No importò el cambio de estadio, las quejas de Maradona sobre el Monumental de River, buscar una cancha donde la aficiòn estè màs cerca del campo de juego para alentar de manera màs directa y a la vez intimidar al adversario, en este caso a Brasil y su banda futbolera.
Ah, y ademàs darle a Rosario la posibilidad de ver bien cerca a su hijo pròdigo, a "La Pulga" que destaca sin lìmite en el Barcelona.
Tanta fue la movida que el propio entrenador Guardiola autorizò a Leo a llegar una semana antes a prepararse para el gran duelo por las eliminatorias.
Maradona, a su manera, rodeò al diminuto y genial jugador con todos los condimentos necesarios para que el juego del 5 de septiembre sea el juego de Leo Messi. Pero Diego olvidò un detalle, la selecciòn brasileña no es un hueso fàcil de roer y ademàs de preàmbulos y palabras motivadoras tambièn se necesita para ganarle una sòlida estructura futbolìstica, un trabajo a conciencia que empieza desde atràs hacia adelante acompañado de una concentraciòn intachable.
Por momentos Argentina, en su caìda por 3-1 ante Brasil fue algo de eso, pero en tèrminos generales, el combinado rioplatense resultò ser mucho menos que Brasil, un equipo ya formado que no experimenta en ninguna de sus lìneas y que responde sincronizadamente al plan de Dunga, tècnico criticado pero ganador.
Si a todo esto le sumamos esa diferencia a favor que siempre acarrea Brasil con jugadas afortunadas y el despliegue habilidoso de Kakà, pues estamos ante una selecciòn de primer nivel que llegarà a Sudàfrica dispuesta a llevarse por delante a cuanto rival se le cruce en el camino.
Así, Kakà le ganò el duelo a Messi porque si bien es clave en el ataque brasileño no es LA CLAVE del equipo, porque deambula libre en el medio campo y tiene aleros que le tocan con presiciòn sus pases y porque no tiene la cruz encima de tener que demostrar constantemente que es el mejor de todos.
Una buena parte del periodismo deportivo argentino, y de la aficiòn tambièn, se ha encaprichado con los valores futboleros de Messi y su lugar estelar en la selecciòn argentina.
Y mientras el resto acompaña, Messi juega. Con ese manto sobre su persona "La Pulga" se siente obligada a demostrar siempre que es el centro primordial de la albiceleste, y se nota que no disfruta ni en Rosario ni en River ni donde le toque esta funciòn, a diferencia del Barcelona donde es figura pero tambièn uno màs del gran plantel azulgrana.
La solidez de Kakà y su panorama de cancha jugando al contraataque sepultaron con un pase de 20 metros a Luis Fabiano las esperanzas del seleccionado argentino con el 3-1 letal e inamovible.
Del otro lado Messi trataba de superar una pierna tras otra de la bien estructurada defensa carioca. Kakà sonriò con todo su rostro el final de la faena, Leo quedò con la cabeza y la vista clavada en el cèsped de esa cancha rosarina, el duelo y el partido se los habìa llevado su ilustre visitante.
Brasil ya es presencia en Sudàfrica, Argentina, a los tumbos va a jugarse una carta difìcil a Asunciòn con un equipo que ya no convence ni siquiera a los muchos que con su trasnochado y mediocre argumento postularon a Diego Maradona como tècnico de la selecciòn.
Ademàs de todo agrego un detalle cronològico, el 5 de septiembre es una fecha nefasta para los gauchos. Cayeron con Brasil en Rosario y en 1993 en el Monumental de River, dirigidos por Alfio Basile, fueron goleados por Colombia 5-1.

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Hola Horacio, tengo una duda, y ojala me la puedas contestar, en la historia de los enfrentamientos entre Brasil y Argentina, quien tiene mas partidos ganados en juegos oficiales?..ojala tengas el dato.Gracias.
soyelmismo1518Salvador
09:19 EST