Cuando Dios engendro su iglesia, el derramo de su EspÃritu Santo sobre ella. El la bautizo en el EspÃritu Santo, la lleno con el EspÃritu, y la ungió con el EspÃritu. Y dondequiera que el EspÃritu de Dios está presente, hay pruebas o evidencias claras. Pero si estas evidencias no se ven, entonces el EspÃritu Santo no está presente.
De repente, la predica del ministro cambia. Ya no se conforma con un sermón muerto o seco. Al contrario, predica la Palabra pura de Dios, y el mensaje es encendido con convicción. Ahora, el pueblo soñoliento se da cuenta: "Esto tiene la unción del EspÃritu Santo. Puedo traer a mis amistades deslizadas, y puedo estar seguro que el EspÃritu le hablara a sus corazones."
Ya no hay un clamor contra la carne y la necedad que infiltra la casa de Dios. Vemos esto en una carta que recibà de un pastor dedicado quien sirve en una de las más grandes denominaciones protestantes. Él gime sobre lo que tomo lugar en la conferencia anual de su denominación:
"Votamos apoyando el aborto parcial, aun cuando el Congreso de los Estados Unidos ha votado en contra. Que tristeza cuando el Congreso es más piadoso que una iglesia.
"Nuestro nuevo moderador, quien va a servir como portavoz por los próximos dos años, abiertamente apoya la ordenación de homosexuales y lesbianas, y es, de hecho, de una congregación ‘más iluminada' (llamada asà porque ellos creen que tienen ‘mas luz' que los demás sobre el asunto de homosexualidad). Como ministro en esta denominación, ahora me permiten bendecir uniones del mismo sexo. ¿Cómo puedo bendecir a aquello que Dios llama perverso?
"Votamos sobre si debemos quitar de nuestra constitución el lenguaje que prohÃbe la ordenación de homosexuales que afirman y practican esa vida. Gracias, que ese voto no pasó, pero el voto estuvo a 259-255 - solo cuatro votos de abominación total. Las iglesias ‘más luz' están regocijándose porque creen que en la próxima asamblea - en 2006 - el voto para ordenar a homosexuales pasara. Creo que tienen razón.
"¡Dios tenga misericordia de nosotros!"
Este hombre se ve forzado a abandonar su denominación, porque parece que el EspÃritu Santo fue levantado. Ya no hay una fuerza que frene el pecado o la carne, asà que todo es valido. Y todo el infierno abre paso.
Cuando el EspÃritu Santo viene, su primera obra es limpiar su iglesia. Él quita cualquier cosa que frena el fluir del EspÃritu de Dios. Y eso significa limpia a cada individuo. Toda carne es echada fuera. Los chismosos y otros que tienen una lengua amarga contra lo piadoso son expuestos. Aquellos que mienten y acusan falsamente a los demás son aislados y obligados a enfrentar la verdad. Pronto, aquellos que causan conflictos viven bajo una nube oscura creadas por ellos mismos.
Y aquellos que no enfrentaban su pecado oculto eran expuestos. De hecho, una pareja - AnanÃas y Safira - pagaron con su vida por su engaño. Puedes salirte con la tuya con pecado oculta en iglesias muertas y secas, pero no puedes en una iglesia donde el EspÃritu Santo está presente.
La paz viene porque la rectitud o justicia esta obrando. El EspÃritu Santo esta ocupado sacando toda inquietud, perturbación y condenación. Lo que sigue es paz mental, paz en el hogar, y paz en la casa de Dios. Y cuando el pueblo de Dios tiene la paz de Cristo, no son fácilmente movidos de ella: "Cuando caerá granizo en los montes y la ciudad será del todo abatida. ¡Dichosos vosotros, los que sembráis junto a todas las aguas y dejáis sueltos al buey y al asno!" (32:19-20).
En otras palabras: "Tu vida no será fructÃfera. Tu familia, tu iglesia, tus relaciones se estancaran espiritualmente. ¡Despierta! Necesitas que el EspÃritu Santo regrese."
¿Cuáles son los espinos y cardos que IsaÃas describe aquÃ? Significan vacÃo, sequÃa, decepción. Tales tiempos vienen a menudo en forma de congregantes impÃos que se levantan y crean estragos. Por todo el mundo, en nuestras reuniones de ministros, mi equipo y yo nos reunimos con cientos de pastores quienes testifican de tales espinos. Hablan de ser afligidos en el espÃritu por algún individuo o camarilla quienes creen ser la autoridad espiritual.
Estos espinos indomables, indisciplinados, continuamente comenzando caos. Ellos han perseguido a cada pastor que ha servido en su iglesia, acosándolos y regando chisme. Ellos piensan que el ministro debe ser pobre, trabajando como un esclavo. Y terminan asustando a cada nuevo convertido. La iglesia se mantiene pequeña por sus constantes perturbaciones.
Como resultado, muchos pastores están listos para darse por vencidos. No ven ningún fruto en su ministerio, y ahora están cansados, hastiados, gastados hasta la nada. Sus esposas han visto cuan deprimidos se han puesto, como han perdido el animo. Asà que los animan, "Cariño, por favor deja el pastorado. Tú no tienes que soportar esta clase de presión. Hasta un trabajo secular seria mejor que esto."
Ya, iglesias alrededor del mundo están cerrando por docenas al dÃa. Cuando nuestro ministerio estuvo en Inglaterra el año pasado, doce edificios de iglesias grandes fueran "de-santificados" queriendo decir que sus puertas fueron cerradas para siempre. Algunas fueron vendidas para convertirlas en clubes nocturnos. Una hasta fue vendida a un grupo ocultista, para convertirla en un museo de lo oculto.
