martes, octubre 13, 2009, 07:48 EST
[
Amy Lowell.]
Venus
Amy Lowell
Dime, era acaso Venus
Mas hermosa de lo que tu eres
Cuando emergió
Entre las ondulantes aguas
Dirigiéndose a la costa segura
Envuelta en su ajustada coraza
Era la visión de Botticelli,
Mas bella que la mía,
Y eran acaso los delicados pimpollos
Que le pintó
Mas valiosas
Que las palabras que yo vierto sobre ti
Para describir tu gran encanto
Como una seda
De indefinida plata
Para mi
Estas de pié, sosegada
Con un aire alegre y azul
Cercada por vientos brillantes
Opacando al sol
Y las olas que te preceden
Se agitan y remueven
Las olas a mis pies.
martes, octubre 13, 2009, 07:43 EST
[
Amy Lowell.]
In Excelsis
Amy Lowell
Tú, tú
Tu sombra es un rayo de sol sobre la vajilla de plata
Tus huellas el lugar donde se siembran las lilas
Tus manos en movimiento un repiqueteo de campanas
A través del viento
El movimiento de tus manos
es la larga y dorada ruta de la luz amaneciendo
Es el salto del pájaro en los senderos del jardín
Como el perfume del junquillo,
tu llegas antes que ninguno en la mañana
Los potros no son más rápidos que tus pensamientos
Tus palabras son abejas alrededor de un peral
Tus caprichos son como avispas zumbando en derredor
De las rojas manzanas.
Bebo tus labios
Me como la blancura de tus manos y de tus pies
Mi boca está abierta
Como un cántaro vacío y abierto
Tal como el agua transparente eres tu,
llenando la copa de mi boca
Como un arroyuelo atestado de lilas
Tú eres fresca como las nubes
Tú estás ahí lejos y dulce
como las inalcanzables nubes
Me atrevo a alcanzarte
Me atrevo a tocar el canto de tu resplandor
Yo salto mas allá del viento
Y lloro y grito
Porque mi garganta es como una aguzada espada
Afilada en una piedra de marfil
Mi garganta canta la alegría de mis ojos
La impetuosa alegría de mi amor
¿Cómo es que cayó el arco iris sobre mi corazón?
¿Como es que se han engañado los mares
para que se tiendan sobre mis dedos
¿Y atrapado al cielo para cobijar mi cabeza?
¿Cómo es que has llegado para vivir en mi
Cercándome por los cuatro círculos de tu mística levedad?
Entonces yo digo
"Gloria, Gloria"
y me inclino hacia ti como si fueras sagrada?
¿Y si aquel amanecer es esta mañana y un día posterior?
Pienso acaso que tu aire es de condescendencia
La tierra una cortesía
El cielo una dicha merecedora de gracia
Entonces tu, aire, tierra, cielo
Yo no te agradezco
Te tomo
Y vivo
Y todas esas cosas que digo en consecuencia
Son rubíes ensamblados en un camino de piedra.
martes, octubre 13, 2009, 07:37 EST
[
Amy Lowell.]
Taxi
Amy Lowell
Cuando me alejo de ti
El mundo palpita silencio
Cual un relajado tambor
Grito por ti contra las distinguidas estrellas
Y grito en los caminos del viento
Las calles apresuradas
Una se aparece tras la otra
Y te alejan de mí
Las luces de la ciudad aguijonean mis ojos
De tal modo que ya no puedo ver tus ojos
¿Por qué debo dejarte
para herirme a mi misma
con los agudos ribetes de la noche?
martes, octubre 13, 2009, 07:34 EST
[
Amy Lowell.]
Otono.
Amy Lowell
Me trajeron una dalia amarilla
Opulenta y majestuosa
Oro rotundo
Proyectada de un tallo verde y pálido
Oro rotundo y acabado
Maduro
Meticulosamente suntuosas y ardientes
Un rayo de solemnidad
Fecundidad ataviada de sugestivo amarillo
Para que todo el mundo la vea
Me trajeron una dalia amarilla
A mi que soy estéril e infecunda
¿Te la enviaré a ti
tu que te has llevado contigo
todo lo que una vez poseí?
martes, octubre 13, 2009, 07:30 EST
[
Amy Lowell.]
Madonna de las Flores del Crepusculo.
Amy Lowell
He estado trabajando todo el día
Ahora estoy cansada
llamo: "¿Dónde estás tu?"
Pero solo se escucha el murmullo
de las hojas del roble
La casa está muy silenciosa
El sol brilla sobre tus libros
Sobre tus tijeras y el dedal
Pero tu no estás ahí
De repente estoy solaEntonces te veo
Parada bajo una corona de consólidas reales
Con una canasta de rosas en tu brazo
Tú eres fresca como la plata
Y me sonríes
Entonces siento que las campanas
de Canterbury están tañendo
Pequeñas melodías
Tu me dices que las peonías necesitan agua
Que las aguileñas pajarillas
han traspasado sus límites
Que la papónica debería ser recortada
Tu me dices todas esas cosas
Y yo te miro, corazón de plata,
Flama blanca tu corazón de tersa plata
Encendiéndose debajo de las ramas azules
de la consólida real
Deseo arrodillarme a tus pies
Al instante
Mientras alrededor de nosotras repiquetean
los suaves Te Deums
De las campanas de Canterbury.