Durante su visita a México el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter tocó un tema que irrita a muchos, en especial a los que afanosamente buscan mejorar sus condiciones futboleras en las selecciones nacionales. El helvético ya anticipó que "tomará más previsiones por el creciente número de futbolistas sudamericanos que adquieren la naturalización de los países donde juegan."
Blatter apuntó directamente a los futbolistas brasileños y argentinos e indicó que hay unos "seis mil jugadores sudamericanos" repartidos en el mundo. Una cantidad que bien puede ser insertada en el rubro exportación, con sus consiguientes tasas fiscales, en las finanzas argentinas y brasileñas.
Pero este tema no es de ahora, de hecho es bastante antiguo e incluso jugadores naturalizados aportaron su grano de arena para que selecciones de elite, como la italiana por ejemplo, se hayan consagrado campeonas del mundo. En 1934 Italia fue campeón mundial y tuvo cuatro integrantes argentinos: Orsi, Monti, Guaita y De María y un brasileño, Guarisi
A través del tiempo argentinos de la talla de Enrique Omar Sívori, Humberto Maschio, Juan Angelillo y el campeón mundial 2006, Mauro camoranessi, entre otros, formaron parte de diversos repreentativos italianos sin olvidar al inigualable Don Alfredo Distéfano que vistió la casaca española.
Sin ir más lejos la selección española ganadora de la última Eurocopa contó en sus filas con el brasileño Marcos Senna uno de los pilares de aquél gran campeón.
En México, por ejemplo, el brasileño Antonio Naelson Sinha' jugó el Mundial de Alemania 2006 y en el largo camino a Sudáfrica 2010, intervinieron en el "Tri" el brasileño Leandro Augusto y los argentinos Vicente Matías Vuoso y Guillermo Franco.
Donde se mira hay jugadores naturalizados que son parte de selecciones que a veces poco o nada tienen que ver con el origen del futbolista, por ejemplo ver jugadores brasileños con el uniforme de ****ón o Vietnam, suena atípico pero para las federaciones es potable y competitivo.
Blatter menciona que el próximo Mundial 2014 en Brasil, debido a selecciones conformadas con jugadores naturalizados, tendrá mayoría de brasileños y argentinos. Este concepto por parte del mandamás de FIFA deja de lado otro concepto que a la hora de evaluar es también interesante.
En el planeta fútbol Brasil, de por sí con la mayor cantidad de futbolistas afiliados debido a que es el país más poblado de América Latina, es una máquina de generar jugadores y, como alguna vez dijera Tostao, actual periodista y otrora jugador del Brasil campeón en México 1970 "la selección no da lugar para todos".
Así, los que no tienen cabida en casa la pueden tener afuera. En el firmamento futbolero las condiciones económicas siempre ayudan a cambiar de uniformes. Eso también pasa en muchas ramas profesionales, como las ciencias, las artes y por supuesto el deporte en general. En los Juegos Olímpicos se detectan historias de deportistas que cambian de país tanto por ideología como por mejoras económicas.
En Argentina ocurre lo mismo que en Brasil aunque en menor escala por una cuestión numérica, es un país más chico con una población cercana a los 35 millones de habitantes, Brasil tiene unos 190 millones. Por supuesto brasileños y argentinos tienen algo en común, futbolísticamente hablando se adaptan más fáciles a los nuevos retos (los uruguayos entran en esa línea) y siempre llevan consigo "ese que se yo, ¿viste...?"
Con su exposición Blatter no pretende limitar las posibilidades laborales de futbolistas que emigran a otras costas sino tratar que las federaciones nacionales, por lo menos a nivel selección, trabajen más y mejor con sus propios jugadores. Una premisa lógica y entendible, que significa apostar a lo de casa.
Pero la propuesta no es fácil, los intereses de los clubes de una forma u otra están ligados a los intereses de las respectivas federaciones que en muchos casos obvian la labor de los técnicos de inferiores y con el visto bueno de seleccionadores nacionales, meten mano a los "importados" de turno.
