Hace algun tiempo, en un lugar muy, muy lejano. Había un granjero que
criaba ovejas y cochinos. El granjero cuidaba mucho a sus ovejas y a
sus cochinos, los bañaba siempre que podia para que estubieran lindos y
limpios. Las ovejas siempre se mantenian limpias, pero los cochinos
cada vez que veían un charco se iban a revolcar en el barro.
Así
paso el tiempo, y el granjero se fue encariñando con uno de los
cochinos. Un día el cochino se enfermo, el granjero lo llevo al
veterinario, y éste le dijo que el cochino estaba muy grave, entonces
el granjero pregunto que podía hacer para salvar al cochino. El
veterinario respondio: Solo un transplante de corazón podra salvarlo,
su corazón esta obstruido por la grasa y ya no funciona como debería.
El granjero se fue a su casa y decidio sacrificar a una oveja para hacerle el transplante de corazón al cochino.
Cuando
el cochino se recupero y volvio a la granja, cada vez que el granjero
lo bañaba, el no iba a revolcarse en el lodo como los demás cochinos,
porque él ahora tenía un corazón de oveja.
Esta historia
simboliza lo que hace Jesús cuando lo aceptamos como nuestro Salvador,
el cambia nuestro corazón y ya no sentimos atracción por el pecado.
2
Corintios 5:17 " De modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura
es; las cosas viejas pasaron; he aqui todas son hechas nuevas".
Había una joven muy rica, que tenía
todo: un marido maravilloso, hijos sanos y adorables, un empleo donde
le pagaban muy bien, una familia unida.
Lo
extraño es que ella no conseguía conciliar todo eso, el trabajo y los
quehaceres le ocupaban todo su tiempo y su vida estaba mal en algunas
áreas. Si el trabajo consumía mucho tiempo, abandonaba a sus hijos, si
surgía algún problema, ella dejaba de lado a su marido… Y así, las
personas que ella amaba eran siempre dejadas para después,
Hasta
que un día, su padre, un hombre muy sabio, le dio un regalo: una flor
muy costosa y rarisíma, de la cual había apenas un ejemplar en todo la
ciudad.
Hija”,
le dijo. “¡Esta flor te ayudará mucho más de lo que tú te imaginas!
Únicamente necesitas regarla y podarla de vez en cuando, ocasionalmente
conversar un poco con ella, y ella te dará a cambio ese perfume
maravilloso y las flores más hermosas que hayas visto.”
La
joven recibió la flor emocionada, pues la flor era de una belleza sin
igual. Mas el tiempo fue pasando, los problemas surgían, el trabajo
consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le
permitía cuidar de la flor.
Ella
llegaba a casa, miraba la flor y como ésta no mostraba ningún signo de
debilidad o muerte, y siempre lucía hermosa y perfumada, entonces
pasaba sin prestarle mayor atención.
Hasta
que un día, sin más, la flor murió. Ella llegó a casa y se llevó un
susto. La flor estaba completamente muerta, sus raíces estaban resecas,
sus flores caídas y sus hojas amarillas. La joven se puso a llorar y le
contó a su padre lo que había acontecido.
Su padre entonces respondió: “Imaginé que eso ocurriría y no puedo darte otra flor, porque no existe
otra igual a ella, era única, así como tus hijos, tu marido, tus amigos
y toda tu familia.
Todos
son bendiciones que el Señor te dio, pero debes aprender a regarlos,
podarlos y dar atención a ellos, pues así como la flor, los
sentimientos también mueren. Tú te acostumbraste a ver la flor viva,
siempre florida, siempre perfumada, y te olvidaste de cuidarla. ¡Cuida
a las personas que amas!”
¿Y
tú…? ¿Cuidas de las bendiciones que Dios te ha dado? Proteges esa flor,
pues forman parte de las bendiciones del Señor: Él nos las da, mas
nosotros somos lo que debemos cuidar de ellas.
Lucas 10:41-42 “Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con
muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la
buena parte, la cual no le será quitada.” Eclesiastés 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia.
DE
VERDAD ASI SOMOS NOSOTROS, NOS DEDICAMOS TANTO AL TRABAJO Y A LOS
AFANES DE ESTE MUNDO QUE DESCUIDAMOS LO QUE DIOS INSTITUYO PARA
NOSOTROS, LA FAMILIA,Y NOS DEJAMOS ARREBATAR NUESTRA COMUNION CON ÉL Y
SU SANTO ESPÍRITU