Cada vez que voy a Nueva York me enamoro más y más. Es una ciudad bellísima con tanto que hacer, ver, probar y explorar.
Esta es una fotografía de un árbol muy particular en Central Park en el invierno. Todo el parque se encontraba acobijado con una capa de nieve. Aunque todo se veia gris y nublado estas ramas revelaban que ahí sí había vida y aún en el helaje florecian sus frutos.