Pero Blatter se cansó y ya le apunta a los naturalizados, ahora el tema pasa para que las federaciones comiencen a apuntarle a sus divisiones inferiores, sino es verdad que en el 2014 la samba y el tango se van a escuchar en los vestuarios de muchos equipos.
Si algo hay en común en el deporte de América latina y en especial en el fútbol de la región, seré específico, es que la violencia reinante en la zona acecha y golpea a todos por igual.
El ex jugador argentino Fernando Cáceres debutó en 1986 en Argentinos Juniors y en 1991 fue traspasado a River Plate, con el que ganó una Liga, para pasar en 1993 al Real Zaragoza donde ganó la Copa del Rey en 1994 y la Recopa de Europa en 1995.
Volvió a la Argentina en 1996 y jugó en Boca Juniors pero en 1997 pasó al Valencia y más tarde al Celta de Vigo hasta 2004. Jugó en Independiente hasta 2006 y en 2007 se retiró en Argentinos Juniors.
Con la selección argentina disputó 24 partidos oficiales entre 1992 y 1997, dirigido por Alfio Basile y Daniel Passarella y obtuvo la Copa América de 1993 en Ecuador habiendo jugado el Mundial de Estados Unidos 1994 donde ocurrió el episodio de dopaje de Diego Maradona.
Hoy Cáceres, con apenas 40 años de edad, es un cuerpo herido gravemente que lucha por su vida en un hospital de Buenos Aires luego de ser baleado en un intento de robo por juveniles de tan sólo 15 años de edad.
Triste epílogo para una vida, que como tantas otras victimas de semejante violencia, vieron acortadas brutalmente su existencia terrenal en cuestión de segundos. Cáceres no está muerto pero una bala penetró en su ojo derecho y se alojó en el cerebro. De superar la grave situación el disparo le dejará consecuencias severas.
En tanto barrabravas del Deportivo Cali provocaron disturbios antes del partido de su equipo ante Real Cartagena. Los fanáticos atacaron con palos y piedras a automóviles y se agredieron entre ellos luego que el conductor de un autobús se negó a conducirlos al estadio Jaime Morón de Cartagena.
Las fuerzas policiales pudieron detener a unos 27 menores de edad, responsables de los hechos vandálicos.
El gobierno de Brasil aceptó gustoso ser sede de los Juegos Olímpicos del 2016 y antes será sede del Mundial 2014. La administración de Lula ya anticipó que tendrá que trabajar mucho y bien para controlar la violencia que genera tanto temor en la vida cotidiana de los brasileños.
El Mundial de Sudáfrica se avecina y también la gran preocupación de los organizadores y la propia FIFA, mejorar la seguridad en el país africano para cuando arranque la gran cita futbolera.
A veces queda la impresión que los violentos están ganando la batalla y los parámetros existenciales entre los que tienen y no tienen deja la puerta abierta para la drogadicción, el robo, la prostitución y el deambular de niños cargados de balas y resquemor hacia una sociedad que ya antes de nacer les dio la espalda.
Nadie está exento de ser una nueva víctima de semejante barbarie, una vida vale nada y cualquiera cae en la volteada, sea un simple empleado, un profesional, un servidor público o un ex jugador de fútbol.
La tragedia es la enfermedad del presente, y la violencia el resultado de gobiernos que no logran equilibrar la balanza por la vida, los inadaptados logran invadir máterritorio y el temor confunde a los buenos.
Fernando Cáceres era, es, un buen tipo como millones de latinoamericanos que habitan la región, pero hoy juega el partido de su vida para pelearle a la muerte.
En algún lugar de Argentina o de otro país latinoamericano un joven con ganas de revancha simplemente por haber nacido apunta a su nueva víctima, sea cual sea, caiga quien caiga.
