Vere por TiMiguel de Unamuno.Me desconozco, dices; mas mira, ten por cierto que a conocerse empieza el hombre cuando clama me desconozco», y llora; entonces a sus ojos el corazón abierto descubre de su vida la verdadera trama; entonces es su aurora. No, nadie se conoce, hasta que no le toca La luz de un alma hermana que de lo eterno llega y el fondo le ilumina; tus íntimos sentires florecen en mi boca, tu vista está en mis ojos, mira por mí, mi ciega, mira por mí y camina. Estoy ciega», me dices; apóyate en mi brazo y alumbra con tus ojos nuestra escabrosa senda perdida en lo futuro; veré por ti, confía; tu vista es este lazo que a ti me ató, mis ojos son para ti la prenda de un caminar seguro. ¿Qué importa que los tuyos no vean el camino, si dan luz a los míos y me lo alumbran todo con su tranquila lumbre? Apóyate en mis hombros, confíate al Destino, Veré por ti, mi ciega, te apartaré del lodo, te llevaré a la cumbre. Y allí, en la luz envuelta, se te abrirán los ojos, Verás cómo esta senda tras de nosotros lejos, se pierde en lontananza y en ella de esta vida los míseros despojos, y abrírsenos radiante del cielo a los reflejos lo que es hoy esperanza.
Sed de Tus Ojos en la Mar me GanaMiguel de Unamuno.Sed de tus ojos en la mar me gana; hay en ellos también olas de espuma; rayo de cielo que se anega en bruma al rompérsele el sueño, de mañana.Dulce contento de la vida mana del lago de tus ojos; si me abruma mi sino de luchar, de ellos rezuma lumbre que al cielo con la tierra hermana.Voy al destierro del desierto oscuro, lejos de tu mirada redentora, que es hogar de mi hogar sereno y puro.Voy a esperar de mi destino la hora; voy acaso a morir al pie del muro que ciñe al campo que mi patria implora.
Porque esos Lirios que los Hielos Matan?Miguel de Unamuno.¿Por qué esos lirios que los hielos matan? ¿Por qué esas rosas a que agosta el sol? ¿Por qué esos pajarillos que sin vuelo se mueren en plumón? ¿Por qué derrocha el cielo tantas vidas que no son de otras nuevas eslabón? ¿Por qué fue dique de tu sangre pura tu pobre corazón? ¿Por qué no se mezclaron nuestras sangres del amor en la santa comunión? ¿Por qué tú y yo, Teresa de mi alma no dimos granazón? ¿Por qué, Teresa, y para qué nacimos? ¿Por qué y para qué fuimos los dos? ¿Por qué y para qué es todo nada? ¿Por qué nos hizo Dios?
Ofelia de DinamarcaMiguel de Unamuno. Rosa de nube de carne Ofelia de Dinamarca, tu mirada, sueñe o duerma, es de Esfinge la mirada. En el azul del abismo de tus niñas - todo o nada, "ser o no ser"-, ¿es espuma o poso de vida tu alma? No te vayas monja, espérame cantando viejas baladas, suéñame mientras te sueño, brízame la hora que falta. Y si los sueños se esfuman - "el resto es silencio" -, almohada hazme de tus muslos, virgen.
Noche de Luna Llena.Miguel de Unamuno. Noche blanca en que el agua cristalina duerme queda en su lecho de laguna, sobre la cual redonda llena luna que ejército de estrellas encamina. Vela, y se espeja una redonda encina en el espejo sin rizada alguna; noche blanca en que el agua hace de cuna de la más alta y más honda doctrina. Es un rasgón del cielo que abrazado tiene en sus brazos la Naturaleza; es un rasgón del cielo que ha posado y en el silencio de la noche reza la oración del amante resignado sólo al amor, que es su única riqueza.