Tu relación con los demás es una de las ciencias de tu vida. Y tú necesitarás aprender esta ciencia de tu vida, para vivir en armonía en un mundo de comunicaciones interpersonales confusas, incompletas y demoradas, que te presentará en todo momento la necesidad de aprender a comunicarte con los demás.
En tu relación personal con los demás, tú debes aprender a confiar en las personas. Y tú aprenderás a confiar, desconfiando en las personas.
Relaciónate e interactúa con todas las personas, aceptando a todas las personas. Recordando que debes respetar a todas las personas.
Aprende a respetar a todos, en pensamiento, en palabra y en acción.
Aprende a respetar, incluso al hombre de corazón perverso, y también a tu enemigo.
Enfrenta, combate y destruye lo que deba ser enfrentado, combatido y destruido en el camino de tu vida.
Pero recordarás no ser irreverente, y no brindarle refugio a la soberbia. Porque tú no dejarás de respetar todo el tiempo, incluso a lo que debas enfrentar, combatir y destruir, en el camino de tu vida.
No lo harás, para que los oOíshas no te retiren su apoyo, y para que la obra de tus manos siempre sea bendecida.
Relaciónate con todos, con quienes son dignos, y con quienes no lo son.
Relaciónate e interactúa con todos, porque todos necesitan de ti.
Y porque aunque hoy no veas con claridad las razones, tú mismo o tú misma necesitas de todos.
Considera que los demás han vivido experiencias diferentes a las tuyas.
Que otros conocieron antes que tú, caminos que tú transitarás después.
Considéralo, porque tú puedes aprender de la experiencia de otros, y aliviarás tu vida ahorrándote sinsabores, sufrimientos y fracasos, conociendo la experiencia de los demás.
Estimula a los demás a continuar adelante. Y haciéndoles ver que son importantes.
Reconóceles sus buenas acciones.
Reconóceles su desempeño armonioso.
Y reconoce públicamente los valores que encuentres.
Porque haciéndolo, tú te conviertes en un factor catalizador efectivo de un desarrollo conveniente y armonioso en quienes te rodean, y en el mundo que con ellos compartes.
Cuando en tu andar tropieces con el hombre inicuo, con el de malos pensamientos, con el de acciones perversas, no sea tu filosofía evadirle ni resistirle, sino enfrentarle.
Dondequiera que te lleven tus pasos, lleva en tu mente, en la enseñanza de tus labios y en la obra de tus manos, el mensaje esperado de la solidaridad, ayudando a los demás de la manera que puedas, y de una manera efectiva.
Conviértete desde hoy hasta la eternidad, en portavoz amable de un mensaje docente de fraternidad humana.
Haz de tu relación con los demás un apostolado por la unión entre las personas, por la unidad de las personas, y por la dignidad de las personas.
Tú has de seleccionar a quienes recibirán de tu boca, determinadas informaciones y revelaciones.
No entregues secretos espirituales valiosos a quienes no están preparados para recibirlos.
Porque ellos no apreciarán aunque lo intenten, el valor de lo que dices y el valor de lo que ofreces.
No desperdicies personalmente un tiempo valioso que podrías ocupar de otra manera, ni obligues a otras personas a emplear su tiempo en algo que no les interesa, porque no es parte de sus prioridades.
En tu relación con los demás, respeta a quienes se abstienen, aunque no entiendas ni apruebes su camino.
Porque muchas personas se abstienen porque están inseguras, o porque desconocen.
Y porque, aún cuando no tengan una razón que lo justifique, es su derecho decidir como deciden.
Cuando tú te permites juzgar a otros, estás autorizando al Universo a que te juzgue.
Y el Universo, sin falta un día lo hará. Porque Orísha no olvida. Y porque todo queda escrito en la memoria de Ifá.
Por eso hoy yo te mando a que aprendas a juzgar a los demás.
Aprender a juzgar a los demás, será para ti un desafío de inteligencia, de prudencia, de justicia y equidad.
Tu capacidad para juzgar a los demás, será para ti una prueba indicadora de tu propio equilibrio y de tu madurez personal.
Y no olvidarás que, así como juzgues, tú serás juzgado, tú serás juzgada. Porque lo que envíes, ciertamente a ti regresará.
Y te esforzarás haciendo por los demás y tratando a los demás, tan justamente como quisieras que ellos procediesen contigo. Porque lo que envíes desde ti, recuérdalo, a ti regresará. Porque Orísha no olvida. Y porque todo queda escrito en la memoria de Ifá.
Abiku, abi, "el que posee iku," "muerte"; por lo tanto, "predestinado a la muerte" es una palabra usada para significar los espiritus de los niños que mueren antes de pubertad , y también una clase de espiritus malvados que hacen a niños morir; un niño que muere antes de doce años de la edad que es llamado un Abiku, y el espiritu , que causaron la muerte también que es llamado Abiku.
