus manos. Mariano Estrada

    lunes, febrero 25, 2008, 06:06 EST [General]

     

    TUS MANOS

     

    No tienen sitio tus manos

    entre mis manos.

    No tienen sitio.

     

    Porque sus leves temblores

    no son de amores,

    sino de frío.

     

    Las manos enamoradas

    no están calladas.

    Hablan a gritos.

     

    Tus manos están vacías

    y entre las mías

    no tienen sitio.

     

    Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

    Del libro "El cielo se hizo de amor"

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    Ya no vale querer. Mariano Estrada

    lunes, febrero 25, 2008, 12:16 EST [General]

     

    Ya no vale querer

     

    Mina feraz. Filón inagotable. Agua sin fin. Lago subsumido...

     

    Verso fermentado en la penumbra. Tósigo. Miel. Escorrentía lírica. He encontrado agua en una fuente de archivo. No en el monte selvático de Tánit, cubierta por la maleza. No en las capas oníricas del subconsciente, sino en un hoyo del tiempo y del espacio. En un archivo Word sobre el que han pasado los ojos sin detenerse ¿Es que ya no tengo atractivo? No es eso, amor, no es eso. Es que la noche sin estrellas es un manto de oscuridad, una larga sombra ¿Una floración sin mariposas?

    Ubre de lirismo, savia edulcorada, linfa de los territorios interiores ¿Sigue habiendo elixires en el mundo?

     

    No es una agua de caño, corriente, borbotante, fresca y mironiana. Es un agua mágica y dormida en un aljibe electrónico. Simbiosis. Poesía y viento. Música, fantasía cibernética. Heme aquí, agua mansa y oculta. Agua de la noche, ojos con las pestañas enterradas. Espacio de silencios sepulcrales. Cementerio de flores. Espíritu caído. Letargo. Búho del alba. Cuenta de amor sin interés ni plazo fijo. Resurrección. Amanecer. Linfa extraída del acíbar de las bancarrotas.

     

    Misterios insondables en una cueva olvidada con los trofeos conquistados en una competición de zahorismo y de espeleología.

     

    Aguas y aguardientes. Aguas dulces y amargas. Aguas de rabión. Aguas de hierro. Aguas telúricas. Aguas catárticas y purificadoras...

     

    De ahí ha salido también esta llantina suspendida, esta savia de amor, ya seca.

     

     Un abrazo

     

    Ya no vale querer

     

    Ya no vale llorar, porque contigo  

    el amor es un llanto permanente;

    y mi pecho es un lago que ha crecido

    en la vana ilusión de comprenderte.

     

    Ya no vale esperar, porque las noches

    se me gastan en pena, mientras vuelves;

    a las nueve me dices que a las once,

    a las once me dices que me acueste.

     

    Ya no vale creer, porque estás lejos

    aunque vengas, incluso aunque te quedes.

    Es inútil amar bajo esta lluvia

    que perdona el olor todos los viernes.

     

    Pero yo ya no puedo con la carga,

    tu presencia es más triste cada día,

    cada noche tu ausencia es más amarga.

     

    Enganchada al amor y confundida,

    mi intención era amarte de por vida

    sin pensar que la vida era tan larga.

     

    No te extrañe, por tanto, que te diga

    - no sé si como amante o como amiga -

    ya no vale querer y, aunque te quiero,

    ayer pude aguantar, hoy ya no puedo.

     

    Mariano Estrada, de la serie "Poe-canciones"

    Paisajes Literarios www.mestrada.net

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