domingo, noviembre 8, 2009, 12:54 EST
[
Vicente huidobro.]
Paquebot
Vicente Huidobro
He visto una mujer hermosa
Sobre el mar del Norte
Todas las aguas eran su cabellera
Y en su mirada vuelta hacia las playas
Un pájaro silbaba
Las olas truenan tan roncas
Que mis cabellos han caído
Recostada sobre la lejanía
Su vientre y su pecho no latían
Sin embargo sus lágrimas vivían
Inclinado sobre mis días
Bajo tres soles
Miraba allá lejos
El paquebot errante
que cortó en dos el horizonte.
domingo, noviembre 8, 2009, 12:50 EST
[
Vicente huidobro.]
Noche
Vicente Huidobro
Sobre la nieve se oye resbalar la noche
La canción caía de los árboles
Y tras la niebla daban voces
De una mirada encendí mi cigarro
Cada vez que abro los labios
Inundo de nubes el vacío
En el puerto
Los mástiles están llenos de nidos
Y el viento
gime entre las alas de los pájaros
domingo, noviembre 8, 2009, 12:47 EST
[
Vicente huidobro.]
La Poesía es un atentado celeste
Vicente Huidobro
Yo estoy ausente pero
en el fondo de esta ausencia
Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es
otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje
dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que han esperado muchos años
Se cansaron de esperarme
y se sentaron
Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente
en estado de espera
Ellos querrían
mi lenguaje para expresarse
Y yo querría
el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco
el atroz equívoco
Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo
de cortezas
Me estoy haciendo árbol
Cuántas veces me he ido
convirtiendo en otras cosas...
Es doloroso y lleno de ternura
Podría dar un grito pero
se espantaría la transubstanciación
Hay que guardar silencio
Esperar en silencio
domingo, noviembre 8, 2009, 12:42 EST
[
Vicente huidobro.]
Invierno para Beberlo
Vicente Huidobro
El invierno ha llegado al llamado de alguien
Y las miradas emigran hacia los calores conocidos
Esta noche el viento arrastra sus chales de viento
Tejed queridos pájaros míos
un techo de cantos sobre las avenidas
Oíd crepitar el arcoiris mojado
Bajo el peso de los pájaros se ha plegado
La amargura teme a las intemperies
Pero nos queda un poco de ceniza del ocaso
Golondrinas de mi pecho qué mal hacéis
Sacudiendo siempre ese abanico vegetal
Seducciones de antesala en grado de aguardiente
Alejemos en seguida el coche de las nieves
Bebo lentamente tus miradas de justas calorías
El salón se hincha con el vapor de las bocas
Las miradas congeladas cuelgan de la lámpara
Y hay moscas
Sobre los suspiros petrificados
Los ojos están llenos de un líquido viajero
Y cada ojo tiene un perfume especial
El silencio es una planta que brota al interior
Si el corazón conserva su calefacción igual
Afuera se acerca el coche de las nieves
Trayendo su termómetro de ultratumba
Y me adormezco con el ruido del piano lunar
Cuando se estrujan las nubes y cae la lluvia
Cae
Nieve con gusto a universo
Cae
Nieve que huele a mar
Cae
Nieve perfecta de los violines
Cae
La nieve sobre las mariposas
Cae
Nieve en copos de olores
La nieve en tubo inconsistente
Cae
Nieve a paso de flor
Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo
Simiente de sonido de campanas
Sobre los naufragios más lejanos
Calentad vuestros suspiros en los bolsillos
Que el cielo peina sus nubes antiguas
Siguiendo los gestos de nuestras manos
Lágrimas astrológicas sobre nuestras miserias
Y sobre la cabeza del patriarca guardián del frío
El cielo emblanquece nuestra atmósfera
Entre las palabras heladas a medio camino
Ahora que el patriarca se ha dormido
La nieve se desliza se desliza
se desliza
Desde su barba pulida
domingo, noviembre 8, 2009, 12:38 EST
[
Vicente huidobro.]
Ella
Vicente Huidobro
Ella daba dos pasos hacia delante
Daba dos pasos hacia atrás
El primer paso decía
buenos días señor
El segundo paso decía
buenos días señora
Y los otros decían
cómo está la familia
Hoy es un día hermoso
como una paloma en el cielo
Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos
de adormecedora de mares
Ella había escondido
un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado
un muerto en medio de su cabeza
Cuando ella llegaba dejaba
una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo
se formaba en el horizonte
para esperarla
Sus miradas estaban heridas
y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos
y cantaba las tinieblas de su edad
Era hermosa como un cielo
bajo una paloma
Tenía una boca de acero
Y una bandera mortal
dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente
carbones en su vientre
Como el mar cuando
la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha
mordido todas las playas
El mar que desborda y cae en el vacío
en los tiempos de abundancia
Cuando las estrellas arrullan
sobre nuestras cabezas
Antes que el viento norte
abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes
de huesos
Con su camisa ardiente
y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas