El viento soplaba fuerte
mi cara se regocijaba
la brisa con ternura la besaba
y yo sentía mariposas en el alma.
Tu pelo volaba en el aire
como pájaro sin nido
sentía yo una emoción
que robaba mis sentidos
y corría a tu lado
como loca, sin camino,
buscando caricias,
ternura y cariño.
¡Que bello eras!
¡Tu figura desnuda, como una
estatua de arena!
mis ojos te contemplaban
mis pupilas se transformaban,
había brillo en las estrellas.
No he visto un hombre
tan hermoso, tan perfecto
tan dulce como agua de cielo
que con sus manos color bronce
tocó todo mi cuerpo
mi corazón se agitó
no sé cual largo fue el tiempo.
Sentía el calor de sus dedos
una pasión tan ardiente
que te juro vida mía
que no ha nacido mujer
más feliz, sin pudor,
y sin mentiras,
porque en aquella noche tibia
te entregue mucho más
de mi existencia vivida.
¡Que desgracia la mía!
¡era todo fantasía!
¡estaba soñando en una noche fría!
tú eras ese hombre
que siempre presentía
pero todo había sido
una bella pesadilla,
¡maldita sea mi suerte!
he tenido que despertar
a este mundo de locura.