Algo huele mal en el fútbol argentino, específicamente en la dirigencia del fútbol argentino. Desde un tiempo a esta parte las cosas se han ido deteriorando, se nota, se palpita, ya no sólo en la selección argentina sino también en el torneo local y en los clubes que conforman el torneo local.
Por un lado está el absurdo comportamiento de Diego Maradona en la conducción de la selección albiceleste. Como olvidar el efusivo abrazo con Carlos Bilardo luego de la clasificación mundialista ante Uruguay (1-0) en el Centenario de Montevideo y la posterior declaración del propio Diego acusando a Bilardo de querer tumbar a Grondona del cargo de presidente de AFA, una escena digna de un film de Brian de Palma, porque la acusación de Maradona, horas despúes de la agónica clasificación argentina a Sudáfrica 2010, fue de TERROR.
Cuando todo hacía suponer tranquilidad por lo conseguido, zas, Diego se manda otra y por supuesto ya es tarde para cambios, el "Pelusa" seguirá dirigiendo a la selección le guste o no a los miles de aficionados argentinos que dijeron basta. Para colmo hasta Grondona justificó los exabruptos del seleccionador en aquella memorable conferencia de prensa post Uruguay: "Que me la chupen".
Y si Don Julio, que tiene que dar el ejemplo, justificó eso, entonces la cosa está mal, pero muy mal.
En cuanto al torneo local, bueno, la última novela la dio la dirigencia de Racing Club, otrora glorioso e histórico club rioplatense, el mismo del cual hasta Juan Domingo Perón se declaró hincha (el ex presidente Néstor Kirchner lo es y se rumorea que también Carlos Gardel fue aficionado) el primer club argentino en ganar una Copa Intercontinental (1966), sí, la famosa "Academia", que siempre se ubica entre los tres primeros clubes de más convocatoria del fútbol argentino.
Hoy, con entrenador interino (Juan Barbas) por la renuncia del verborrágico Carusso-Lombardi, Racing pelea para no ir a la promoción y tener que jugar un minitorneo para tratar de salvarse del descenso.
Entonces quienes dirigen el destino actual de la entidad no tuvieron mejor idea que anunciar la contratación del alemán Lothar Matthäus, otrora figura estelar del balompie germano, campeón mundial, entre otros logros, en Italia 1990.
Lothar, que como técnico dirigió al club austríaco Rapid de Viena, el serbio Partizan de Belgrado, la selección de Hungría, el Atlético Paranaense de Brasil, el Red Bull de Salzburgo y el israelí Maccabi Netanya, poco destacó en la profesión .
De hecho, en sus dos salidas de Europa como entrenador cumplió ciclos cortos, en el Paranaense dimitió por razones familiares tras siete partidos disputados por el equipo y en el Maccabi Netanya sus dirigentes rescindieron su contrato por razones económicas antes de cumplir una temporada.
Pero a esto hay que agregarle un ingrediente más que tiene que ver con la vida íntima del germano ya que sólo se convertirá en nuevo entrenador de Racing si su mujer Liliana puede seguir desempeñando su profesión de modelo publicitaria en Argentina.
Este técnico es el elegido por la dirigencia de la "Academia" para salvar al club de la promoción. Lothar no sabe español, imagino que ni debe saber quién es Racing ni tendrá idea del plantel pero ahí va...
Cuando este blog esté publicado tal vez, sólo tal vez, ya Matthäus será parte del balompie argentino y su esposa Liliana, de apenas 22 primaveras, sea modelo en la tierra del mate y el tango, todo un circo que ayudará a promocionar la llegada del alemán a Argentina.
Y mientras Racing necesita un salvavida para zafar de su presente la dirigencia se despachó con este fichaje tan poco serio. Algo huele mal en el fútbol argentino, en especial en la dirigencia del fútbol argentino.
