1) Soy honrado conmigo y con los demás. Aprendí
a enfrentar los hechos y a construir una base segura hecha en la verdad.
2) Soy un ser que vive el presente. Cada instante de mi
vida es más importante que ayer. Es hoy.
3) Soy un ser con un sentido en mi vida, tengo por quien
vivir y luchar.
4) Soy un ser que puede oír a los demás sin
alterarme. Soy capaz de comprender.
5) Soy capaz de hacer bien las cosas diarias de mi vida
y me siento bien por ello.
6) Soy un ser lleno de confianza y felicidad.
7) Soy un ser que me preocupo por mantenerme sano, feliz
y en paz.
8) Soy capaz de disfrutar de las cosas sencillas y de encontrar
placer en la sana alegría, en la música y en la poesía.
9) Soy capaz de reírme una o más veces al
día.
10) Soy capaz de encontrar placer en mi trabajo, en el
día en que vivo y el aire limpio y puro que respiro. Porque soy
hecho para merecerme esto y muchas cosas más.
El hombre es la más elevada de la creaturas. La mujer el más sublime de los ideales. El hombre tiene la supremacía. La mujer la preferencia. La supremacía significa fuerza, la preferencia representa el derecho.
El hombre es un código. La mujer un evangelio. El código corrige, el evangelio perfecciona.
El hombre es un templo. La mujer es el sagrario. Ante el templo nos descubrimos, ante el sagrario nos arrodillamos.
El hombre es el águila que vuela. La mujer el ruiseñor que canta. Volar es dominar el espacio, cantar es conquistar el alma.
El hombre tiene un farol... la conciencia. La mujer tiene una estrella... la esperanza. El farol guía, la esperanza salva.
El hombre está colocado donde termina la tierra. La mujer donde comienza el cielo.
Durante mi segundo semestre en la escuela nuestro profesor nos dio un examen sorpresa.
Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la última: ¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?
Seguramente esto era algún tipo de broma.
Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba
la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿como iba yo a saber su nombre? Entregue mi examen, dejando la última pregunta en blanco.
Antes de que terminara la clase, alguien le pregunto al profesor si la ultima pregunta contaría para la nota del examen.
Absolutamente, dijo el profesor.
En sus carreras ustedes conocerán muchas personas.
Todas son importantes.
Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan:!Hola! Yo nunca olvide esa lección.
También aprendí que su nombre era Elena.
TODOS SOMOS IMPORTANTES
2.- Auxilio en la lluvia.
Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer de edad avanzada estaba parada en el acotamiento de una autopista, tratando de soportar una fuerte tormenta.
Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, ella decidió detener el próximo coche.
Un joven se detuvo a ayudarla, a pesar de la fuerte lluvia
El joven la llevo a un lugar seguro, la ayudo a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada. Ella anoto la dirección del joven, le agradeció y se fue.
Siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de
su casa. Para su sorpresa, un Televisor pantalla gigante a color le fue entregado por correo a su casa.
Tenía una nota especial adjunta al paquete. Esta decía: Muchísimas Gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no solo mi ropa sino mi espíritu.
Entonces apareció usted.
Gracias a usted, pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios lo bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente.
Sinceramente: La Señora Fernández
NO ESPERES NADA A CAMBIO Y LO RECIBIRAS.
3.- Siempre recuerda aquellos a quienes
sirves.
En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entro en un establecimiento y se sentó en una mesa.
La mesera puso un vaso de agua en frente de el. ¿Cuanto cuesta un helado de chocolate con cacahuates? pregunto el niño.
Cincuenta centavos, respondió la mesera.
El niño saco su mano de su bolsillo y examino un
número de monedas.
¿Cuanto cuesta un helado solo?, volvió a
preguntar.
Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente.
Treinta y cinco centavos dijo ella bruscamente.
El niño volvió a contar las monedas.
Quiero el helado solo dijo el niño. La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue.
El niño termino el helado, pago en la caja y se
fue.
Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar
la mesa y entonces le costo tragar saliva con lo que vio.
Allí, puesto ordenadamente junto al plato vació,
habían veinticinco centavos... su propina.
JAMAS JUZQUES A ALGUIEN ANTES DE TIEMPO.
4.- Los obstáculos en nuestro camino.
Hace mucho tiempo, un rey coloco una gran roca obstaculizando un camino.
Entonces se escondió y miro para ver si alguien quitaba la tremenda roca.
Algunos de los comerciantes más adinerados del rey
y cortesanos vinieron y simplemente le dieron una vuelta. Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar la piedra grande del camino.
Entonces un campesino vino, y llevaba una carga de verduras. Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga en el piso y trato de mover la roca a un lado del camino.
Después de empujar y fatigarse mucho, lo logro. Mientras recogía su carga de vegetales, el noto una cartera en el piso, justo donde había estado la roca.
La cartera contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino.
El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.
Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar la condición de uno.
SI ALGUNA VEZ CAES, LEVANTATE Y SIGUE ADELANTE
5.- Donando sangre.
Hace muchos Años, cuando trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a una niñita Llamada Liz quien sufría de una extraña enfermedad.
Su única oportunidad de recuperarse aparentemente
era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollad o anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad.
El doctor explicó la situación al hermano
de la niña, y le pregunto si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana.
Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: Si , lo haré, si eso salva a Liz.
Mientras la transfusión continuaba, el estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a el y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas de la niña.
Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. El miro al doctor y le pregunto con voz temblorosa ¿A que hora empezare a morirme?
Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; el pensaba que le daría toda su sangre a su hermana.
SONRÍO.... Aunque la vida me golpee, Aunque no todos los amaneceres sean hermosos, Aunque se me cierren las puertas. Sonrío...
SUEÑO.... Porque soñar no cuesta nada y alivia mi pensamiento, Porque quizás mi sueño pueda cumplirse, Porque soñar me hace feliz.
LLORO... Porque llorar purifica mi alma y alivia mi corazón, Porque mi angustia decrece, aunque sólo sea un poco, Porque cada lágrima es un propósito de mejorar mi existencia.
AMO... Porque amar es vivir, Porque si amo, quizás reciba amor, Porque prefiero amar y sufrir, que sufrir por no haber amado nunca.
COMPARTO.... Porque al compartir crezco, Porque mis penas, compartidas, disminuyen, Y mis alegrías se duplican.
¡Sonrío, sueño, lloro, amo, comparto, vivo.!!! Y por
esto cada día doy gracias a Dios que me da un día más...