Veamos, al momento de escribir este blog el balompie olímpico esta en cuartos de final con ocho clasificados. De América: Argentina y Brasil, de Europa: Italia, Holanda y Bélgica, de Africa: Camerún, Costa de Marfil y Nigeria. No tengo la bola de cristal así que desconozco como quedarán dibujadas las semifinales, el fútbol olímpico puede llegar a ser más incierto que el Mundial FIFA.
De hecho, si consideramos que tres países africanos pasaron a cuartos, esto implica que al menos uno de ellos pudiera seguir en el torneo.
Argentina y Brasil no son novedad, tienen jugadores que siendo menores de 23 ya son veteranos en el fútbol de alto vuelo, no hace falta dar nombres, pero ahí están, en Pekín y todo hace suponer que "pibes" y "garotos" pasen a la próxima ronda, o uno de los dos, pero insisto, son suposiciones a futuro, lo que aquí quiero resaltar son los fracasos de este reciente pasado futbolero en China.
Adiós CONCACAF
A eso me refiero, al prematuro adiós de Honduras y Estados Unidos del torneo, a la pobre cuota de gol del equipo catracho que en su Grupo D terminó último sin puntos y sin anotar un sólo gol.
Pobre actuación del conjunto centroamericano que llegó a los Juegos con una polémica en las valijas. Después de haber clasificado a Pekín de la mano del entrenador colombiano Alexis Mendoza y a un mes de la competición, este fue sustituido por el hondureño Gilberto Yearwood, manoseo de última hora que pulverizó las ilusiones de los hondureños en el balompie olímpico, y digo, ¿había necesidad de semejante cambio a 30 días del certamen?. Que alguien lo explique por favor.
Por su parte Estados Unidos sigue sin despegar en el fútbol, por lo menos en mundiales y olímpicos. Amaga pero queda a mitad de camino, esta vez estuvo cerca de clasificar, pero le faltó, le falta, los diez centavos para el peso.
Ajustado triunfo ante ****ón (1-0), empate frente a Holanda (2-2) cuando ganaba 2-1 a un minuto del final y derrota con Nigeria (2-1) jugando todo el partido con 10 hombres con la expulsión tempranera y polémica de Michael Orozco. El equipo no dejó mala imagen en este encuentro pero eso no bastó y quedó afuera.
Así, en un abrir y cerrar de ojos la CONCACAF concluyó su presencia en Pekín, poco para rescatar y mucho para trabajar para los próximos cuatro años si de verdad se quiere aspirar a un lugar en el podio olímpico.
A propósito de podios, estos Juegos se asemejan a un duelo del viejo oeste (o de samurais) entre dos pesos pesados que hacen la suya ignorando al resto. China y Estados Unidos se cortaron solos, peleando el primer puesto que por ahora tienen los asiáticos.
Si bien aun queda mucho en juego, y este blog se escribió el jueves 14 de agosto, dudo que algún otro país se les acerque.
Y qué decir de Latinoamérica. Cuba va a la vanguardia con 7 medallas, Brasil con 5 y Argentina, Colombia y México con una cada uno. Quedan días y es cierto que la lista puede agrandarse pero aun asi se está lejos de los de arriba, ¡bien lejos!
Cuando leas este blog ya estaremos en el arranque de los Juegos Olímpicos, el tan esperado evento deportivo que en este 2008 se mudó a China, la controversial y misteriosa China, la que allá por 1948 de la mano de Mao Tse Tung formalizó uno de los regímenes más autoritarios y duraderos del planeta.
La China milenaria e incomprensible para una buena parte de la población mundial, la que posee más de mil millones de habitantes y un servicio secreto multiplicado a lo largo y ancho de un país que a veces pareciera atrapado en su propia telaraña ideológica.
Esta es la China que el mundo occidental critica y acusa por sus imposiciones antidemocráticas pero con la cual muchos países desean tener relaciones comerciales. De hecho, la China actual es más temida por su condición económica que por su militarismo.
Sus bicicletas van dando lugar a un amplio parque automotor que requiere combustible al por mayor, su tecnología avanza sin preámbulos al igual que sus condiciones energéticas, su mercado financiero impone atención y respeto y a pesar de la desconfianza que genera esta China otorga préstamos y genera comercio en todo el globo terráqueo.
Mao murió hace años pero su legajo quedó impreso a hierro caliente en una población que no se rebeló y que aun sufre la terrible censura pero cuyo presente, para bien o para mal, ninguna otra potencia del mundo está en condiciones de ignorar.
Este es el actual anfitrión olímpico y por un mes los deportistas del planeta buscarán desde Pekín la gloria, o por lo menos, el afán de competir.
Para muchos una sede no deseada, para otros la posibilidad de un acercamiento que gracias al deporte supere fronteras ideológicas y condicione cambios para el bienestar de todos, los de allá, los de acá y el resto.
Tal vez nada de eso nunca ocurra, quien sabe, pero si te gusta el deporte, si aprecias el drama y el éxtasis de un triunfo, te invito a que por un mes olvides lo inolvidable y disfrutes de los Juegos Olímpicos.
Después de todo es una manera de ser humanamente pacíficos, y no hay nada malo en eso.
No podía ser de otra manera, la FIFA finalmente le indicó al Barcelona que los jugadores menores de 23 años, si son convocados, deben ir con la selección de su país de origen a los Juegos Olímpicos.
El tema viene ligado al argentino Lionel Messi que dio mucho que hablar en las últimas semanas, porque el club catalán, con el presidente Joan Laporta a la cabeza se jugó una carta importante para un equipo europeo, limitar el préstamo de jugadores a los respectivos seleccionados que por lo general son sudamericanos y africanos.
Además del Barcelona también habían esgrimido cierta rebeldía los clubes alemanes Schalke 04 y Werder Bremen con los 'garotos' Rafinha y Diego, aunque estos se fueron sin preámbulos ni explicaciones.
Laporta tanteó a Blatter y su gente y a la vez dejó la puerta abierta para que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) tome cartas en el asunto, pero esta organización ya se lavó las manos como Poncio Pilatos con la apelación presentada por los mencionados clubes alemanes, un antecedente que no favorece al club ibérico.
Así al Barcelona no le quedó más que aceptar las indicaciones del ente mayor del fútbol, después de todo los Juegos Olímpicos son cada cuatro años y en la dirigencia deportiva mundial aun hay personajes que creen firmemente en la participación global de todos los deportistas que cumplen las normas olímpicas. Pureza en esto tal vez no haya pero convencimiento si.
En tanto Messi, que se mantuvo callado en todo el proceso, al final habló con los medios y dijo estar satisfecho con la decisión, su sueño es ir a Pekín.
Parco e introvertido, " La Pulga" dejó que la FIFA tomara la posta, no es para menos, el Barcelona lo cobijó a él y a su familia cuando era un chiquilin de 14 años y reforzó su alicaído cuerpo hasta convertirlo en un futbolista de primer nivel, más allá de duplicarle su ya jugoso sueldo.
Es obvio que Lio no quiso quedar mal con sus "jefes" y calló, algunos periodistas argentinos abrieron sus bocazas para criticarlo porque no hacía público sus deseos olímpicos aunque parece que la cosa apunta a normalizarse.
Y "colorín colorado".....los Juegos Olímpicos tendrán en vivo y en directo a la estrella futbolera del momento, en tanto la FIFA impuso su mando, pero cuidado, los todopoderosos clubes europeos por el momento calmaron sus peticiones pero hasta nuevo aviso, a no confundirse, porque la historia continuará.
El tema no es nuevo, nada de eso, sí es preocupante, cada vez más preocupante. El que viene hablando del asunto de forma salpicada pero no menos dramática es el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien hace poco tiempo aseguró tener "miedo"de que equipos europeos, y entre otros citó al Real Madrid y al Barcelona, compren a cada jugador brasileño "que marque dos goles en un partido".
La ocurrencia tuvo relación con uno de los casos más sonados en Brasil y en Sudamérica, la venta de los derechos del joven Philipe Coutinho de 16 años, del Vasco da Gama al Inter de Milán, fichaje que se cerró el pasado 22 de julio.
Coutinho es, por ahora, una joven promesa del Vasco da Gama, que también fue pretendido por otros grandes equipos europeos. La operación se realizó por unos seis millones de dólares que el club italiano pagará en tres partes. El ´garotinho´permanecerá en su club de origen hasta que cumpla 18 años, puesto que la FIFA "no permite el traspaso internacional de menores de edad".
Philipe confesó haberse enterado de la negociación a través de la prensa y que el que estaba a cargo de la misma era.....su PAPA. Esta tampoco es la primera vez que PAPA o MAMA o TIO o HERMANO se hacen cargo de un contrato futbolero y del futuro de un chiquilín que puede llegar a salvar económicamente a toda una familia al mejor estilo, Messi, por ejemplo.
