¡Raphael, Señor que ilumináis mi inconsciente! Foco de la verdad de todo el universo, Iluminad mi vida con un pequeño rayo de sol proveniente de vuestra enorme llama de luz. Haz de mi un portador de vuestra santidad, transmitidme la seguridad para curar todos los males materiales o espirituales, conscientes o inconscientes.
Dadme humildad y sabidurÃa, para ayudar a todos los que lo necesiten o sufran, Guardadme del orgullo y de la arrogancia. ¡Oh, PrÃncipe Raphael! Hacedme vuestra inpiración, Tornando asà mi espÃritu elevado y exaltado, por encima de todas las cosas.
Liberadme de la ignorancia y de la mediocridad, No permitáis que los injustos venzan a los justos. Hacedme operar vuestra voluntad, siempre de acuerdo con la conciencia y la unión con Dios. ¡Oh, PrÃncipe Raphael! Te agradezco por antender a mis pedidos, siempre por la victoria de la luz. Salve ¡Oh, PrÃncipe Raphael! Amen.
Gabriel, Principe Divino, yo os saludo. Transformador de la naturaleza, haced que mi cuerpo y espÃritu acumulen la luz de vuestra sabidurÃa. Hacedme un ser invisible, contra mis enemigos, violencias y peligros.
Ayudadme contra mis enemigos Materiales o espirituales, conscientes o inconscientes, y expulsadlos, Pues la verdad es vuestro signo. Permitid que mi intuición sea como vuestra espada para darme protección. Apartad de mà a las personas que quieran inducirme a los errores. Mi corazón está unido al vuestro y a vuestra energÃa, Que es mi verdad. Haced de mà un mensajero fiel de la suprema verdad. ¡Salve, adorado PrÃncipe Mikael! Amen.