Jornada inolvidable para el fútbol catracho la de este miércoles 12 de agosto, goleada por 4-0 de la selección ante Costa Rica que la ubicó segunda en el hexagonal final con 10 puntos y le dio nuevos bríos a su intento de clasificar al Mundial de Sudáfrica.
Hasta el propio técnico de los costarricenses, Rodrigo Kenton, aceptó la superioridad del equipo local. Si bien el triunfo se podía anticipar es posible que la goleada no, por ello el 4-0 endulzó el espíritu de la afición hondureña y amargó sesiblemente el de los ticos.
También convengamos que el triunfo le pone picante al hexagonal cuando a cuatro fechas de su conclusión no hay aun un equipo que haya ya asegurado su clasificación mundialista.
A no confundirse, de nada le valdrá la victoria a Honduras si no mantiene resultados positivos en los partidos que le restan jugar, dos adentro, Trinidad y Estados Unidos, y dos afuera, México y El Salvador.
Que Rueda y su gente vayan sacando la calculadora, Honduras está en inmejorable posición para ir a Sudáfrica, por lo menos en ese aspecto el fútbol puede darle una grata satisfacción al pueblo hondureño luego de los lamentables desencuentros civiles que está dejando el ámbito político en esa nación.
Lo de Costa Rica fue una caída con cable a tierra, o sea, los ticos recibieron una humillación imborrable y no pueden ni deben sufrir otra, este 4-0 en contra los pondrá en alerta máxima, tanto al cuerpo técnico como a los jugadores, otra derrota semejante y del traspié humillante pasará a la eliminación deshonrosa.
Para mi humilde entender Costa Rica tiene con qué ir al Mundial, no es más pero tampoco menos que los equipos que conforman el hexagonal. La mancha de la derrota frente a los catrachos no podrá ser borrada, ni por la víctima ni sus victimarios, pero hay tiempo y madera para reponerse.
Se viene México en casa y ese es un encuentro crucial para Kenton y su gente, luego a El Salvador, después a recibir a Trinidad y se cierra con Estados Unidos en San José, otro juego de alta temperatura si para entonces ambos, ticos y "soccer-boys" necesiten seguir sumando puntos, y me temo que los dos lo necesitarán.
La punta del minitorneo sigue siendo tica aunque el espíritu pudo haberse abollado pero el objetivo final de ir al Mundial sigue intacto, los puntos en juego así lo indican, en todo caso se perdió una batalla, pero como consuelo agrego que la "guerra" continúa en pie.
La que sí quedó herida de muerte fue la selección salvadoreña con su derrota por 1-0 ante Trinidad y Tobago. Más allá de la caída quedó la sensación que el espíritu del plantel se fue al piso. Suma apenas cinco puntos y no ganó el partido que la hubiese arrimado a la lucha al menos por el repechaje.
El técnico De los Cobos fue algo conservador al aplicar un esquema defensivo pero en la cancha los jugadores también deben adoptar decisiones propias.
Los medios salvadoreños exteriorizaron una posición pesimista y anticipan que el Mundial 2010 quedó lejos del alcance de la selecta.
Algo de cierto hay en este concepto ya que a El Salvador le queda, de cuatro partidos, jugar con Estados Unidos y México de visitante, y si no pudo en esa condición vencer a Trinidad ¿Podrá acaso vencer a estadounidenses y mexicanos en la boca del lobo?
El panorama que se le presenta entonces es gris, muy gris, y las acciones de este equipo dirigido por el entrenador mexicano están por el piso, casi casi como muchas de las que pululan en el mercado financiero de Wall Street.
De México y Estados Unidos ya hablan mis compañeros pero reconozcamos que estas alturas del hexagonal las dos son "huesos muy duros de roer".
En consecuencia serán Costa Rica y Honduras las que deberán definir quién, asumiendo la eliminación de Trinidad y El Salvador, quedará en el limbo caminando hacia el repechaje.
Por ello lo mejor de este hexagonal está por venir.

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chacharero6603:33 EST