Parece ser que las zonas deshabitadas del país abundan con números de espiritus malvados o los demonios, que sufren de hambre, sed, y frío, puesto que nadie les ofrece sacrificio no tienen ningún templo, y que se están esforzando constantemente para mejorar su condición inscribiendo a los cuerpos de bebés recién nacidos. Solamente un Abiku puede entrar y detener la vida de un niño , como hay gran competición entre los Abikus para tal posición.
Cuando un Abiku ha inscrito a un niño que él toma para su propio uso, y para el uso de sus compañeros, la mayor parte de los alimento que el niño come, consumen ellos. Es las demandas incesantes que son hechas por el Abikus hambriento afuera, y que el Abiku dejado en un órgano del niño,tiene que satisfacer, que destruyen a el niño, porque el conjunto de su alimento es escaso para sus requisitos. Cuando se cree que un abiku esta lastimando a un niño adueñandose de un organo de este,acustumbran a darle el doble de comida, para todo hecho al niño es sentido por su Abiku. El Abiku dejado en un órgano, en gran parte, se identifica así llevando al niño a la muerte.Una madre que ve a su niño gradualmente el perder de peso sin u7na causa aparente concluye que un Abiku lo ha incorporado, que ella ha dado a luz a un Abiku, y que está siendo hambriento porque el Abiku está robando todo su alimento.
elkla superticiosamente une los anillos de hierro y las campanas pequeñas por los tobillos del niño, y cuelga cadenas del hierro alrededor de su cuello. El cascabelear del hierro y el tintinear de las campanas se supone que aleja al Abiku, por lo tanto son muchos los número de niños que deben ser vistos con sus pies pesados abajo con los ornamentos del hierro.
El niño recupera a veces su salud, y entonces se cree que este procedimiento ha sido eficaz, y que el Abikus se ha conducido lejos.Sin embargo, no ocurre ninguna mejoria, o el niño crece peor, los esfuerzos de la madre para expulsar al Abiku haciendo incisiones pequeñas en el cuerpo del niño, y poniendo en esto las pimientas o las especias verdes,creyendo que de esa manera causará dolor al Abiku y hará que él salga. El niño pobre grita con dolor, pero la madre endurece su corazón en la creencia que el Abiku está sufriendo igualmente.
Ikú es en sí la muerte misma, la que por mandato de Olofin viene a buscar a aquellos que se les ha acabado el tiempo en la tierra, para que luego Olodunmaré decida el destino de ellos, si irán al Ará Orún, o deberán volver al Aiyé para terminar su misión. Ikú dejó de ser Orisha por su arrogancia y pasó a comandar a los Ajogún ó guerreros del mal (aro, ofo, esse, egba, fitiwó, akobá, etc). Viste de negro, ceniza oscuro o marrón oscuro. Perdió su duelo con Orunla , por eso debe respetar a sus hijos y llevarlos solo cuando Olofin lo marque. No posee culto particular, sino a través de Eggun u Oro . No se le inmola ni se le realizan otro tipo de ofrendas. Al comienzo del mundo no se conocía la Muerte. Un día los jóvenes se quejaron a Olofin de que había tanta gente que no alcanzaban los alimentos para todos. Olofin llamó a Oyá y le pidió que llevara a Ikú a la Tierra, pero ésta no estuvo de acuerdo, pues no cría justo que los hombres la odiaran y le pidió que la relevara de semejante misión.
Entonces Olofin entendiendo que tanto los jóvenes como la Orisha tenían razón, le dijo:
-Bueno, eso podemos arreglarlo, primero enviaré a Babalú Ayé para que lleve a Arun(enfermedad) a la Tierra y cuando los hombres se enfermen, tú les llevarás a Ikú. Ikú y Oggún. Cuando Olofin confió su gobierno a Ikú y Oggún, no se conocían las enfermedades ni los sufrimientos.
Un día en que los jóvenes organizaron una fiesta, uno de ellos compró otí y le brindó a Oggún que bebió hasta emborracharse.
El dueño de la forja y los metales se acostó a dormir. Al rato, llegó Ikú que debía consultarle unos problemas urgentes y quiso despertarlo. Oggún furioso le cortó una mano a su compañero con el machete. La sangre corrió por todas partes. Todo aquel que la pisó se enfermó gravemente.
Fue así que se conoció la enfermedad en la Tierra.
......El egoísmo suele verse más como un fenómeno del lado de los antivalores que del trastorno.
