escuchotucorazon
http://mipagina.univision.com/escuchotucorazon

    Cadenas.

    lunes, febrero 4, 2008, 10:21 EST [ Gabriela Badillo Omana.]

    Cadenas
    Gabriela Badillo  Omana.




     

    Ven, regresa, corazón esquivo,

    corazón de plata,
    no amargues mi existencia
    con tu huida. Que caso tiene irte
    si me amas,
    no tengas miedo,
    no voy a pedirte nada. Ven, regresa, corazón esquivo,
    en nuestro amor no hay cadenas,
    nada exige, nada ata;
    corazón de plata, no te vayas. Quédate en nuestro nido;
    si quieres, hagamos promesas
    forjemos cadenas,
    corazón de plata, pero no te vayas.
    No dejes mi vida flotando,
    de tu amor... perdido,
    de tu amor... soñando
    corazón esquivo. Enrédame con la cadena sutil e invisible;
    con la cadena de oro de tu amor
    hazme tu esclavo,
    corazón esquivo, corazón de plata Ya vez Ya ves, han sido tan largos
    nuestros silencios,
    que ya no tenemos nada que decirnos.

    Yo sé que tu me amas
    yo te adoro,
    pero estamos extraviados
    en no sé que camino. Tal vez podamos encontrarnos,
    en otra dimensión, en otro tiempo,
    donde el silencio dice tantas cosas,
    cosas que callamos,
    cosas que no recuerdo.
    Recuerdo que dije que te amaba,
    mas que a mi vida, mas que a mi alma Después vino el silencio,
    el tuyo... el mío... la nada.

    Y ese sentimiento de nostalgia
    por cosas pasadas.
    Por cosas que dijimos,
    por cosas que callamos,
    por cosas olvidadas
     
     
     
     
     
     

     

     

     

    4 (1 votos)

    Como.

    lunes, febrero 4, 2008, 10:16 EST [ Gabriela Badillo Omana.]



    Como.
    Gabriela  Badillo Omana.


    Cómo puedo decirte que te amo
    si este amor a los dos nos es prohibido,
    si nunca lo gritamos en el aire
    si siempre vivimos escondidos.

    Déjame al menos que lo diga muy bajito
    y que solo lo oigan tus oídos,
    para que cuando te vayas
    en el aire quede el eco de lo dicho.

    Cómo puedo decirte que te extraño
    si de mi siempre estás muy lejos,
    y cuando al fin te tengo enfrente
    solo me quiero hundir en tu embeleso.

    Déjame que te diga mi soledad a besos
    y que tus brazos me estrechen fuertemente,
    para que cuando me dejes
    al menos me quede ese consuelo.

    Vamos hoy a subir una montaña
    donde pueda gritar mi amor al viento,
    sin nadie que nos juzgue ciegamente,
    donde solo se enteren tú, las nubes y el tiempo





    4 (1 votos)

Gabriela Badillo Omana. Posts

Categorías del Blog