Finalmente las tan mentadas eliminatorias, en este caso las de América, llegaron a su fin y todo se aclaró, o al menos eso parece. Con su triunfo frente a Uruguay por 1-0, Argentina entró directamente al Mundial ubicada en el cuarto puesto.
Así el seleccionado charrúa va al repechaje con Costa Rica que a segundos del final vivió una pesadilla, luego de ir venciendo 2-0 a Estados Unidos, el equipo de Bob Bradley le empató agónicamente en tanto Honduras le ganó, sin sobrarle mucho, a El Salvador 1-0.
Conclusión: los hondureños, luego de mucho andar regresaron a un Mundial y los ticos tienen una tarea complicada, ir al dilucidar el último puesto de repechaje con Uruguay, cuidado, la tarea es difícil pero no imposible, creo que la parte anínimica va a jugar un papel preponderante en esa definición, en especial por parte del plantel de Costa Rica, pero bueno eso será en un par de semanas, ahí se verá lo que se tendrá que ver.
El legendario Centenario hervía cuando el árbitro paraguayo Amarilla, que en el partido tuvo que sacar varias amarillas, pitó el final del juego. El equipo argentino cumplió una aceptable faena, nada del otro mundo, convengamos, y venció a sus primos hermanos con gol de Mario Bolatti (Huracán) a los 84 minutos. Frustración en Uruguay, el conjunto celeste no tuvo un buen partido y lo suyo fue más empuje que claridad.
Argentina ganó el duelo y pasó sin escalas a Sudáfrica 2010 luego de unas eliminatorias que fueron literalmente para el olvido, en la era Maradona la albiceleste jugó a nada aunque estuvo en los primeros lugares de las noticias deportivas y eso gracias a su técnico, el inefable Diego Armando.
En pleno festejo por el triunfo ante Uruguay, "Pelusa" disparó toda su artillería con resquemor y bronca insultando a muchos de los medios argentinos por haber criticado a la selección, una actitud que sorprendió y a la vez dejó en claro la poca autocrítica que el seleccionador tiene.
Espectáculo deplorable y vulgar de quien representa al equipo máximo del fútbol argentino. Y si a ello le agregamos las demostraciones seudoenfermizas de Carlos Bilardo y las obsoletas declaraciones de "Don Corleone" Grondona también criticando al periodismo deportivo estamos ante un panorama incierto y controversial de un seleccionado que le guste o no a Maradona y su banda sigue jugando a nada.
Pero el tema fútbol se puede arreglar, es lo otro lo que no parece tener arreglo, la soberbia actitud del altanero DT, ahí la cosa no camina, para nada.
Del lado hondureño la alegría futbolera es merecida y elocuente, más allá del problemático presente político que vive la nación centroamericana.
Otra vez el fútbol alegrando, aunque más no sea un consuelo pasajero pero consuelo al fin, el corazón de miles de hondureños que ven como su selección llega a un Mundial por primera vez desde 1982, toda una generación plagada de amarguras y tareas a medias.
Cuando la cosa anticipaba el repechaje, Estados unidos, que buscó el empate de forma incesante y terminó primero en las eliminatorias (México segundo), logró el 2-2 ante Costa Rica a segundos del final. Carambola catracha y a celebrar.
El colombiano Reinaldo Rueda pudo con Honduras lo que no pudo con Colombia, ir a una cita mundialista. Su aventura futbolera terminó en buen puerto y a decir verdad, ya era hora que Honduras clasifique, plantel nunca le faltó, pero en los últimos tramos siempre algo le pasaba.
Cambió la historia, en parte por el cabezazo de Carlos Pavón en San Salvador y en parte por cabezazo de Jonathan Bornstein para el 2-2 de EU ante los ticos.
Y así, a pesar de los pesares el fútbol se dio el gusto de alegrar a Honduras. Algo es algo.
Terminó el anteúltimo capítulo de las eliminatorias al Mundial 2010 y si bien el panorama se aclaró con la clasificación de tres selecciones más, México y Estados Unidos por Concacaf, Chile por Conmebol, lo cierto es que el último capítulo depara una gran dosis de suspenso para ambas confederaciones americanas.
