carmen
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    Amargura. De Carmen L. Rosa

    lunes, octubre 6, 2008, 02:48 CST [General]

    No es fácil la vida, porque no es color rosa

    son muchos más los tormentos,

    son mucho más las tristezas,

    el mundo está de cabeza.

    La suerte es muy poca, la vida muy corta

    los sufrimientos te acosan

    la paz y el amor no agobian

    solo sientes morir, la mente traiciona

    y sientes un nudo que te asfixia, que te ahoga.

    La felicidad no existe, no se siente

    poca gente la comprende

    a  veces es pasajera, o no dura más de viente.

    No sé lo que es amor,  porque  yo amo con temor

    porque el cariño de un hombre

    me puede causar dolor

    pero el amor que yo doy

    sale de lo profundo, para incrustarse en el corazón.

    Los malos tratos me duelen,  como herida de machete

    la soledad es un fantasma que me ataca y me ofende

    la alegría de vivir como espuma desaparece

    y  la soledad viene como demonio demente.

    Naci para sufrir, lo he soñado, lo presiento, lo sentí

    no estoy culpando al destino, pero si me culpo a mí

    el corazón se cegó a mi suerte, y la tranquilidad

    me resbaló como aceite.

    Cuando quise escoger, lo peor se apareció

    un hombre vino a mi vida y la suerte me cambió

    fue como un marullo de sal que me envolvió

    yo buscando por amor y el placer me poseyó.

    No supe tener control, el placer me iluminó

    él de mi se burlaba con engaños, sin temor

    lo que buscaba de mí muy fácil lo consiguió

    en tanto que yo buscaba un hombre que me mirara

    con amor, ternura, y admiración.

    ¿A quién he amado yo? ¿A un cerdo, a un traidor?

    he pasado por mil penas, pero me las busque yo

    ahora digo con pena, ¿dónde está el orgullo, la lealtad y el honor?

    Mi autoestima está muy bajo, así mi amargura me lo confirmó

    por querer a un desgraciado y darle más que  ilusión

    un día muy cabizbajo como un aire se esfumó

    dejandome envuelta en un amargo dolor

    me pagó con monedas falsas, y yo quedé convertida en trazas

    llena de lodo y carbón

    una basura viviente

    que ni el viento se llevó.

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    MI PRIMER SECRETO. DE CARMEN L. ROSA.

    lunes, septiembre 22, 2008, 01:50 CST [General]

    Un dialogo entre padre e hija, después de haber terminado la cena:

    "Papá te quiero contar algo. Pero quiero que sea un secreto entre tú y yo. No quiero que lo sepa mamá."

    "¿Y por qué no lo puede saber tu mamá? ¿Es algo malo o bonito?"

    "Es bonito papá, pero no quiero que mamá lo sepa, porque para ella yo soy una bebé, y ya no soy una bebé. Soy una jovencita.  A ella no le va a gustar mi secreto."

    El papá  sonrió, su adorada hijita de solo cinco años ya era una jovencita.

    "¿Crees qué a tu mamá no le gustará tu secreto? Para mí tu eres también mi bebé. ¿Por qué nada más yo debo saber tu secreto?"

    "Papá, tú me comprendes mejor,  aunque me llames bebé, pero para mamá soy tan pequeña como una bebé. Me cuida mucho, me baña, me ayuda a vestirme. No le va a gustar mi secreto, porque no va a entender que soy una jovencita y no una bebé."

    "Tu madre te quiere mucho, como yo. Te protege mucho porque sigues siendo su bebé. Creo que ella tiene derecho a saber tu secreto. No creo que se vaya a enojar si es algo bonito."

    La niña se enojo y se puso a llorar.

    "¡Es un secreto entre tú y yo papá! ¡Mamá no va a querer a mi novio!"

    El padre quedó asombrado. ¿Habrá escuchado bien? ¿Novio? ¿Su muñequita de cinco años tenia novio?

    "¿Tienes novio hija? ¿Es ese tu secreto?"

    "Si papá, tengo novio. Mi mamá no va a querer que tenga novio porque soy chiquita. ¿No se lo vas a decir a mamá, verdad papá?"

    "Calma mi niña bonita. No llores más. Guardaré  tu secreto. Dime, ¿quién es tu novio?"

    "Es Miguelito, el vecino. Tú lo conoces papá. Él quiere casarse conmigo."

    El padre no podía aguantar las ganas de reír, aunque sonrió al acordarse del niño Miguelito de seis años. Siempre estaba jugando con su hijita y se llevaban muy bien. Nunca peleaban.

    "¿Y desde cuando son novios, hija?"

    "Desde ayer papá, él quiere casarse conmigo, pero no tiene dinero."

    El papá volvió a sonreír. Su princesita se iba a casar con alguien que no tenía dinero.

    "¿Y tú te quieres casar con él? Si no tiene dinero, ¿con que se van a casar? ¿Qué van a comer?"

