Una mujer desnuda y en lo oscuro tiene una claridad que nos alumbra de modo que si ocurre un desconsuelo un apagón o una noche sin luna es conveniente y hasta imprescindible tener a mano una mujer desnuda
una mujer desnuda y en lo oscuro genera un resplandor que da confianza entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas y los ojos felices y felinos miran y de mirar nunca se cansan
una mujer desnuda y en lo oscuro es una vocación para las manos para los labios es casi un destino y para el corazón un despilfarro una mujer desnuda es un enigma y siempre es una fiesta descifrarlo
una mujer desnuda y en lo oscuro genera una luz propia y nos enciende el cielo raso se convierte en cielo y es una gloria no ser inocente una mujer querida o vislumbrada desbarata por una vez la muerte
de entre mis manos,
como deshojando pétalos
de rosas ya abiertas,
por el viento recio,
que azota al terminar el verano
Y van cayendo al piso,
sueños vanos, tristezas,
esperanzas truncas,
ilusiones no realizadas.
Voy andando sola,
cargando recuerdos
que duelen y pesan... pero...
con una sonrisa en los labios,
con la frente en alto,
cerrando el puño,
para no golpearle a la vida,
Y no hacerle a nadie daño,
aguantando este maldito llanto,
que hay dentro de mi alma.
No, no es culpa del destino,
que vaya deshojando amor,
de entre mis manos
Y vaya tirando sueños,
Ilusiones, esperanzas truncas;
fue culpa mía por perder la razón,
creer en un mundo raro,
a donde no pertenezco
y hacerle caso a este corazón,
tan inexperto en las cosas del amor.
¿Qué hacen dos almas, fundidas en una sola? ¿Qué hacen dos corazones, al unísono latiendo? ¿Qué hacen dos cuerpos ardiendo el mismo fuego, con el mismo olor, con el mismo temblor, con el mismo anhelo...?
Eso es amor, y somos tú y yo.
Jamás se rompen hielos, pues no existen heladas ni noches de desvelos, porque un sólo pensamiento tiende un manto en nuestra cama, tibio, dulce, límpido y perfecto.
Eso es amor y somos tú y yo...
Luces en colores, crisoles en nuestro entorno, perfumes de flores penetran... y como adorno, un rayo de sol de hinojos nos hace los honores, y las voces mudas del silencio suplicantes de momentos, de pueriles pasiones.
Eso es amor... y somos tú y yo...
Amor que no quiebra, amor que no espera, porque posee todo el sol que brilla entre tú y yo y jamás habrá barreras, ni existirán quimeras.
Quiero tenerte eternamente en esta noche. Hacer un brindis en fina copa de cristal. Quiero embriagar tu mente en mil derroches Y entregarme en tus brazos para amar.
Quiero olvidar las penas que acongojan, quiero embriagarme en perfume de amapola y buscar en el profundo otoño de tus hojas el nacar de tu amor.... sobre una ola.
Y en éxtasis infinito de noche de fantasía, la entrega total de tu cuerpo enardecido, en ensueños de notas vibrantes de mi simfonía extraer tu néctar de amor de brindis ya vivido.
¡Oh ! brindis que se guarda en noches de silencio. Brindis de una noche de pasión tan prohibida, donde se entregan dos cuerpos al momento, donde se rompe la copa de cristal por tí vivida.