Decimos que el egoísta es indoloro, mezquino o miserable, pero nunca lo vemos como una posible patología; ¿acaso la gula no ha sido elevada (¿o devaluada?) al rango de 'trastorno de la conducta alimentaría?'. Desde mi punto de vista, hay que considerarlo como una enfermedad del yo acaparador. Además de un acto de mala educación, es un atentado a los derechos humanos, una violación del principio de la reciprocidad, una conducta depredadora, o si quiere, un patrón antisocial. A veces la avidez es tan arraigada, es tan visceral, tan destructiva, que para modificarla se requiere la intervención psicológica o psiquiátrica. No disculpo a los egoístas, sino afirmo que están aquejados de una enfermedad perversa. Egoísmo se define como; 'Inmoderado y excesivo amor que uno tiene por si mismo y que le hace tender desmedidamente a su propio interés', sufre de egocentrismo: 'Soy el centro del universo'.
El egocéntrico, inevitablemente, desconoce a todo interlocutor y destruye toda posibilidad de relación: 'Sólo yo existo'. El inmoderado y excesivo amor por si mismo hace referencia de la egolatría, lo que se conoce como mecanismo o culto al ego.
El Ególatra desconoce la empatía. No posee la capacidad de amar porque el amor propio le demanda todo su potencial afectivo. Siguiendo las premisas de la ética de la consideración, la asertividad bien entendida trata de equilibrar el yo autónomo (independiente) con el yo considerado (interpersonal). La combinación de ambos me permite comprometerme con la red social/afectiva a la cual pertenezco y sostener al mismo tiempo un territorio de reserva personal. Laín Entralgo se refiere al momento coafectivo de la relación interpersonal, determinado por dos aspectos afectivos fundamentales, sin los cuales no puede existir ninguna relación: (a) la compasión (padecer íntimamente con el otro sus vivencias penosas) y (b) la congratulación (gozar íntimamente con el otro las vivencias gozosas). ¿Qué es ser egoísta?: Es renunciar a la condición humana, a lo coafectivo, es desconocer que somos prolongaciones de los demás. Aunque a los egoístas no les guste, estamos conectados unos a otros por naturaleza, intercalados, apretados, casi abrazados, de tal manera que ignorar al prójimo es negarse a si mismo. La carencia de amor, la ausencia de empatía y la indiferencia acaparadora son formas de agresión encubierta, violencia enfermiza que merece, además de repudio, ayuda profesional. De no ser así, seríamos egoístas con los egoístas: una bola de nieve de enemistad aplastante.
En la tierra de Okua Ara Konwa Inle vivia Ogunda-junani Orere Awo, que era famoso en aquella tierra por tener gran capacidad para asimilar los secretos de Ifa, lo cual le traía muchos arayeses los cuales querían destruirlo de todas formas ya que el era la confianza del Oba. Ogunda-leni Orere Awo nunca estaba tranquilo en ninguna parte ya que era una persona muy activa iba de una tierra a otra para servir en los cultos de Ifa, el se distinguía por su cuerpo edjunto, pequeño lo que le daba poder para escapar de sus enemigos, pero últimamente eran tantos los conocimientos que el había adquirido, que todos querían utilizarlo en los culto a Ifa, cosa que le mantenía ocupado todo el tiempo y se olvido de darle de comer al ángel de su guarda, y este le quitaba la memoria y repetía sin cesar las mismas cosas. Olofin al verlo de esta forma le dijo: Tienes que consultar a Ifa para ver que tienes que hacer. El se vio su propio Odu, donde Ifa le decía que tenia que atender a su cabeza, el salió en busca de Igui-ela (palo caballero), para atender a su cabeza, cuando llego Egugun estaba delante de la mata guasima, entonces, el tubo que hacerse paraldo y logro que se apartara Egun, el tomo el Igui-ela que necesitaba para curarse la Leri y se hizo la ceremonia, después que la termino el ebo-misi enterró los retos en un joro-joro con este suyere: Ol lala bogbo laye, Orere bogbo laye. Olofin al ver renovado su poder le dijo: Por haber sido obediente a Ifa de ahora en adelante conservarás siempre tu vitalidad y nunca en tu familia se podrá diferenciar a un joven de un viejo, pues los dos tendrán la misma vitalidad y pocas canas, cada mañana te levantaras con animo tendrás muchos ahijados y mujeres en la vida para confortarte, y desde entonces Ogunda-juani Orere Awo tiene las mismas características que Eiye-orere que es un pájaro ágil y diminuto, muy difícil de poder determinar la diferencia entre los viejos y los jóvenes, ya que ambos son igualmente activos, ágiles y es reconocido por los Ozainistas de Ifa para preparar el niche Ozain con esta ave para que tenga larga vida, activa, productiva, prospera, como la de esta ave, a la cual se le llama también Eiye-Oba por ser el pájaro del poder de los Obas. Esta ave la llamamos comúnmente Reynita (en P.R.) Vigirita (en Cuba), pequeña activa incansable, siempre vitalizada, ya que es este el carácter de Ogunda-juani que se le conoce entre los awoses de Ifa como Ogunda-leni Orere Awo, Ogunda da el poder de Orere a la persona.