No se trata de tener un día familiar y tener una cena especial. No se trata simplemente de ir a la Iglesia el día de Acción de Gracias y decirle un "Gracias por todo lo que has dado". Un acto real de gratitud envuelve muchas cosas más que esas simples palabras: envuelve sinceridad, envuelve aprecio por lo que Dios da y por lo que Dios quita, envuelve la comprensión de que lo que tenemos, no nos lo merecemos, pero Dios nos lo da por su amor por nosotros. Y envuelve finalmente, el deseo de reciprocar de alguna manera lo que se nos ha dado, como una muestra de que entendemos ese gran Amor de Dios que busca lo mejor para cada uno de nosotros. Ese acto de reciprocar, tampoco es hacerlo solamente con Dios, sino mirar a nuestro alrededor... y ver quién está ahí...
Cariñossss
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Gracias Señor
Gracias, Señor, por ese charco lleno de cielo que sale a nuestro paso para llenar el corazón con su belleza. Gracias por el pan que nos das para aplacar el hambre. Por la risa del niño que se vuelve caricia. Por el mar y la nube. Por el don de sentir a plenitud la vida.
Gracias por cada hora, aún cuando no todas sean iguales de buenas. Gracias por el valor de la mariposa que enciende sin conciencia de su milagro, un pabilo de ensueño. Gracias, Señor, por los espejos maravillosos del mirar de nuestros padres y nuestras mentes. Por la amistad que prolonga ese sereno privilegio de ser hermanos.
Gracias por la lluvia fuerte, por la llovizna bienhechora, por haber puesto trinos y alas en las ramas. Gracias por cada gota de rocío y por el arcoiris y por el árbol que madruga su júbilo en el fruto.
Gracias, Señor, por el ayer que se prendió al recuerdo. Por el hoy que vivimos y por el mañana que nos espera con sus brazos repletos de misterio. Gracias, a través de mis labios, desde mi alma, en nombre de aquellos que se olvidaron de dártelas, en nombre de los que somos y los que seremos.
La esperanza de encontrar a alguien que de verdad te ame:
Muchas veces nos entregamos a personas que no merecen nuestro amor y aun así se lo damos y quienes terminamos lastimados somos nosotros mismos. Eso son sólo lecciones de la vida de las cuales debemos aprender. Otras veces pasa lo contrario, alguien nos entrega su amor y nosotros le rechazamos e ignoramos su presencia. Lo difícil es encontrarse con ese sentimiento mutuo, el equilibrio perfecto entre dos personas, pero no es imposible, sólo hay que abrir nuestro corazón a quien de verdad se lo merece y quien demuestra con hechos lo que con palabras nos dice, y así permitirle que llene nuestra vida de amor, esperanza y alegrías. El amor espera por ustedes, sólo deben saber quien esta dispuesto a tomarlo en sus manos, cuidarlo con su vida y esencialmente amarlo y protegerlo.
La esperanza de la amistad:
"Amistad", poca gente conoce su verdadero significado, muchas veces decimos tener muchos amigos y cuando los necesitamos no aparece nadie en nuestra defensa o también decimos que somos amigos y cuando nos necesitan nos hacemos indiferentes al problema de la persona que supuestamente le dimos nuestra amistad. Amigo es alguien que esta siempre ahí, sin importar tus mañas o tu forma de ser, es quien te acepta con todos tus defectos sin importar nada. Un amigo siempre estará ahí para ti y te servirá de pillar cuando necesites un apoyo. El que lo encuentra, lo atesora; el que no, lo añora.
La esperanza de la vida:
Muchas veces nos preguntamos cual será nuestra misión en esta tierra, cual será aquella tarea que Dios ha encomendado a nosotros; cada persona en este mundo tiene un misión, tenemos tantos dones que a veces ni cuenta nos damos de cual es, algunos escriben, otros componen, otras cantan, son tantos que la lista seria infinita y aun así no vemos que tan maravillosos podemos ser. Todo pasa por algo en la vida, nuestro deber es entender el porque de que sucediera.
La esperanza de recapacitar:
Porqué no alterar nuestra manera de actuar tan dañina de actuar contra otras personas y nuestro planeta, a veces actuamos de una manera que parecemos más animales que los propios animales, no cuidamos a todos nuestros hermanos ni la tierra que nos vio nacer y la cual vera nacer a nuestros hijos y nietos. Creo que cada quien es un milagro de Dios y tiene su potencial, entonces aprovechemos este tiempo prestado que Dios nos ha dado y hagamos algo bueno con el, seamos cada uno de nosotros el ejemplo a seguir “ Se tú el milagro ” aunque creas que no haces la diferencia, si la haces.
La esperanza es algo que nunca se debe perder.
