I Ya no me queda nada por decir Todo lo que tenía que decir Ha sido dicho no sé cuántas veces.
II He preguntado no sé cuántas veces pero nadie contesta mis preguntas Es absolutamente necesario Que el abismo responda de una vez Porque ya va quedando poco tiempo.
III Sólo una cosa es clara: Que la carne se llena de gusanos.
Nicanor ParraCoplas del VinoNervioso, pero sin duelo a toda la concurrenciapor la mala voz suplico perdón y condescendencia.Con mi cara de ataúd y mis mariposas viejasyo también me hago presente en esta solemne fiesta.¿Hay algo, pregunto yo más noble que una botellade vino bien conversado entre dos almas gemelas?El vino tiene un poder que admira y que desconciertatransmuta la nieve en fuego y al fuego lo vuelve piedra.El vino es todo, es el mar las botas de veinte leguasla alfombra mágica, el sol el loro de siete lenguas.Algunos toman por sed otros por olvidar deudasy yo por ver lagartijas y sapos en las estrellas.El hombre que no se bebe su copa sanguinolentano puede ser, creo yo cristiano de buena cepa.El vino puede tomarse en lata, cristal o gredapero es mejor en copihue en fucsia o en azucena.El pobre toma su trago para compensar las deudasque no se pueden pagar con lágrimas ni con huelgas.Si me dieran a elegir entre diamantes y perlasyo elegiría un racimo de uvas blancas y negras.El ciego con una copa ve chispas y ve centellasy el cojo de nacimiento se pone a bailar la cueca.El vino cuando se bebe con inspiración sincerasólo puede compararse al beso de una doncella.Por todo lo cual levanto mi copa al sol de la nochey bebo el vino sagrado que hermana los corazones.
La Poesia termino conmigoNicanr Parra Yo no digo que ponga fin a nadano me hago ilusiones al respectoyo quería seguir poetizando perose terminó la inspiración. La poesía se ha portado bien yome he portado horriblemente mal. Qué gano con decir yo me heportado bien la poesía se haportado mal cuando saben queyo soy el culpable. ¡Está bien que me pase por imbécil! La poesía se ha portado bien yome he portado horriblemente mal la poesía terminó conmigo.
Manifiesto.Nicanor Parra.Señoras y señoresÉsta es nuestra última palabra.—Nuestra primera y última palabra—Los poetas bajaron del Olimpo.Para nuestros mayoresLa poesía fue un objeto de lujoPero para nosotrosEs un artículo de primera necesidad:No podemos vivir sin poesía.A diferencia de nuestros mayores—Y esto lo digo con todo respeto—Nosotros sostenemosQue el poeta no es un alquimistaEl poeta es un hombre como todosUn albañil que construye su muro:Un constructor de puertas y ventanas.Nosotros conversamosEn el lenguaje de todos los díasNo creemos en signos cabalísticos.Además una cosa:El poeta está ahí Para que el árbolno crezca torcido.Éste es nuestro mensaje.Nosotros denunciamos al poeta demiurgoAl poeta Barata Al poeta Ratón de Biblioteca.Todos estos señores—Y esto lo digo con mucho respeto—Deben ser procesados y juzgadosPor construir castillos en el airePor malgastar el espacio y el tiempoRedactando sonetos a la lunaPor agrupar palabras al azarA la última moda de París.Para nosotros no:El pensamiento no nace en la bocaNace en el corazón del corazón.Nosotros repudiamos La poesía degafas obscuras La poesía de capay espada La poesía de sombrero alón.Propiciamos en cambio La poesía a ojodesnudo La poesía a pecho descubiertoLa poesía a cabeza desnuda.No creemos en ninfas ni tritones.La poesía tiene que ser esto:Una muchacha rodeada de espigasO no ser absolutamen te nada.Ahora bien, en el plano políticoEllos, nuestros abuelos inmediatos,¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!Se refractaron y se dispersaron.Al pasar por el prisma de cristal.Unos pocos se hicieron comunistas.Yo no sé si lo fueron realmente.Supongamos que fueron comunistas,Lo que sé es una cosa:Que no fueron poetas populares,Fueron unos reverendos poetas burgueses.Hay que decir las cosas como son:Sólo uno que otro Supo llegar al corazóndel pueblo. Cada vez que pudieronSe declararon de palabra y de hechoContra la poesía dirigida Contrala poesía del presenteContra la poesía proletaria.Aceptemos que fueron comunistasPero la poesía fue un desastreSurrealismo de segunda manoDecadentismo de tercera mano,Tablas viejas devueltas por el mar.Poesía adjetiva Poesía nasal y guturalPoesía arbitraria Poesía copiada delos libros Poesía basadaEn la revolución de la palabraEn circunstanc ias de que debe fundarseEn la revolución de las ideas.Poesía de círculo viciosoPara media docena de elegidos:Libertad absoluta de expresión.Hoy nos hacemos cruces preguntandoPara qué escribirían esas cosas¿Para asustar al pequeño burgués?¡Tiempo perdido miserablemente!El pequeño burgués no reaccionaSino cuando se trata del estómago.¡Qué lo van a asustar con poesías!La situación es ésta:Mientras ellos estabanPor una poesía del crepúsculoPor una poesía de la nocheNosotros propugnamosLa poesía del amanecer.Éste es nuestro mensaje,Los resplandores de la poesíaDeben llegar a todos por igualLa poesía alcanza para todos.Nada más, compañeros Nosotros condenamos—Y esto sí que lo digo con respeto—La poesía de pequeño diosLa poesía de vaca sagradaLa poesía de toro furioso.Contra la poesía de las nubesNosotros oponemosLa poesía de la tierra firme —Cabeza fría, corazóncaliente Somos tierrafirmi stas decididos—Contra la poesía de caféLa poesía de la naturalezaContra la poesía de salónLa poesía de la plaza públicaLa poesía de protesta social.Los poetas bajaron del Olimpo.
