En la víspera de quizá la final de la Liga de Campeones más esperada de los últimos años tengo que sincerarme. Por primera vez el Barcelona disputa una final continental donde yo me encuentro queriendo que gane. Un proceso que ha llevado 17 años. Y es que el histórico F.C. Barcelona vino a ganar su primera Copa de Europa en 1992 (no vi la final de 1961, ni recuerdo la de 1986). En su primer título y dos años más tarde en su derrota 4-0 ante el A.C. Milan recuerdo desear que perdieran. Diez años más tarde, el Barça consiguió su segunda orejona, esta vez ante el Arsenal. En ese momento recuerdo ya haber iniciado el cambio. No me molestó la victoria culé, es más, me alegré por Carles Puyol, Xavi, Andrés Iniesta y alguno más. Fue la ante sala de la Eurocopa 2006 donde ya presagiaba un final diferente al que estábamos acostumbrados con La Roja. La victoria de España cambió mi visión hacia el fútbol. Sigo disfrutando las victorias del equipo que considero mío pero disfruto los triunfos individuales de todos los jugadores que visten los colores de la Selección. Hincho por su buen momento, deseo que compitan al nivel más alto, y en este caso prefiero que los jugadores que defienden los colores de mi país ganen para que lleguen más motivados a la Copa Confederaciones.
A pesar de todo hay un factor más a tener en cuenta. El fútbol que ha realizado el F.C. Barcelona. No recuerdo algo igual. Quizá el A.C. Milán de los ochenta, no creo que el Dream Team de los noventa, algunos partidos del Madrid de Zinedine Zidane, puede ser. Por todo eso y por los españoles, ¡que gane el Barça!
PS: Será el título número 12 para un equipo español, superando los 11 de italianos e ingleses, otra razón más para ser blaugrana. ¡Hala Madrid!
¿Pero que se cree el Manchester City? No todo en el fútbol es dinero, aunque así lo parezca en ocasiones. Hace bien Lionel Messi quedándose en el F.C. Barcelona. Lo que no entienden Sheikh Mansour Bin Zayed Al Nahyan y Khaldoon Al Mubarak es que hay jugadores que todavía creen en la historia del fútbol, algo que no tiene el Manchester City. Hay una razón por la cual algunos jugadores quieren fichar por el Liverpool, el Real Madrid, el A.C. Milan o el Barcelona. Y no es por la posibilidad de ganar campeonatos, o los beneficios comerciales, o simplemente por los millones que ingresan a final de año, estos jugadores van a esos equipos por la historia. Por el fútbol, por los sueños, por los gritos que están atrapados en las paredes de sus míticos estadios. El escudo, la camiseta, los colores que algún día llevó Alfredo Di Stéfano o Marco van Basten. Muchos de ellos vieron a estas estrellas ganar la Liga de Campeones. Cuando jugaban en el barrio imitaban sus movimientos, emulaban sus celebraciones. Todos alguna vez lloraron emocionados, soñando ser como ellos al crecer. Todos se formaron deseando vestir algún día los colores de un grande de Europa.
El Manchester City no puede comprar a base de talonario ridículo toda esta historia. El City ha ganado un par de ligas, un par de copas y una UEFA, o sea, nada. No es ni siquiera de los grandes clubes de Inglaterra. Messi este año ganará mucho menos dinero que en el City pero si gana la Champions entrará en la historia del trofeo más prestigioso de Europa a nivel de clubes, quizá del mundo (mis respetos a la Libertadores) y quedará en la memoria, de por vida, de uno de los equipos más carismáticos del mundo, algo que los $392 millones nunca podrían comprar.
Además ya tienen a Robihno, ¿qué pasa, no bastó con ese talento para hacer huella en la Premier?
Javier Aguirre no se ha dado cuenta todavía que los próximos dos partidos de la Selección mexicana ante El Salvador y Trinidad y Tobado son vitales para clasificar al Mundial de Sudáfrica 2010.
Lo digo porque si El "Vasco" supiera que México necesita los seis puntos para no dejar que Estados Unidos, Costa Rica y Honduras se escapen en la clasificación, si supiera que no hay otra opción más que ganar los dos partidos no hubiera convocado a ese montón de suplentes y casi retirados. Oscar Pérez no puede ocupar el puesto de tercer portero, a no ser que Aguirre lo lleve para acumular millas en su tarjeta de American Airlines. Ricardo Osorio, Francisco Rodríguez y Carlos Salcido están muy lejos de su mejor forma., sobre todo este último y sino que le manden el tape de aquella jugada con Carlos Pavón donde terminó expulsado. Giovanni Dos Santos, Carlos Vela y Nery Castillo no juegan en sus equipos. Vela jugó la Copa que ya terminó y ahora calienta el banco, cuando le dejan. Nery ve los partidos desde más arriba, o sea desde la grada porque últimamente no es ni convocado.
Pensé que Guillermo Franco se había retirado del fútbol. Ha jugado 580 minutos en todo el año. Cinco partidos de titular, 12 ha entrado de reemplazo. Regalo de los padres para el Guille al ser llamado por Javier.
¿Qué hace Cuauhtémoc Blanco en la Selección? Tiene 36 años, pero no por eso porque Paolo Maldini tiene 40 y sí juega al fútbol. La última vez que el "Temo" se puso la verde las rodillas no pudieron con su peso, o mejor dicho su sobre peso. No tiene muchas oportunidades para probar jugadores, pero si el "Vasco" sigue haciendo estos inventos la Selección verá el Mundial cómodamente desde su sofá.