Por muchas veces que te digan que no, por muchas veces que creas no poder, por difícil que parezca el camino o por que creas que no lo lograrás, nunca se rindan, porque entonces nunca sabrán que pudo ser y pueden terminar lamentándolo mas tarde. Siempre piensen positivo y nunca miren al pasado, aprendan de el para poder forjar un mejor futuro en el cual puedan decir “ logre mi cometido ”. Háganse esa promesa de que jamás se darán por vencido y verán como en la vida todo le sonreirá; recuerden que una promesa es una deuda eterna para siempre.
No sé si tu te acuerdas o llegaste a conocer, pero hace un tiempo apareció por ahí, una canción que decía: “Felicidad no existe, lo que existe son momentos felices”.Verdad, ¿no te parece? Y confirma también, que la infelicidad no existe. Lo que existe son momentos infelices, o sea, todo pasa; hasta el sufrimiento, el dolor, las contrariedades, los problemas.
Aunque la gente no crea, siempre: después de la noche viene el día, después de la tempestad aparece el buen tiempo y luego de la oscuridad el sol vuelve a brillar.
Y en la vida también es así. No existe amargura o sufrimiento que no acabe o desaparezca. Por eso, frente a algo que nos incomoda o nos trae infelicidad, no podemos desesperarnos, pensar que no hay más solución. Es necesario, un poco, y, a veces, bastante calma y paciencia.
Tu podrás decir: “¡Está bien, pero cuando se siente en carne propia los problemas, no es nada fácil!”. Estoy plenamente de acuerdo contigo, pues, ¿quién de nosotros no ha tenido sufrimientos, decepciones, y serias contrariedades en la vida? Quien diga que no , o está mintiendo o todavía no sabe lo que es la vida. Pero, ¿servirá de algo enfurecerse, insultar, acabar con la propia vida o cosa parecida? ¿Resolverá alguna cosa? Tu sabe bien que no.
Y es eso sólo ese asunto, ese afán porque todo se resuelva rápidamente: ¡ya es ya! Parece que si uno se demora un poco más no va a aguantar.
Hasta ahí todo bien, pero díme una cosa: es asunto común que toda noche, por más larga que sea, dará paso a un nuevo día. Las tinieblas desaparecerán y la luz del día regresará. Sin embargo, si ahora son las dos de la madrugada, ¿servirá de algo adelantar el reloj a las seis de la mañana? La respuesta es una sola: es inútil porque se tendrá que esperar que el tiempo pase normalmente. Ahora, mientras menos se preocupes y se angustie la gente, el tiempo pasará más rápido.
Si te parece conveniente lee esta reflexión :
Si tu estás a punto de reventar mentalmente, cállate unos instantes para pensar.
Si el motivo es una molestia en tu cuerpo, la intranquilidad lo empeorará.
Si la razón es la enfermedad de una persona querida, tu desajuste es un factor agravante.
Si sufriste perjuicios materiales, las lamentaciones no ayudarán a pagar la deudas.
Si perdiste a alguien querido, la queja te volverá alguien menos simpático al lado de otros amigos.
Si dejaste atrás alguna oportunidad valiosa, inquietarse es desperdiciar el tiempo.
Si surgieron contrariedades, el hecho de enfurecerte alejará de ti a quien te podría ayudar.
Si cometiste un error, la desesperación, es una puerta abierta para faltas mayores.
Si no lograste lo que deseabas, la impaciencia hará más larga la distancia entre tu y el objetivo por alcanzar.
Sea cual fuere la dificultad, conserva la calma y sigue trabajando, porque, en todo problema, la serenidad es el techo del alma.
Podrían ser cualidades, costumbres, mitos, pero lo que sí, es que cada quién como individuo elige los valores que quiere mostrar ante una sociedad que juzga; porque no mencionarlo, la falta de valores, pero; ¡Quién decide que es los que esta bien o está mal! pero ¿es alguien tan perfecto como para poder juzgar a los demás por sus actos y falta de valores, sin caer en los mismos errores?, creo que la respuesta a estas preguntas es que cada quien cree lo que quiere en la vida y para eso hay opciones.
Hay quienes se basan en los valores humanos, que sólo perseveran buscando la estabilidad y el reconocimiento ante una sociedad que no perdona y sólo tiene memoria para recalcarte tus errores sin ver tus aciertos, que no respeta tu libre albedrío , que sólo enjuicia, dice y trata de lo que esta bien o está mal, sin tomar en cuenta causas y efectos, los valores humanos fallan porque no hay nadie perfecto, ni esa persona en la que tanto confías porque como todo ser humano en algún momento deja todo por nada, falla y comete errores, por lo cual poco a poco va hacia la decadencia, al creer que no hay quien merezca tu ilusa perfección, pero los seres humanos también culpan al otro de sus errores, de su desequilibrio, siendo que el equilibrio es uno mismo; pero no, la sociedad solo juzga y pide cuentas.