Soliloquio del Individuo.Nicanor Parra.Yo soy el Individuo. Primero viví en una roca (allí grabé algunas figuras). Luego busqué un lugar más apropiado. Yo soy el Individuo. Primero tuve que procurarme alimentos, buscar peces, pájaros, buscar leña (ya me preocuparía de los demás asuntos). Hacer una fogata, leña, leña, dónde encontrar un poco de leña, algo de leña para hacer una fogata, yo soy el Individuo. Al mismo tiempo me pregunté, fui a un abismo lleno de aire; me respondió una voz: yo soy el Individuo. Después traté de cambiarme a otra roca, allí también grabé figuras, grabé un río, búfalos, grabé una serpiente, yo soy el Individuo. Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía, el fuego me molestaba, quería ver más, yo soy el Individuo. Bajé a un valle regado por un río, allí encontré lo que necesitaba, encontré un pueblo salvaje, una tribu, yo soy el Individuo.Vi que allí se hacían algunas cosas, figuras grababan en las rocas, hacían fuego, ¡también hacían fuego!, yo soy el Individuo. Me preguntaron que de dónde venía. Contesté que sí, que no tenía planes determinados, contesté que no, que de ahí en adelante. Bien. Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río y empecé a trabajar con ella, empecé a pulirla, de ella hice una parte de mi propia vida. Pero esto es demasiado largo. Corté unos árboles para navegar, buscaba peces, buscaba diferentes cosas (yo soy el Individuo). Hasta que me empecé a aburrir nuevamente. Las tempestades aburren, los truenos, los relámpagos, yo soy el Individuo. Bien. Me puse a pensar un poco, preguntas estúpidas se me venían a la cabeza, falsos problemas. Entonces empecé a vagar por unos bosques. Llegué a un árbol y a otro árbol, llegué a una fuente, a una fosa en que se veían algunas ratas: aquí vengo yo, dije entonces, ¿habéis visto por aquí una tribu, un pueblo salvaje que hace fuego? De este modo me desplacé hacia el oeste acompañado por otros seres, o más bien solo. Para ver hay que creer, me decían, yo soy el Individuo.Formas veía en la obscuridad, nubes tal vez, tal vez veía nubes, veía relámpagos; a todo esto habían pasado ya varios días, yo me sentía morir; inventé unas máquinas, construí relojes, armas, vehículos, yo soy el Individuo. Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos, apenas tenía tiempo para sembrar, yo soy el Individuo. Años más tarde concebí unas cosas, unas formas, crucé las fronteras y permanecí fijo en una especie de nicho, en una barca que navegó cuarenta días, cuarenta noches, yo soy el Individuo. Luego vinieron unas sequías, vinieron unas guerras, tipos de color entraron al valle, pero yo debía seguir adelante, debía producir. Produje ciencia, verdades inmutables, produje tanagras, di a luz libros de miles de páginas, se me hinchó la cara, construí un fonógrafo, la máquina de coser, empezaron a aparecer los primeros automóviles, yo soy el Individuo. Alguien segregaba planetas, ¡árboles segregaba!, pero yo segregaba herramientas, muebles, útiles de escritorio,yo soy el Individuo. Se construyeron también ciudades, rutas, instituciones religiosas pasaron de moda, buscaban dicha, buscaban felicidad, yo soy el Individuo. Después me dediqué mejor a viajar, a practicar, a practicar idiomas, idiomas, yo soy el Individuo. Miré por una cerradura, sí, miré, qué digo, miré, para salir de la duda miré, detrás de unas cortinas, yo soy el Individuo. Bien. Mejor es tal vez que vuelva a ese valle, a esa roca que me sirvió de hogar, y empiece a grabar de nuevo, de atrás para adelante grabar el mundo al revés. Pero no: la vida no tiene sentido.