Por el lado Concacaf, la derrota de Honduras a mano de los "soccer boys" por 3-2 en la misma capital hondureña despertó nuevos interrogantes acerca de la posibilidad catracha de ir de manera directa a la cita mundialista.
Con esta caída Honduras marca 13 puntos, dos menos que Costa Rica que ahora suma 15 unidades (goleó 4-0 a Trinidad) y se ubicó en la tercera posición del hexagonal final.
En consecuencia este miércoles será decisivo y definitivo para ambos: Costa Rica visita a Estados Unidos y Honduras a El Salvador que ya quedó relegado de cualquier opción mundialista pero que aun conserva su orgullo para enfrentar con dignidad su último encuentro clasificatorio.
Ni ticos ni catrachos tienen una misión fácil pero algo queda claro, los dos deberán salir a ganar sus encuentros, apelar a algo menos es suicida, no debe haber especulación que valga, el que quede cuarto va a un repechaje que pinta muy pero muy complicado con tres selecciones de Conmebol en línea para ello, Uruguay, Argentina y Ecuador.
Cuaquiera de las tres posee en teoría, posibilidades para superar ese último escollo premundialista, así tanto Simoes como Rueda deberán tratar de evitar meterse en el drama futbolero del repechaje, por supuesto hay ventaja de dos puntos para Costa Rica en caso de vencer a EU, pero los estadounidenses no se van a entregar sin dar pelea, por lo tanto la consigna para ambas selecciones debe ser ganar o ganar, ahí veremos.
En el caso de Conmebol el programa luce aun más emocionante porque en la definición por el cuarto puesto se enfrentan nada más y nada menos que Argentina y Uruguay en un clásico rioplatense con sabor distinto, un duelo que se anticipa será para alquilar balcones.
Hoy por hoy, abajo de los tres clasificados, Brasil, Paraguay y Chile, marcha Argentina con 25 puntos, le sigue Uruguay con 24 y Ecuador con 23 unidades, Venezuela con 21 unidades tiene una remota opción de clasificar.
Pero el punto central está en el juego que se realizará en el Centenario de Montevideo: con un triunfo o un empate Argentina va directamente, o sea sus opciones son dobles, Uruguay debe ganar para acceder al mundial, ninguno de los debe correr riesgos porque Ecuador, de vencer a Chile entra en línea clasificatoria, por lo menos al repechaje.
Una jornada intensa está última. Argentina viene de ganarle agónicamente a Perú 2-1 dejando una imagen pobre, de equipo sin ideas, y por momentos sin fuego.
Jugadores que entran y salen del equipo sin un plan de juego estructurado y dependiendo de un goleador, Martín Palermo, que ya avisora a la distancia los 40 años.
Pero por sobre todas las cosas el cuerpo técnico de la albiceleste comandado por Diego Maradona sigue moviéndose entre confusiones, polémicas y jugadores que en la selección van perdiendo nivel, como Leo Messi y Javier Mascherano.
Uruguay viene de vencer en Quito a Ecuador en un gran partido, un triunfo que le dio una necesaria dosis de vitamina espiritual al equipo del profesor Tabárez, me inclino a pensar que la "Celeste" está más cerca de la clasificación directa que Argentina aunque el fútbol de lógico y preciso tiene muy poco.
Ecuador juega una parada brava ante una de las mejores selecciones sudamericanas del momento, Chile, este Chile que de la mano de Marcelo Bielsa entró categóricamente al Mundial 2010.
Los ecuatorianos deben vencer a la Roja para aspirar a algo, pero conociendo la postura de Bielsa, en Santiago la cosa no será nada fácil.
En horas apenas se decide este acertijo que le sobra suspenso y mucha emoción. Como escribí antes, para alquilar balcones..........