Pero también hay quien cree en el valor espiritual, en el que hay un ser supremo que te guía y sabe que existe un destino, en el que hay miedos, pero en el que hay que recorrer los caminos solo con fe, en el que nuestro ser supremo olvida y perdona y respeta nuestro libre albedrío, que entiende nuestras necesidades de ser escuchados y de afecto, el que no modifica sus valores porque todos llevan a una meta. Ese ser supremo en el que se cree pregunta el ¿por qué?, no tiene juicios, tiene preguntas.
Así cada persona tiene los valores que demuestran realmente en sociedad y no de los que algunos se mofan pero en realidad carecen…
¿Quién de nosotros no ha sido herido durante su vida?
Lamentablemente las heridas que sufrimos durante nuestras vidas muchas veces no se pueden evitar. Estas vienen acompañadas de dolor, tristeza y muchas, muchas lágrimas.
El dolor es la sensación de opresión que sentimos cuando somos heridos. Es la palabra que expresa esa frustración que se refleja en nosotros.
La tristeza es el sentimiento. Algunos no la hacemos publica dibujando en nuestro rostro sonrisas falsas y llenas de hipocresía.
Tal vez podemos engañar a los demás pero en lo profundo de nuestra intimidad esa tristeza florece y si dejamos que se apodere mas que un simple sentimiento se convierte en nuestro modo de vida.
Cuando alguna situación, persona o nuestro propio ser se lastima a si mismo, solo podemos ocultar lo que sentimos de los demás. Pero Dios siempre sabe todo y no podemos ocultarle nada.
¿Sabes que hace Dios?
En su infinita misericordia, en vez de enojarse porque tratamos de engañarlo haciéndole creer que no nos sucede nada, El nos envía las lágrimas. Y creo que es el mejor regalo que nos ha podido dar el Señor.
Yo en vez de lágrimas les llamo amargura líquida. Si, amargura líquida, porque es lo único que nos ayuda a cicatrizar nuestras heridas.
Muchas personas tal vez se preguntan: ¿Por qué Dios me envía lágrimas para cerrar mis heridas pero me deja cicatrices? Eso es muy fácil de contestar. Cuando mires tu corazón y veas las cicatrices de todas las heridas que has sanado durante tu vida piensa: “Tengo esta cicatriz y es hermosa, porque a pesar de que un día hubo en su lugar una herida abierta, que me dolía, ahora es solo un recordatorio de que Dios me sanó mi corazón”.
Nuestro Dios siempre sanará tus heridas y te dejará cicatrices para que nunca se te olvide de donde te sacó. Adelante, dale la oportunidad de sanar las tuyas… es el momento. Esta en tus manos dar el primer paso. Tal vez no sea fácil, pero en algún tiempo tus heridas no dolerán mas, ya no habrá mas tristeza y en vez de tener amargura líquida tendrás una gran sonrisa.

queenloveNo se trata de tener un día familiar y tener una cena especial. No se trata simplemente de ir a la Iglesia el día de Acción de Gracias y decirle un "Gracias por todo lo que has dado". Un acto real de gratitud envuelve muchas cosas más que esas simples palabras: envuelve sinceridad, envuelve aprecio por lo que Dios da y por lo que Dios quita, envuelve la comprensión de que lo que tenemos, no nos lo merecemos, pero Dios nos lo da por su amor por nosotros. Y envuelve finalmente, el deseo de reciprocar de alguna manera lo que se nos ha dado, como una muestra de que entendemos ese gran Amor de Dios que busca lo mejor para cada uno de nosotros. Ese acto de reciprocar, tampoco es hacerlo solamente con Dios, sino mirar a nuestro alrededor... y ver quién está ahí...
Cariñossss
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Gracias Señor
Gracias, Señor, por ese charco lleno de cielo que sale a nuestro paso para llenar el corazón con su belleza. Gracias por el pan que nos das para aplacar el hambre. Por la risa del niño que se vuelve caricia. Por el mar y la nube. Por el don de sentir a plenitud la vida.
Gracias por cada hora, aún cuando no todas sean iguales de buenas. Gracias por el valor de la mariposa que enciende sin conciencia de su milagro, un pabilo de ensueño. Gracias, Señor, por los espejos maravillosos del mirar de nuestros padres y nuestras mentes. Por la amistad que prolonga ese sereno privilegio de ser hermanos.
Gracias por la lluvia fuerte, por la llovizna bienhechora, por haber puesto trinos y alas en las ramas. Gracias por cada gota de rocío y por el arcoiris y por el árbol que madruga su júbilo en el fruto.
Gracias, Señor, por el ayer que se prendió al recuerdo. Por el hoy que vivimos y por el mañana que nos espera con sus brazos repletos de misterio. Gracias, a través de mis labios, desde mi alma, en nombre de aquellos que se olvidaron de dártelas, en nombre de los que somos y los que seremos.
Gracias por toda la eternidad.
09:55 EST