Carta al corazón de mis conciudadanos y conciudadanas.
Este mensaje, va dirigido al corazón de mis conciudadanos, lo escribo angustiada por la situación de los indígenas, no me interesa analizar si tienen razón o no, si son o no manipulados por razones políticas, si son civilizados o no. Sólo me interesa mirarlos como seres humanos, criaturas de Dios, paraguayos, como nosotros, abandonados y destinados a vivir en la indigencia, en una pobreza que lastima.
Anoche igual que en tantas otras noches me costaba conciliar el sueño, pensando en ellos, tantos niños y niñas tirados en el piso húmedo, sin ropas y sin cobijas, sin alimentos, sin haber probado en días una sopa nutritiva o un cocido calentito, con temperaturas tan bajas, cada vez que me despertaba, sentía que se me estrujaba el corazón, me dolía , me duele saber que están allí, para vergüenza nuestra. Veía sus ojitos de mirada sin esperanzas, fijos en mi ( le habíamos llevado con mi hija cocido, leche y galletas), admiramos el orden en que esperaban ser atendidos, tiritando de frío, todos con “tìsyry”. Vi sus manitos temblorosas de frío, sus cuerpecitos cubiertos sólo por una camisita o remera sin mangas, y sin poder evitarlo recordé a mis nietos (con camisetas, buzos abrigados, camperas, estufa alimento caliente y buena cobija en la cama)y di gracias a Dios.
Angustiada por esta situación, y al no poder conciliar el sueño, escribo este llamado a tu corazón, porque estoy segura que los valores del paraguayo están presentes en el tuyo, la solidaridad, la projimidad, el “a buen tiempo”, que practicaban nuestros padres y abuelos, ese “ñande reko” paraguayo que parece diluirse en tanta modernidad y globalización.
Paraguayos, Asuncenos, hagamos algo, expresemos nuestra solidaridad con nuestros hermanos, que sufren el abandono, no para originar nuevos problemas o marchas y contramarchas, muy lejos de mi animo, sí, para hacer conocer nuestra solidaridad, sí por conseguirles un poco de abrigo, y alimentos, en este momento. Sí para que ellos sepan que los sentimos paraguayos con derechos y obligaciones como nosotros, enseñémosles desde su cultura a vivir dignamente, como personas.
El daño a la plaza ya está hecho, según la mirada de
- “ Mba’éichapa roitypeíta, ndoroguerekói typycha ni typycharâ” ¿Cómo vamos a limpiar no tenemos escoba, ni forma de hacerlo aquí?
- ¿Si traemos escoba y bolsas para basura van a hacerlo?
- Sí, si nos traen mañana el lunes estará todo limpio.
Quiero creer en ellos, confiar en sus palabras, y me pregunto ¿quien se acercó a enseñarles, esto?, ¿qué hizo o hace “Aseo Urbano” de
Otra cosa que observamos, la mayoría de las luces de la plaza estaban apagadas, negligencia?, casualidad? O deseos de tenerlos invisibles, de presentarlos a nuestros ojos como fantasmas, inexistentes, ya sin vida.
Unámonos, hagamos algo, organicémonos, juntos podemos lograrlo, todos tenemos algo que dar, material o espiritual, ropas, alimentos, amor fraterno, y cristiano.
Hagamos circular este mail por favor. Es urgente!!!! Envíalo a todos/as tus amigos/as.
No esperemos que muera de frío otro niño, no seamos cómplices del abandono.
Es urgente!!!!. Soy María Elvira Martínez de Campos. C.I. 242360.

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