Consejos de AfroditaFlor Alba Uribe A la hora del amor llega desnudo, desnudo y puro, como quien vive su muerte y resucita. BESA hasta que sean de piedra tus labios y tu lengua. ACARICIA hasta que palidezcan los tigres camorreros. ENTRÉGATE con la avidez del sediento en la taberna, con fervor, con pavor, no retrocedas. Y en la batalla de labios y de huesos, en la apretada urdimbre de dos cuerpos baja cantando, como un minero iluminado, para cavar muy hondo entre dos muslos.
La HoraUribe Flor AlbaHombre mío, es la hora de la pasión unánime, la conjunción perfecta que nos brinda el instante. ¡Oh, pura incandescencia de cuerpos que se buscan y esperan anhelantes la dúplice ventura!Tus brazos que me anudan, tu boca empuja y desordena la sangre en mis arterias.La hora del festejo para mis manos ávidas que entre risas y besos persiguen tu epidermis, su límpida tersura trigueña, aire-soleada. Sobre el dorado raso de tu piel-maravilla desciende mi ternura cual bandada de pájaros, te palpo, te conozco, y aprendo de memoria llanuras y declives, boscajes infinitos, tu sexo hebra por hebra, fragancia por fragancia.La hora de tus manos, palomas y tigresas, marcando fuego a fuego su lento itinerario, avanzan y regresan, escalan y descienden por suaves territorios y recodos salobres izando en cada poro banderines de gozo.Amor mío, es la hora de la ternura unánime, una mujer y un hombre, de nuevo el paraíso.
GerminalUribe Flor AlbaHoy contiene mi cuerpo avidez de parcela. Tendida, alegre, abierta bajo el sol llameante, por los cuatro costados me recorre la vida y destila en mi boca sus ardientes resinas. Trasciende poro a poro mi desnudez propicia pujante olor a tierra blanda y recién volcada, soy toda como un surco palpitante y ansioso, un terreno baldío que se vierte en promesa y domina el primero que lo quiera sembrarEl sol, hoguera y lámpara, me dora e ilumina, y cae sobre mi cuerpo rotunda la mañana. Y grito, danzo y giro, y canto ennoblecida por la suprema dicha de reflejar la espiga que tiembla en el fragante regazo de la tierra.
Erotica.Uribe Flor AlbaPon en guardia tu cuerpo y el ritmo de tus sueños. Desde la médula del tiempo busco tu paraíso, la mezcla de tu sangre, el crisol de tu sexo donde el futuro ensaya su cósmica simiente.Estoy desnuda como el eco de la primer mañana, con mi sed disparada como una bala al cosmos, acechando tus manos, el cielo de tu boca, la genital presencia entre tus muslos firmes.Ah, pero mi amor no altera tus sólidos baluartes, te sellas castamente para esquivar mi asedio, estás sordo a mi grito, al fragor de mi sangre, a la insomne ternura que para ti alimento.Déjame ser el vértigo que apura tu caída, el vino que amedrenta tus íntimos pudores, la hoguera donde crujan tus huesos uno a uno, el amor que aniquile tu párvula indolencia.Dame tu luz, tu risa, la fuerza que te escuda, el clima de arrogancia que yergue tu estatura, tus ojos invasores y esa vital delicia que se aferra a tu cuerpo y dora tu epidermis.Entrégame tu enigma, la descifrada clave que me guíe al prohibido torreón donde sueñas. Te escalaré en silencio, exhausta de anhelarte.
Delictia CarnisUribe Flor AlbaVoy por tu cuerpo con la avidez gozosa de un lobo que demarca su nuevo territorio, preciso tu latido, tu miel, tu levadura, el tacto que me brinda paraísos contrarios. -Tu piel, con su fragancia de tierra lloviznada, transpira como un niño que juega entre la niebla-. Con manos como olas, con labios insectos, con el abrasado viento de mínimas palabras me aferro a tus costados, deambulo por tu cuerpo, convoco en tus fronteras el solapado fuego. Y, así, de toque a beso, de humedad a silencio te creces en ternura, te viertes en codicia, aprendo de tus manos mi resplandor más hondo, y bebo en tu saliva mis sales y mi aroma.