Conocer la historia es imprescindible para enfrentarnos a la realidad. No hay que dar por ciertos todos los datos que se nos enseñan en las escuelas, porque aunque parezca extraño, hay más de una historia, dependiendo que quien sea el que la explica. Conocer hechos no explicados en la historia oficial, descubrir realidades olvidadas... nos puede dar una nueva perspectiva histórica y esta, a su vez, nos da la posibilidad de comprender que las cosas no son irremediables, que no siempre han sido tal y como hoy las conocemos y, sobre todo, que pueden cambiar. 1- Homosexualidad: Conocer la historia ha permitido que muchos homosexuales comprendan que la homosexualidad, presentada en nuestra sociedad hasta hace poco como un vicio antinatural, ha sido considerada en otras sociedades como algo natural e incluso bueno. Se puede descubrir que ha habido y hay sociedades que alientan los contactos homosexuales como parte del desarrollo de las personas; conocer la historia nos permite saber que incluso una de las organizaciones más homófobas que existen en la actualidad, como es la iglesia católica, no siempre fue así.
¡Raphael, Señor que ilumináis mi inconsciente! Foco de la verdad de todo el universo, Iluminad mi vida con un pequeño rayo de sol proveniente de vuestra enorme llama de luz. Haz de mi un portador de vuestra santidad, transmitidme la seguridad para curar todos los males materiales o espirituales, conscientes o inconscientes.
Dadme humildad y sabidurÃa, para ayudar a todos los que lo necesiten o sufran, Guardadme del orgullo y de la arrogancia. ¡Oh, PrÃncipe Raphael! Hacedme vuestra inpiración, Tornando asà mi espÃritu elevado y exaltado, por encima de todas las cosas.
Liberadme de la ignorancia y de la mediocridad, No permitáis que los injustos venzan a los justos. Hacedme operar vuestra voluntad, siempre de acuerdo con la conciencia y la unión con Dios. ¡Oh, PrÃncipe Raphael! Te agradezco por antender a mis pedidos, siempre por la victoria de la luz. Salve ¡Oh, PrÃncipe Raphael! Amen.
Amado Zadkiel, Arcángel de la transmutación y liberación, te amo y te bendigo y te doy las gracias por tu gran servicio a mÃ, y a todos los niños de nuestra tierra.
Te ruego que liberes a todos los niños de todos los errores, pasados y presentes, ahora y siempre.