Los Hondurenos debemos cambiar la manera de hablar o Honduras no va a cambiar, porque en nuestra boca Dios nos ha dejado mucho poder y el poder del cambio también está en nuestra boca, si aprendemos a hablar veremos grandes cambios. Dios creó con su boca, él dijo "hágase la luz" y la luz se hizo; y después dice que Dios vio que era bueno. Quiere decir que nosotros debemos ver las cosas producidas por nuestra boca y poder decir "está bueno" y no cosas producidas por nuestra boca y decir "está mal".
Responsabilidad de todos
Salmo 29:11 afirma: Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.
Dios otorga poder que puede construir paz si se ejerce correctamente. Oremos para que nuestros gobernantes asuman su liderazgo y nos traigan paz ejerciendo el poder que se les ha conferido.
Salmo 120:6-7 advierte: Mucho tiempo ha morado mi alma. Con los que aborrecen la paz. Yo soy pacífico; Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.
Hay personas que no son de Dios y aborrecen la paz. No nos equivoquemos, los malos no son los gobernantes, los malos son los criminales. Es cierto que necesitamos autoridades fuertes y capaces, pero no son ellos los que violan la ley. Oremos por lograr un sistema de justicia que ofrezca paz.
Dios quiere que oremos por nuestros gobernantes. Pídele al Señor Jesús por mi país Honduras. Recuerda que nación somos todos, tanto ciudadanos como gobierno. Respetar las leyes y trabajar por la paz es una responsabilidad compartida para vivir quieta y reposadamente.
Busca la paz en tu pequeño círculo. Combate la violencia en tu hogar, no maltrates a tus hijos ni a tu pareja, honra a tus padres, sé un amigo y ciudadano honesto. Cada noche hay más golpeados en los hogares que fuera de ellos. No puede existir perdón entre los combatientes de una guerra si no existe perdón entre hermanos, miembros de una misma familia. Nuestro país sangra y es consecuencia de los actos de cada persona. Antes de pedir por la paz de tu nación, pide perdón por la violencia que provocas y erradícala de tu vida. El Señor dice en
2da. de Crónicas 7:14: Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
Humíllate y pide perdón para luego interceder por tu país. Piensa que si tú hubieras vivido alguna de las traumáticas situaciones que han vivido las personas violentas, tal vez actuarías de la misma forma o peor. Recibe al Príncipe de Paz en tu corazón y llévalo contigo para que acompañe a tu familia y a tu nació.
Dios nos de la paz en honduras y cada uno de nosotros contribuyamos para ella.
DIOS BENDIGA A HONDURAS.

Social networking