Por Susan Daker.-
SAN ANTONIO, Texas- El gobierno de Estados Unidos investiga si varias empresas del país estuvieron involucradas en una trama transfronteriza con México para desviar productos petroleros de la estatal mexicana Petróleos Mexicanos (Pemex) e introducirlos en EE.UU. como contrabando.
La investigación forma parte de un esfuerzo conjunto más amplio entre EE.UU. y México de más de dos años, que se centra en una red de contrabandistas mexicanos de petróleo respaldados por el cartel de drogas del Golfo, una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México.
El robo de petróleo es común desde hace décadas a ambos lados de la frontera. Pero la magnitud de esta operación, que abarca desde Pemex hasta compañías estadounidenses, es una señal preocupante del alcance que está adquiriendo el crimen organizado a través de la frontera, así como de los esfuerzos por parte de carteles de narcotráfico mexicanos para diversificar su negocio.
John Morton, el subsecretario a cargo de la Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, afirmó el martes que su agencia analiza si las refinerías de EE.UU. sabían que los productos eran robados cuando los compraron. El funcionario prefirió no nombrar a ninguna de las refinerías u otras empresas porque la investigación aún está en curso.
"Hay personas que irán a la cárcel", indicó Morton durante una conferencia de prensa en San Antonio. "Se pagarán multas".
Los investigadores no especificaron la cantidad ni el valor de los productos de petróleo que se introdujeron como contrabando en EE.UU., pero señalaron que la operación involucraba a algunas compañías estadounidenses que sabían que los productos eran robados. Las autoridades han emitido 10 órdenes de cateo en Texas. En abril, las fuerzas de seguridad mexicanas afirmaron que habían arrestado a un grupo que ganó US$46 millones en dos años al pasar petróleo de contrabando a EE.UU.
El martes, funcionarios mexicanos indicaron que la incursión de los carteles en el contrabando de petróleo es una señal de que la campaña militar del presidente Felipe Calderón contra las redes de narcotráfico está funcionando.
"Los carteles pelean por pedazos de un pastel que se achica. Cuando no te queda pastel... entonces tienes que buscar otro negocio ilegal para pagarle a tu gente", argumentó Ariel Moutsatsos, consejero de asuntos internacionales del Procurador General de México, durante la conferencia de prensa en Texas.
Sin embargo, expertos de la industria afirman que si no se le pone coto, el contrabando ilegal de petróleo podría convertirse en otro problema colosal para el gobierno mexicano.
"Al final, podríamos terminar en la misma situación que África", dice Wayne Wilson, director ejecutivo de Protiviti, una consultora que se especializa en manejo del riesgo. En Nigeria, cada año violentos grupos de ladrones roban cientos de millones de dólares en crudo.
Hasta ahora, la investigación en EE.UU. ha resultado en el procesamiento de un empresario de Houston, Donald Schroeder, presidente de la empresa de comercialización de petróleo Trammo Petroleum. Schroeder fue el "intermediario" en un complot para contrabandear petróleo condensado robado por un valor de US$2 millones a través de la frontera hasta Laredo, en Texas, y luego venderlo en EE.UU., señala Jim McAlister, fiscal asistente de EE.UU.
En mayo, Schroeder se declaró culpable en una corte de Houston y espera una sentencia en diciembre. El ejecutivo ha pagado US$2 millones en multas al gobierno estadounidense. McAlister no quiso revelar si Schroeder está cooperando con la investigación. El empresario no pudo ser contactado para este artículo y su abogado declinó hablar.
Otros empleados de Trammo no tenían conocimiento de la actividad ilegal del presidente, afirma un vocero de la compañía. Tramo despidió a Schroeder y aceptó pagar US$2,4 millones en compensación al gobierno mexicano.
Varios casos penales de alto perfil en México este año muestran lo común que se han vuelto los casos de corrupción en el sector energético.
En marzo, fue descubierta una elaborada red en el estado fronterizo de Tamaulipas. Allí, el líder del partido opositor en el estado, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), y candidato a la cámara de diputados de México, fue arrestado y acusado de encabezar una banda nacional que vendía productos robados de Pemex en el mercado negro de México y sobornaba a funcionarios aduaneros mexicanos para hacer envíos a Texas.
Según las autoridades mexicanas, Miguel Ángel Almaraz Maldonado trabajaba bajo la protección de Los Zetas, brazo armado del Cartel del Golfo, que tiene una fuerte presencia en las regiones petroleras más importantes de México. La banda de Almaraz presuntamente pagaba a la policía y a grupos militares US$1.500 dólares por cada camión que permitían llevar hasta la frontera con EE.UU. Según las autoridades, cuando la banda fue descubierta, encontraron 15 camiones remolque en la propiedad de Almaraz, incluyendo varios con logotipos de Pemex.
Almaraz negó estar involucrado en la trama. El político permanece en una prisión federal en México a la espera de un juicio y no pudo ser contactado para comentarios.
Para las empresas estadounidenses involucradas, la compra de petróleo de contrabando podría traducirse en enormes multas y, si Pemex decide entablar una demanda, em obligaciones muy por encima del precio que pagaron, explica Wilson, de Protiviti.


Social networking