No hay nada mejor que sentarse a la mesa con una buena taza de café a disfrutar su sabor; así mismo es la vida...hay que tomarse las cosas con calma...Pero ni tanto ni tan poco...
Hay quienes viven a prisa y otros, dejan que la vida pase sin ser vistos por ella ni por los demás...Por tanto, debe existir un balance...entre lo que quiero, lo que debo y lo que tengo que hacer...
Vivir la vida ajetreadamente no es saludable, pues acarrea enfermedades a causa de las tensiones diarias vividas, pero sentarse a esperar que las cosas le caigan del cielo sin dar un tajo en defensa propia tampoco es provechoso...
Es cierto que el costo de vida ha subido drásticamente y que necesitamos sobrevivir de alguna forma u otra, pero tampoco es para que nos ajoremos demasiado que nos enfermemos, pues al final nos quedaremos sin la soga y sin la cabra...un pueblo enfermo no puede producir...y sin producción no hay sustento...
Lo mejor es tomarse las cosas con la debida calma, sin mucho stress; lo mejor que tiene la vida es que existe un día después de otro día...cada día trae su propio afán...no por mucho madrugar amanece más temprano...
Es un tema del cual nadie quiere hablar, pero de alguna manera u otra nos afecta a todos, por lo que considero que es muy importante que comencemos a crear conciencia desde ahora y en el cual todos reflexionemos...
Al hombre siempre se le ha enseñado desde la cuna que para ser hombre no debe llorar, no debe mostrar sus sentimientos porque eso pertenece a las mujeres y el hacerlo lo convierte en "mujercitas" y pierde su "hombría". Este hecho provoca, entonces, que los sentimientos se repriman desde la infancia, pero puede tener dos resultados en la etapa adulta: (1) llegar a ser adultos rebeldes, violentos, autoritarios, prepotentes, faltos de afecto... o (2) convertirse en adultos que sirvan de marionetas de los demás...
Mucho se habla de las mujeres maltratadas, que son y han sido víctimas de hombres perversos, insensibles, inescrupulosos, denigrando su personalidad, incluso provocándole la muerte...pero, ¿qué decir de los hombres? ¿acaso ellos no sufren el oprobio que sufrimos nosotras en igual o menor escala? ¿dónde quedan sus sentimientos o es que son de palo que no sienten ni padecen? ¿reciben el mismo apoyo que nosotras cuando denuncian a las autoridades el maltrato que reciben por parte de sus parejas? Las estadísticas a nivel mundial reflejan un alto porcentaje de mujeres maltratadas por sus parejas; sin embargo existen hombres que sufren maltratos en silencio, ya sean emocionales o físicos por parte nuestra por temor a sufrir represalias ...algunos han sido muertos a causa de sus parejas mujeres...
Tristemente, los hombres prefieren aguantar en silencio el maltrato como "puros machos", aunque tengan su ego herido por dos razones: (1) porque siempre se les enseñó que para ser "buen macho" hay que soportar todo lo que venga porque son "el sexo fuerte" y (2) porque las leyes de los países se inclinan hacia la mujer no importa si hay o no razón, lo que provoca que algunas de nosotras nos convirtamos en mujeres abusadoras y no abusadas...
Comencemos desde hoy a educar a las nuevas generaciones de hombres de que el mostrar sus sentimientos no les hace perder su masculinidad; por el contrario, el ver a un hombre de buenos sentimientos y con unos valores inculcados, exalta su figura ante la mujer porque demuestra que será un buen esposo, amigo y amante... Además, de alguna forma les ayudará a ser mejores personas y lidiar mejor con las situaciones que se les presenten, sin añadir que serán "menos violentos" en su trato con los demás...
Así como ningún hombre tiene derecho a maltratar a una mujer, de igual forma ninguna mujer tiene derecho a maltratar a un hombre...Ambos fueron diseñados y creados para amarse, cuidarse, respetarse y ayudarse de alguna forma u otra.
¡Cuánto temor sentimos al caminar por la vida! ¡Y andamos por ella llenos de miedo y ansiedades, con inseguridades, deseando no equivocarnos jamás...ni dar un paso en falso...!! Y es tan natural sentir estas emociones!!
No estamos dispuestos, bajo ninguna circunstancia, a avanzar un paso adelante para entrar en una aventura que pudiera ser fascinante, que pudiera cambiar en algo nuestra vida de manera positiva. Nos hemos creado una barrera, una pared invisible, donde no avanzamos hacia adelante pero tampoco permitimos que nadie pueda entrar ni avanzar hacia nosotros...y ese miedo nos limita...nos empaña, no nos permite disfrutar del goce de nuevas emociones, de una buena amistad, de gente que realmente desea estar a nuestro lado para compartir experiencias y escuchar las nuestras...
Es posible que quien tenga la culpa de todo sea la sociedad en que nos hemos forjado!!La crianza que hemos recibido! No queremos vivir como viven los demás, a base del sufrimiento y la violencia en que se encuentran!! ¡Quizás las experiencias tan negativas que hemos vivido en el pasado y que nos han hecho heridas profundas, que aún no sanan, tampoco nos dejan avanzar! Y es ese temor el que no nos deja ser felices...Es cierto que a veces el miedo nos libra de muchos fracasos, pero también evita que disfrutemos de las cosas buenas de la vida...
Aún cuando todo parezca sin solución...debemos darnos la oportunidad de abrir las puertas de la vida y caminar por ella... debemos hacerlo con fe y esperanza...con pensamiento positivo...porque siempre al final del camino habrá un rayo de luz, esperanza para el cansado...
¿Quién dijo que el camino de la vida era fácil? ¿Alguno de nosotros tiene esa respuesta? No, en absoluto...El camino de la vida está lleno de espinos, pero también existen en ese camino muchas flores que nos dan la oportunidad de disfrutar de su aroma...La vida puede ser cruel: guerras, dolor, hambruna, violencia...Sin embargo, en medio de todo ello siempre hay esperanza...
Si hemos llegado hasta aquí, podremos llegar al final de lo que nos hemos propuesto lograr en nuestra vida, todo depende de nosotros mismos, cuán dispuestos estemos por avanzar en este caminar...
Abramos las puertas de la vida, de nuestra vida, y caminemos por ella para descubrir una nueva aventura cada día...y aprendamos de las nuevas experiencias...porque la vida es un continuo aprendizaje. En la medida que me ayude a mí misma, podré ayudar a otros...
Caminante no hay camino, se hace camino al andar. (Antonio Machado (1875-1939) Poeta y prosista español)
Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo (Publio Siro (Siglo I AC-?) Publius o Publilius Syrus. Poeta dramático romano)
Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar (Paulo Coelho (1947-?) Escritor brasileño)