domingo, febrero 10, 2008, 06:00 EST
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Bertolt Bretch.]
"Coral del Gran Baal"Bertolt Bretch.
Cuando Baal crecía en el albo senode su madre, ya era el cielo tan lívido,tan sereno y tan grande, tan joven ydesnudo, tan raro y singular como loamó Baal cuando nació Baal.
Y el cielo seguía siendo alegría y tristezaaunque Baal durmiera feliz y no lo viera,aunque ebrio Baal, violeta era de noche,y aunque piadoso al alba, era de albaricoque.
Entre el bullir de pecadores vergonzosos,desnudo, Baal se revolcaba en paz, y sóloy siempre el cielo poderoso, la desnudezcubría de Baal Es bueno todo vicio para algoy también, dice Baal, quien lo practica.
Vicios son, ya se sabe, lo que se quiere.Elegíos dos vicios, porque uno es demasiado.No seáis vagos e indolentes pues, por Dios,que no es fácil el gozar.
Hace falta experiencia y miembros fuertes:la tripa puede a veces molestar.
Parpadea Baal a los orondos buitresque en el cielo estrellado su cadáveresperan.
A veces se hace el muerto Baal.
Desciende un buitre, y en silencio Baalun buitre cena.
En el valle de lágrimas, bajo lúgubres astros,chasqueando la lengua, pace campos Baal.
Canta y trota Baal, cuando los ha agotado,por los bosques eternos yendo el sueño abuscar.
Cuando Baal le atrae el oscuro seno,¿qué es ya para Baal el mundo?Está saturado.
Y guarda tanto cielo Baal bajo los párpadosque incluso muerto tiene suficiente cielo.
Cuando Baal se pudría de la tierrra en eloscuro seno, ya era el cielo tan grande,tan lívido y sereno, tan joven y desnudo,tan raro y singular como lo amó Baal cuando vivía Baal.