Brasil es el mayor exportador de futbolistas del mundo, unos 1080 jugadores hicieron valijas en el 2007 pero lo que a Lula le preocupa es que cada vez las edades de los ´garotos´ de exportación se van reduciendo y los clubes europeos, si bien a veces no se llevan al juvenil, son dueños de su futuro en el propio país de origen.
Por supuesto ellos pagan, y muy bien, y así la familia queda feliz.
Esto ocurre desde tiempos remotos, o sea el que paga manda y sino convence, muchos políticos de cualquier rincón del planeta conocen bien este asunto, tanto que a veces dejan flotando la sensación que no hay nada malo dejarse convencer por los adinerados de siempre.
En este tema particular los adinerados están disfrazados de equipos europeos que en definitiva terminan imponiendo su propio estilo mercantilista.
Hace tiempo un notable escritor argentino ya fallecido, Osvaldo Soriano, me dijo en una entrevista cafeinada, "la pobreza es muy mala companía, y en nuestro continente son muchos los que no se la pueden sacar de encima."
Pobreza o no, el tema de los juveniles tirando a niños también pasa en Argentina, donde la Federación de Fútbol de ese país (AFA) ya está imponiendo nuevas normas para evitar que los papis, los dirigentes, los intermediarios o los clubes de " afuera" se lleven a los nenes, en fin, esto sucede aquí, allá y más allá.
¿Evitarlo? en Brasil es lo que busca el gobierno de Lula, frenar la venta de chiquilines aunque a Mami y a Papi les moleste. Pero cuidado, hay que buscar una edad mínima porque los niños de cinco a 12 años también están en "peligro" de ser "exportados".
Las cosas del fútbol actual, a lo que hemos llegado.
Uno ya se sacó de encima a su ex club y el otro sigue dejándose llevar por las olas que bañan a la paradisíaca isla de Ibiza. Vienen del mismo país y prácticamente tienen los mismos orígenes de cientos de futbolistas sudamericanos aunque en este caso llevan consigo el espíritu alegre, festivo y habilidoso del jugador brasileño, además de poseer sólidas cuentas bancarias.
Por unos 25 millones de euros Ronaldinho dejó la gótica Barcelona y partió a la sobria ciudad de Milán, la relación con los catalanes no daba para más y el habilidoso ´garoto´ buscaba desde hacía rato nuevo uniforme. Lo consiguió pero también logró que lo dejen ir con su selección a los Juegos Olímpicos de Pekín para intenar ganar la medalla dorada, único trofeo que le falta a Brasil en su lujosa vidriera futbolera.
Los informes dicen que tiene ganas de entrenar y ponerse en condiciones para los juegos y para el ´calcio´, algo que a sus 28 años se puede lograr sin problemas. Su sonrisa traviesa y reconocida en el planeta volvió a ser noticia cuando llegó a la ciudad italiana a firmar su contrato. Borrón para la aventura ibérica y compás de espera para observar si responderá con creces a las expectativas creadas en torno a su gran habilidad que desde hace bastante tiempo brilla por su ausencia.
El fútbol espera a Ronaldinho y dudo que este haya olvidado su talento, volverá, aunque tampoco dudo que olvide su espíritu alegre y festivo, es una marca registrada.
En tanto su compatriota Ronaldo las "juega" de Popeye a bordo de un lujoso yate sobre las aguas del Mediterráneo español junto a su novia María Beatriz y amigos, recuperándose de una lesión en una de sus rodillas, recuperación que le llevará un par de meses más antes de empezar a darle al balón. Las imágenes de turno lo muestran alegre, despreocupado, disfrutando del sol bien lejos de Río, del novelón de los travestis y las ´paparazzis´ de su país.
Eso sí, lleva consigo una interesante panzita que lo acompaña a proa y a estibor y también a la playa de la popular Ibiza. No sólo deberá curarse de sus nanas sino ponerse a dieta, ya que por ahora es un turista gordito de 32 años llamado Ronaldo. Cuál será su futuro, qué club buscará sus servicios es un dilema y pura conjetura, pero alguien hará una oferta, no por nada es el goleador histórico de todos los mundiales.
Así gira el presente de estos dos astros deportivos, idolatrados, joviales y polémicos, miembros exclusivos de ese inigualable circo que es el fútbol mundial.