    "Yo le dije  que soy chiquita para casarme, pero Migueito es grande, tiene seis años. Por eso se quiere casar conmigo. ¿Me puedo casar papá?"

    "Los dos son chiquitos para casarse y Miguelito no tiene dinero. ¿Dónde van a vivir?"

    "Papá, ¿me puedo quedar aquí contigo y con mamá? Yo no me quiero ir de la casa. Extrañare a mi hermanito."

    El padre volvió a sonreír y beso tiernamente a su adorada hija.

    "Mi amor,  ésta es tu casa. Siempre será tu casa. ¿Y Miguelito dónde va a vivir?"

    "Se vendrá a vivr con nosotros y dormirá en el cuarto con mi hermanito. ¿Le compraras una cama papá?"

    El padre volvió a sonreír con ganas. Ahora tendría que mantener a su yerno también y comprarle una cama. Tenia ganas de reírse a carcajadas, ¡qué ocurrencias y que inocencia había en el alma de su linda bebé!

    "Hijita de mi alma, eres mi vida. Aun eres una niñita. Casarse no es un juego, cuando seas grande lo entenderás.  Miguelito y tú se quieren mucho, como hermanos. Los dos tienen que estudiar, crecer, y cuando ya sean adultos y tengan una profesión, entonces si todavía  se quieren casar, yo no podré decir nada,  porque serás ya una mujer y sabrás elegir muy bien al que será tu esposo para siempre. Sigue jugando con Miguelito, sigan siendo buenos amigos. Corran bicicleta juntos y estudien mucho. Amor, el casarse es para adultos como tu mamá y yo. Los niños estudian y juegan,  porque ese es su mundo."

    La niña escuchaba a su papá, pero estaba cansada. Miró a su padre con mucha dulzura y le dijo:

    "Te quiero mucho papá. No me casaré con Miguelito. Le diré que aun somos chiquitos. Papá, tengo sueño, ¿me lees un cuento?"

    El padre comenzó a leerle un cuento, pero la niña se quedó dormida. El padre la miraba con orgullo y bendecía su dulce inocencia.

    "Mi bebé, que sueñes con tus hermanitos, los angelitos. Llegara el día en que seas adulta y vas a volver a decirme que te vas a casar. Y ese día no será un secreto ni para tu mamá, ni para nadie.

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    Hoy no es mi día. De Carmen L. Rosa.

    jueves, septiembre 18, 2008, 01:03 CST [General]

    Hoy no es mi día

    porque dolorosamente te extraño

    más que nunca,

    siento que el aire

    se niega a darme su brisa.

    Ha pasado el tiempo

    volando se ha ido

    como paloma sin nido

    como agua sin camino

    como el humo de un cigarrillo

    pero en mi alma siento

    que sigues aquí conmigo.

    Mi corazón no tiene cura

    porque el amor es

    una llaga que lastima

    se ha quedado manchado

    de tu piel, de tu color, de tu figura.

    Lloro mucho tu partida

    te amé con las fuerzas de mi vida

    y si me hubieras amado

    igual que yo,

    hoy serias el hombre

    que un tesoro se encontró.

    Hoy no es mi día

    no puedo negar

    que mi pensamiento

    está recordando mis penas, mis alegrías,

    mi cuerpo tiembla

    como en una noche fría

    pero mis labios te nombran

    y siento tus besos calientes

    como el primer día,

    en que te entregue

    todita mi vida.

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    Talento boricua. Con mucho amor.

    martes, agosto 26, 2008, 12:26 CST [General]

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    HOY TE VI LLORAR. DE CARMEN LYDIA ROSA.

    sábado, agosto 23, 2008, 01:22 CST [General]

                                                                     Hoy te vi llorar

    y se me destrozó el corazón

    no puedo ver a un hombre llorar

    y menos a ti

    que fuiste mi adoración.

    Hoy te vi llorar

    y te doy la razón

    te he sido infiel

    un error que muy caro pagué

    no se porque lo hice

    fue un capricho de mujer.

    Hoy te vi llorar

    y yo también lloré

    tus lágrimas eran de sangre

    las mías eran de hiel

    yo grito por tu perdón

    aunque no me vuelvas a querer.

    Hoy te vi llorar

    el cielo también lloró

    sentí en mis manos

    gotas de dolor

    he sido mala, injusta,

    con el que tanto me amó,

    pero estoy arrepentida

    de lo cruel de mi traición.

    Hoy te vi llorar

    indefenso como un niño,

    no quieres verme más en tu camino,

    lloras y estás arrepentido

    de haberme amado,

    entiendo corazón

    solo merezco tu desprecio, es un castigo,

    y este sufrimiento

    que me hunde en el abismo.

    Hoy te vi llorar

    lágrimas de odio

    me he dado cuenta que lo he perdido todo

    espero vuelvas a amar

    a alguien que te sepa respetar,

    yo te juro que no volveré a pecar,

    porque desde hoy, viviré en mi soledad.

     

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