La verdad es, tales personas no se pueden cambiar. Vivirán y morirán en el desierto de desesperación y confusión, tal como hicieron en Israel. Sus corazones, simplemente, se endurecen más y más, hasta que llegar a estar totalmente resistentes al EspÃritu Santo.
El limpiar la casa de Dios es obra solo del EspÃritu Santo. Y cuando el viene, su obra es completa, desde arriba hasta abajo, desde el pulpito a los bancos. No importa cuan grande sea la iglesia; puede enumerar entre los miles. El hecho es, si esa iglesia no esta llena con la rectitud del EspÃritu Santo - si no hay un ministro lleno del EspÃritu en el pulpito, si el pecado no es denunciado y dejado, si no hay un altar de arrepentimiento - solo habrá vacÃo. Esa iglesia es una casa de muerte.
Nuevamente, IsaÃas nos lo dice como es. Él dice que el EspÃritu no fue derramado a causa del descuido y comodidad de Israel. En resumen, el problema fue vagancia espiritual. "¡Mujeres indolentes, levantaos! ¡OÃd mi voz, hijas confiadas, escuchad mi razón!" (IsaÃas 32:9).
Amados, la advertencia de IsaÃas nunca fue tan relevante como ahora mismo. Siento una turbación divina en mi alma, a causa de lo que veo que esta por venir. Todo lo que va a tomar será una sola bomba terrorista, matando cientos o quizás cientos de miles. Y en una hora, el mundo entero estará en pánico.
En cierto tiempo, muchos cristianos protestarÃan sobre esta clase de predicación, gritando, "Para, no podemos con esto. Es demasiado molesto. Danos un mensaje positivo." Yo creo que esos mismos cristianos gritarÃan, "¡Imposible! Si yo me parara ante ellos en Agosto del 2001 y declarara, "En una sola hora, las Torres Gemelas caerán, derrumbadas por dos terroristas. Miles morirán, y el mundo entero llorara." Me acusarÃan, "¡Estas tratando de asustarnos!"
Esta programado para predicar en España este mes. Si hubiese visitado ese paÃs unos cuantos años atrás, y profetizarÃa que cientos morirÃan a causa de un bombardeo terrorista de un tren, pocos me hubieran creÃdo. Trato de imaginarme predicando en Rusia el año pasado, y diciendo que esa nación llorarÃa porque cientos de niños escolares serian asesinados por terroristas que lo tomaron como rehenes. Tal mensaje sonarÃa increÃble.
La verdad es, que ya tuvimos un vistazo de lo que viene, en Florida y en el Sur durante esos horribles huracanes. Todos los caminos al Sur fueron cerrados, mientras que carriles hacia el norte estaban atorados con millones tratando de huir de una naturaleza salvaje. Estaciones de servicio de gasolina cerraron pronto por falta de gas, y los hoteles estaban llenos. La gente terminó solo conduciendo, sin lugar donde ir. El daño en esa región esta estimado en los billones de dólares.
¿Dónde estarán los pastores que han estado encerrados con Dios? ¿Dónde encontraremos pastores encendidos con el EspÃritu Santo, hombres que puedan ofrecer esperanza y arrepentimiento?
¿Dónde podrán encontrar las multitudes que huyen iglesias que ofrezcan un lugar de refugio, donde el EspÃritu Santo los calme con verdad? En tales iglesias, nadie estará chismoseando o enfocado en las cosas insignificantes de la vida. Nadie descuidara su caminar con Jesús. Nadie hablara acerca del crecimiento de la iglesia, o saldrá a los teatros a sentarse con los escarnecedores recibiendo suciedad. No, solo habrá un asunto para cada pastor y laico en tales iglesias: "¿Tengo un suministro del EspÃritu Santo dentro de mÃ? ¿Tengo su provisión para ministrar a otros a mà alrededor que están enloquecidos por el temor?"
Ciertamente, mientras las fuerzas destructivas de la naturaleza son desatadas, y nuestros lugares de orgullo y comercio son humillados, el EspÃritu será derramado de lo alto. Pero este derramamiento solo caerá sobre aquellos quienes oran. Vendrá solo sobre aquellos que tiemblan a la Palabra de Dios, quienes se levantan de su sueño, quienes se deshacen de toda confianza en la carne, y buscan que les sea dados un espÃritu quebrantado y un corazón contrito.
Además, las Escrituras nos dicen que el EspÃritu Santo es dado solo a aquellos que lo piden en fe. Te pregunto: ¿Has sido lleno del EspÃritu Santo? ¿Has vivido, caminado y movido en el EspÃritu? No importa cuan prospera parezca ser tu iglesia, o cuan exitosa parezca tu vida. Aun si puedes contestar con si a todas estas preguntas, tu suministro del EspÃritu siempre debe ser renovado. Pablo habla de su propia "... suministración del EspÃritu de Jesucristo," y les pide a los Filipenses "por vuestra oración... " (Filipenses 1:19).
Doy gracias a Dios por todos los pastores y las iglesias hoy que no han perdido el EspÃritu. Estoy agradecido por cada hombre y mujer quienes están encendidos con el EspÃritu Santo, por cada iglesia encendida que esta dando vida. Pero, trágicamente, quedan tan pocos. Mi corazón gime, "O, Señor, O, EspÃritu Santo, vuelve a tu iglesia. Vuelve y quita toda la necedad. Vuelve y tócanos con una pasión ardiente por Cristo. Vuelve y limpia todos los esquemas y los planes de los hombres. Cierra todos los programas religiosos carnales y los medios que deshonran tu nombre.
Finalmente, Judas nos asegura: "Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; los que os decÃan: ‘En el último tiempo habrá burladores que andarán según sus malvados deseos.' Estos son los que causan divisiones, viven sensualmente y no tienen al EspÃritu. Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santÃsima fe, orando en el EspÃritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna." (Judas 17-21).