No es fácil la vida, porque no es color rosa
son muchos más los tormentos,
son mucho más las tristezas,
el mundo está de cabeza.
La suerte es muy poca, la vida muy corta
los sufrimientos te acosan
la paz y el amor no agobian
solo sientes morir, la mente traiciona
y sientes un nudo que te asfixia, que te ahoga.
La felicidad no existe, no se siente
poca gente la comprende
a veces es pasajera, o no dura más de viente.
No sé lo que es amor, porque yo amo con temor
porque el cariño de un hombre
me puede causar dolor
pero el amor que yo doy
sale de lo profundo, para incrustarse en el corazón.
Los malos tratos me duelen, como herida de machete
la soledad es un fantasma que me ataca y me ofende
la alegría de vivir como espuma desaparece
y la soledad viene como demonio demente.
Naci para sufrir, lo he soñado, lo presiento, lo sentí
no estoy culpando al destino, pero si me culpo a mí
el corazón se cegó a mi suerte, y la tranquilidad
me resbaló como aceite.
Cuando quise escoger, lo peor se apareció
un hombre vino a mi vida y la suerte me cambió
fue como un marullo de sal que me envolvió
yo buscando por amor y el placer me poseyó.
No supe tener control, el placer me iluminó
él de mi se burlaba con engaños, sin temor
lo que buscaba de mí muy fácil lo consiguió
en tanto que yo buscaba un hombre que me mirara
con amor, ternura, y admiración.
¿A quién he amado yo? ¿A un cerdo, a un traidor?
he pasado por mil penas, pero me las busque yo
ahora digo con pena, ¿dónde está el orgullo, la lealtad y el honor?
Mi autoestima está muy bajo, así mi amargura me lo confirmó
por querer a un desgraciado y darle más que ilusión
un día muy cabizbajo como un aire se esfumó
dejandome envuelta en un amargo dolor
me pagó con monedas falsas, y yo quedé convertida en trazas
llena de lodo y carbón
una basura viviente
que ni el viento se llevó.


